lunes, 9 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 9 "La aventura de la gran hechicera - Segunda parte"

- ¿Eso es posible? – preguntó Claire a la vez que me lanzó una mirada. Ambos nos habíamos puesto en nuestro rol de detectives.

- No es imposible – respondió Violet – Pero si se acerca mucho a ese concepto.

- ¿Por qué lo dices? – cuestioné.

- Recuerden sus clases de esas semanas. Todos los seres vivos tienen una parte de magia y una cierta afinidad. Con algo de entrenamiento, o por pura suerte, puedes conjurar un hechizo. Sin embargo, esos hechizos hubieran salido de control por la incapacidad para manejarlos, causando un gran desastre y, en este caso. No fue así.

- ¿Qué fue lo que pasó?

- Será mejor que ustedes mismos lo lean.

Violet nos pasó el mensaje que le acaba de llegar. Aunque la hoja era muy pequeña, contenía una gran cantidad de información. Otra de las ventajas de la magia. Así que Claire y yo nos pasamos algunos minutos leyendo todo el documento.

De acuerdo con lo relatado, Joseph, un mago de un gran nivel y unas habilidades extraordinarias, había sido asesinado por Max, un humano sin capacidad para la magia usando un hechizo oscuro de ataque conocido como “Kugle”, el cual comprime el aire en una forma muy pequeña para luego lanzarlo como un proyectil hacía su objetivo, similar a una pistola de aire. La diferencia es que este hechizo si atraviesa la piel y causa grandes daños en el interior sin dejar alguna marca.

A Max lo habían capturado las autoridades humanas y llevado a la estación de policía, pero al identificar a la víctima, los investigadores del mundo mágico se presentaron. Por lo que hemos aprendido en nuestras clases, el mundo humano y el mágico coexisten gracias a un decreto antiguo. La norma es que cada uno vive su vida a su manera, sin interferir con el otro, a excepción de algunos eventos a gran escala, por lo que esto sin dudas era importante.

Cuando los investigadores mágicos le hicieron pruebas a Max, descubrieron que no tenía capacidad para manejar la magia. Ni siquiera con algo de aprendizaje o por error podría conjurar un hechizo. Pero, su ropa, sus manos, y el lugar donde estaba parado estaban llenos de rastros del hechizo.

El rastro de un hechizo es como una huella digital. Se puede vincular a la persona que lo lanzó y, aunque se puede manipular, siempre se encuentra un rastro que lo regresa al origen. Incluso dejando eso de lado, existían videos que mostraban el momento del ataque. Así que todo apuntaba a que Max había asesinado a Joseph.

Claire y yo terminamos de leer el informe. Había muchas cosas extrañas en este caso, obviando toda la magia y hechicería. Así que volvimos a cruzar miradas y entendimos que ambos pensábamos lo mismo.

- Necesitamos hablar con Max – le dije a Violet.

- ¿Por qué? ¿Han descubierto algo?

- La verdad es que no, y por eso mismo necesitamos hablar con él – respondió Claire – Debe haber algo que se les haya pasado a los investigadores y Max tiene las respuestas.

- Está bien. Les avisaré que los dejen pasar para investigar. Cuando lleguen a la puerta de la estación, mencionen mi nombre. Y, muchas gracias. Se que es repentino…

- No te preocupes. Es algo que nos pasa cada día.

Así, nos dirigimos a la estación central de policía.

*****

Cuando en la entrada de la estación mencionamos el nombre de Max, los agentes nos miraron de manera muy sospechosa. No nos acordábamos de haberlos encontrado antes, entonces deben ser parte del equipo de investigadores mágicos. Así que de inmediato mencionamos el nombre de Violet y su actitud cambió por completo. Se mostraron muy amables y nos guiaron a la habitación donde tenían a Max.

En el momento en que lo vimos, lo supimos: Max no era el culpable.

Después de tantos años y casos resueltos, era imposible que no detectáramos cuando una persona era sospechosa, cuando era de interés y cuando no tenía nada que ver. Max entraba en esta última categoría.

Su apariencia, su rostro, su forma de moverse… Todos signos de que era una persona tranquila. Si, pueden existir personas que saben ocultar muy bien sus intenciones, por eso necesitábamos hablar con él.

- Hola Max – se acercó Claire, teniendo más tacto para iniciar conversaciones que yo – Mi compañero y yo somos detectives y estamos investigando el asunto en el que te viste involucrado. ¿Crees que podamos hacerte algunas preguntas al respecto?

- Si, e… está bien – Su tono de voz dejaba notar su enorme nerviosismo e inquietud.

- Cuéntanos lo que sucedió – le pedí.

- La verdad todo es muy confuso – empezó Max – Estaba caminando por la calle tranquilo hasta que me choqué con otra persona. En ese momento, todo se puso negro. Cuando recobre la conciencia, estaba sentado en un banco cercano mientras escuchaba gritos de ayuda. Me acerqué y en ese momento las personas me empezaron a señalar, así que los policías me detuvieron. Y de esa manera acabé aquí.

- Espera, retrocedamos un poco. ¿Todo se puso negro?

- Si. Justo cuando pasé al lado de la persona que dicen que ataque, mi visión se puso completamente borrosa y vi todo de color negro. No sentí nada sino hasta que desperté en el banco.

- Eso es raro. ¿Tienes idea de cómo llegaste a ese banco?

- Al parecer llegué caminado.

- ¿Cómo? – preguntó Claire.

- Me mostraron los vídeos de vigilancia. Se ve que, luego de atacar a la otra persona, me voy caminando hasta el banco y me siento en él, para después levantarme.

- ¿Te habías encontrado antes con Joseph?

- No, nunca. Aunque es mi camino de siempre, era la primera vez que lo veía.

- Ok. Una última pregunta. ¿En estos días te ha sucedió algo raro?

- ¿Más raro que todo lo del día de hoy?

- Por loco que parezca, sí, más raro que el día de hoy – completé.

- Dejen pienso un momento… ¡El ave!

- ¿Ave? – dijimos al mismo tiempo Claire y yo.

- Si. Estos días he sentido que un ave de colores vistosos me ha seguido a todas partes.

- ¿Qué colores eran?

- No podría olvidarlos, era naranja con verde y amarillo. Su combinación era como si fuera magia.

*****

- ¿Qué es lo que sabemos? – pregunté. Después de un interrogatorio como el que habíamos tenido, necesitábamos organizar las ideas mientras regresábamos al local de Violet.

Habíamos revisado las evidencias y el vídeo del ataque y todo parecía apuntar a Max. Pero nuestra intuición decía que no era posible.

- En primer lugar, está el hecho de que viera todo negro antes del ataque. Lo más posible es que se haya desmayado en ese momento – murmuró Claire.

- Concuerdo. Pero si se desmayó, ¿cómo fue que atacó a Joseph y llegó al banco de manera tan tranquila?

- ¿Posesión? ¿Control mental?

- Puede ser. Sin embargo, los investigadores mágicos no lo pasaron por alto. Dentro de todos los informes de la estación había una línea que decía que no se percibían rastro de una posesión ni de control mental.

- Entonces es algo que no deja rastros en aquella persona controlada.

- Buena deducción Claire. Debemos preguntarle a Violet si hay formas de controlar a alguien sin que queden rastros en la persona. Ahora, el siguiente punto, el ave.

- Por lo que sabemos, las aves son uno de los medios de comunicación más usados en el mundo mágico. Cada mago, hechicero, bruja, tiene asignado uno para su uso personal y se los entregan durante su graduación de la escuela de magia.

- Así que debemos encontrar quién es el dueño de esa ave. Y el origen del olor a jazmín.

- ¿Jazmín? – Claire me miró consternada.

- ¿No lo percibiste? Max desprendía un olor a jazmín. Pero ni su ropa ni sus pertenencias olían de la misma forma. Parece que los investigadores mágicos no se percataron de ese asunto ya que no está en ningún informe.

- ¿Y crees que es importante?

- Puede ser. Se me hizo algo muy curioso. Aunque nos falta la pregunta más importante de todas.

- ¿Por qué atacaron a Joseph?

*****

En ese momento entramos al local de Violet y vimos que todo estaba hecho un caos. Mensajes por todas partes, libros abiertos, cajas apiladas en montañas enormes. ¿Qué había pasado en las pocas horas que nos fuimos?

- ¿Está todo bien Violet? – pregunté.

- No, nada está bien. Esto es lo que pasa cuando no me dan toda la información al mismo tiempo.

- ¿Qué pasó? – continuó Claire.

- La muerte de Joseph pasó – respondió Violet un poco entre enojada – Por la cantidad de mensajes que me han llegado, era un peso pesado en el mundo de la magia, siendo uno de los pocos que se han esforzado por mantener la paz.

Claire y yo seguíamos sin entender muy bien lo que nos estaba diciendo Violet quien, al vernos, decidió tomar asiento y empezar a explicar.

- Como en todos lados, hay gente que quiere desatar el mal y caos en el mundo. Y el mundo mágico no es la excepción. Hay un grupo llamado “Ond” que lo único que quiere es abusar de sus dones y hacer lo que quiera sin castigos. Para eso, tienen que hacerse con el gobierno. Pero Joseph se opuso a ellos en cada paso del camino. Ahora, sin él, Ren, líder de Ond, tiene carta blanca para desatar el caos. Lo que hace peor todo esto es que un humano lo haya hecho, brindándole la razón.

- ¡Eso es! Ese es el motivo por el que mataron a Joseph – dije

- ¡Y hemos reducido la lista de sospechosos! Solo tenemos que averiguar que integrante de Ond tiene el ave de colores y ese será el culpable. Así, Ren no tendrá armas para soportar sus declaraciones y todo se calmará – continuo Claire.

- No será así de sencillo – interrumpió Violet – Si, las aves están registradas, pero ni con mi autoridad será posible acceder a esos documentos.

- ¿Tu autoridad?

- ¿Creían que “gran hechicera” era un título que me había puesto yo? Al contrario, está entre uno de los 12 grandes honores del mundo mágico. Por eso mismo estoy tan atareada. Este incidente dejó muchas secuelas con las que tengo que lidiar. Así que si me permiten…

- Antes de que continúes – dije - ¿Conoces algún artefacto u objeto que permita controlar a otra persona sin que quede rastro?

- La verdad es que eso es imposible. Todo deja un rastro. Pero si están buscando algo así, lo mejor es que vayan a la tienda de Bash, en el callejón Dyb. Es un experto en la magia de control y artefactos antiguos. De nuevo, usen mi nombre y tendrán acceso libre.

- ¿Y dónde está el callejón?

- Solo pasen por esa puerta – Violet señaló la puerta de entrada – En el marco, hay una pequeña rueda para elegir el destino, solo pongan Dyb y estarán ahí de inmediato.

Violet nos entregó un pequeño mapa con la ubicación de la tienda y regresó rápido a sus deberes, que cada con segundo se multiplicaban más y más. Claire y yo ajustamos el destino y atravesamos la puerta hacia el callejón.

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