jueves, 25 de diciembre de 2025

Calendario de Adviento 2025 Día 25 "La primera Navidad de los detectives parte 5"

El camino a casa era silencioso. Muy silencioso.

Que mala suerte la mía. Tan solo quería un día normal. Tan solo uno. Quería que Claire tuviera un día inolvidable. ¿Qué fue lo que falló?

- Claire - hablé.

- ¿Sí? - respondió mi compañera.

- ¿Qué te pareció el día de hoy?

Ahí estaba, la pregunta que no quería hacer. Me daba miedo la respuesta.

- Pues...

Claire se quedó en silencio. Esos segundos fueron interminables para mí.

- Me involucraste en tres casos en el transcurso de unas pocas horas. Cada uno más raro que el anterior. Fueron sencillos de resolver, pero no pude creer la larga serie de coincidencias entre todos. Es decir, ¿por qué todos los objetos tenían que ver con el betabel?

Lo sabía. Todo había sido un fracaso.

- Lo sien...

- ¡Me divertí mucho! - respondió alegre Claire.

Estaba contrariado.

- ¿En serio? - pregunté incrédulo.

- ¡Claro que sí! Aunque no quiero que nada de esto se repita de nuevo, fue una celebración de Navidad única. Es decir, el acuario con su show de delfines fue muy divertido; el restaurante tenía comía muy deliciosa, y el observatorio fue muy hermoso. Estoy muy feliz de que te hayas esforzado tanto por mí.

- ¿Así que lo sabías?

- Por supuesto. ¿Con quién crees que estás hablando? Puede que nos conozcamos hace poco tiempo, pero no soy tonta. Cuando me invitaste a este tour investigué un poco en tus archivos. Nunca habías celebrado la Navidad de esta manera desde que te convertiste en detective. Así que llegué a la conclusión obvia. Y eso me alegró mucho.

Desde aquella vez que nos reunió el destino, desde que perdí a mis padres, he estado pensando sobre que es lo que debo hacer. Tú, tomaste mi mano y me invitaste a tu vida llena de misterios y peligros. Hubo momentos en donde me sentí muy insegura. Es decir, ¿por qué harías eso?

Entonces, me empezaste a enseñar varias cosas, a prepararme para enfrentar el mundo. Cuando vi eso, no sentí ninguna maldad. Al contrario, solo sentí una gran bondad. No me estabas utilizando para algún fin. Solo querías que tuviera herramientas para el futuro. Querías que fuera feliz. Y te lo agradezco.

Claire me vio a los ojos durante todo este tiempo. Poco a poco, se formaron algunas lágrimas que no terminaron de caer. No podía dejar así a mi compañera, así que le ofrecí un pañuelo.

- Por supuesto que quiero tu felicidad. Es decir, has pasado por mucho en tan poco tiempo. Y no sé que tantas cosas tenga el futuro y Marlene planeadas para nosotros. Ser detective es estar expuesto todo el tiempo al peligro. Las mentiras y los secretos siempre encuentran formas violentas de protegerse. Sin embargo, el detective está dispuesto a todo para revelar la verdad.

Hoy, aunque no planeado, fue un ejemplo de eso. Siempre nos vamos a estar metiendo en problemas lo queramos o no. Por eso mismo, quiero que los pequeños momentos de paz que tengamos estén llenos de felicidad. Quería que fuera un día libre de problemas, donde pudieras disfrutar del mundo. Así que me hace feliz oírte decir que la pasaste bien.

Le di un gran abrazo a Claire. No se cuánto tiempo pasamos así. Pero pareció una eternidad. Luego de eso, regresamos a casa e hicimos la cena y el intercambio de regalos, aunque por desgracia supimos que es lo que nos iba a dar el otro.

***

- Oye, despierta - mencionó Claire.

Con eso me trajo de nuevo a la realidad.

- Perdón, ¿decías algo? - me disculpé.

- Nada. Solo vi que estabas perdido en tus pensamientos.

- Solo estaba recordando. Hablando de eso, ¿qué pasó con el boleto de lotería que compraste hace tantos años?

- ¿Eso? Gané el premio mayor. Al parecer, poner 12 24 y 63 como mis números de la suerte funcionó.

- ¿Y nunca me dijiste?

- Nop. Es que nunca cambié el boleto ganador.

- ¡¿Por qué no lo hiciste?!

- Pues... En realidad teníamos mucho dinero, así que no había necesidad. Además, es un bonito recuerdo de aquella noche.

Creo que no soy el único que tiene buenos recuerdos de aquella noche antes de Navidad.

***

Platicamos un buen rato durante la cena, pensando sobre todo lo que estarían haciendo los demás. Justo en el momento que íbamos a hacer el intercambio, sonó el teléfono.

- ¿Qué pasó? - pregunté al otro lado del teléfono.

- Tenemos una situación - dijo Karla - Se que dijimos que podríamos resolver todo, pero esto nos supera. ¿Nos pueden ayudar?

Mire a mi compañera. Claire, al contrario de estar decepcionada, estaba preparándose para salir.

- Llegamos pronto - le dije.

Al final, esta era nuestra vida. Y eramos felices con ella. No podía pedir mejor compañía que Claire en esta noche.

Ahora, ¡a encontrar la verdad!

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Calendario de Adviento 2025 Día 24 "La primera Navidad de los detectives parte 4"

El observatorio Galileo era el lugar idóneo para terminar con la celebración de Navidad. ¿Qué puede ser mejor que relajarse viendo las estrellas? Con la ubicación del lugar, se tenía la mejor vista del universo.

No es como que Claire y yo seamos fanáticos de las estrellas, sin embargo, sentí que era interesante hacer algo diferente a lo que estamos acostumbrados.

Otra de las razones por la que lo elegí fue que porque, a diferencia de los dos lugares anteriores, este era tranquilo. Prácticamente a nadie se le ocurriría ir a ver las estrellas la noche antes de Navidad.

Que equivocado estaba...

- ¡Bienvenido amigo mio! - nos dijo un hombre al pasar por la entrada del observatorio, dándome un abrazo.

- Que bueno que compré el boleto de lotería. Con la racha que llevamos, seguro que gano - volvió a decir Claire.

- Este es Ethan, uno de los principales donadores del observatorio.

- Déjame adivinar - comentó Claire - ¿Fuiste salvado por este sujeto?

- ¡Así es! Le debo mi vida.

Claire me miró con sarcasmo. Pero la entendía, eran demasiadas coincidencias en una sola noche. Tan solo esperaba que no pasara ningún incidente más.

***

Ethan estaba ahí en calidad de invitado. Al parecer, iban a exponer la más nueva pieza que se añadía al observatorio. No podía contarnos más hasta que se hiciera la noticia pública, pero aseguraba que nos quedaríamos impactados.

Los tres juntos nos dirigimos al interior del observatorio. Era una sala que podía albergar hasta 100 personas, pero solo nos encontrábamos unas 6: nosotros 3 y otros 3 asistentes que ya estaban sentados en sus lugares.

Justo cuando tomamos lugar, el espectáculo comenzó.

Se encendió una luz y empezó a proyectar imágenes del universo con una voz en off, explicando muchas cosas interesantes: el orgien de la vida, el nacimiento de las estrellas, la leyenda de las constelaciones... Al final, abrieron una cúpula y nos mostraron las estrellas. Todo fue muy hermoso e interesante. Aunque a las otras personas que nos acompañaban no les pareció así ya que salían de la sala de manera constante. ¿Entonces para qué pagaron?

Una vez terminada la función, salimos de la sala para irnos a casa. Pero... Entró corriendo un empleado del observatorio directamente con Ethan. Empezó a decirle algo en voz baja. En un momento, su rosto palideció.

- ¡¿Qué?! - gritó.

Dio la orden de que nadie saliera del edificio.Luego se volteó hacia Claire y yo.

- ¿Se acuerdan sobre la nueva pieza del museo que les hablé antes? ¡Fue robada! - nos dijo Ethan.

Claire y yo nos volteamos a ver. Teníamos un presentimiento...

- Déjame adivinar por segunda vez - dijo Claire antes de que Ethan continuara - ¿Ese objeto tiene relación con la palabra "betabel"?

- ¡Sí! Es el meteorito betabel. ¿Cómo lo supiste?

- Una corazonada - respondí.

¿Qué pasaba con los betabeles en la noche antes de Navidad?

***

En pocas palabras, el meteorito betabel era una roca que, más que tener la forma de la dichosa verdura, si cuenta con su característico color. Como es bien sabido, el betabel se usa como colorante en algunos alimentos para obtener una tonalidad de rojo o rosa. En este caso, era una roca de color rojo oscuro.

Por lo que nos contó Etahn, el meteorito tenía un valor incalculable. No es como que se pudiera vender fácil en el mercado negro o a un coleccionista privado, sino que podría ofrecer respuestas a las grandes preguntas del universo. Por su gran importancia para el estudio científico, se le había confiado al observatorio Galileo, que tiene fama de ser un lugar muy seguro. Bueno, mínimo hasta el día de hoy.

- ¿Dónde estaba guardado? - pregunté.

- La verdad es que todavía estaba en un almacén que no cuenta con la seguridad suficiente, a lo mucho un guardia que se queda dormido de vez en cuando - respondió Ethan.

¿Cómo es posible que con ese nivel de seguridad digan que era imposible de robar?

- Cuando los objetos son puestos en sus cajas para exhibición, son imposibles de robar. Pero, antes, tienen que pasar por un largo proceso para clasificarlos, medirlos y estudiarlos. Por eso, no son tan vigilados a su llegada - continuó Ethan. A lo mejor vio la decepción en mi rostro.

- ¿Podemos ver el lugar donde estaba guardado? - dijo Claire.

Ethan nos llevó al almacén. Efectivamente, en la entrada se encontraba un solo guardia de seguridad, ya de edad avanza, dormido. No importaba el ruido que hiciéramos, no se despertó ni una vez. Antes de pasar al interior, examinamos la puerta. Era una chapa sencilla, de aquella que con un poco de suerte y fuerza bruta puedes romper en poco tiempo.

Se que me he repetido muchas veces en la noche, pero, ¿qué nivel de seguridad es este?

Dejando eso de lado, entramos al almacén. Se encontraba repleto de cajas hasta donde la vista alcanzara. Sin embargo, encontramos la caja rápidamente. Estaba a unos pasos de la puerta y la tapa estaba levantada. Para empeorarlo todo, solo contaba con un candado como única defensa contra los ladrones.

Era como si todo se hubiera alineado de manera perfecta para ser robada.

Ahora, lo importante era recuperarla. Así que empecé por lo más obvio.

- ¿Hay alguna forma de rastrearla? ¿No cuenta con algún dispositivo de seguimiento? - comenté.

- No cuenta con un dispositivo así, ya que dañaría el meteorito. Pero, emite una señal radioactiva muy concreta. Voy a preguntar a un laboratorio cercano si pueden traer ese equipo. Espero no tarden.

Ethan se alejó llamando por teléfono. Bien, eso puede resolver el asunto del dónde. Ahora nos queda el quién lo hizo.

No había muchos empleados en el observatorio. Es decir, es la noche antes de Navidad. Así que solo estábamos el guardia de seguridad, los otros 3 asistentes, un empleado del observatorio, Ethan, Claire y yo.

Estaba seguro de que el responsable se encontraba entre los otros 3 asistentes. Pero, ¿quién?

Los tres eran hombres con complexiones y apariencias similares. Otra coincidencia más.

Bueno, no quedaba de otra. Los interrogamos a los tres. Cada uno dijo que cuando salió de la sala de proyección, solo fueron al baño y a ningún otro lugar. Lo más curioso de todo es que todos lo dijeron con las mismas palabras.

- ¿Viste sus manos? - preguntó Claire.

- Así que lo notaste - respondí.

Ambos notamos sus manos. Antes, durante la función, tenían guantes. Cuando salieron de la sala, no los tenían puestos. Y sus manos estaban impecables.

Al final de todo, esto resultó más sencillo de lo esperado.

***

Ethan regresó con el aparato detector de radiación.

- Perfecto. Entonces, vayamos al baño - le dije.

Los tres fuimos al baño de hombres. Le pedí a Ethan que encendiera el detector y empezamos el recorrido. No fue necesario buscar mucho tiempo. La señal de radiación venía desde el conducto de ventilación.

Adentro de un maletín, se encontraba el meteorito betabel.

De inmediato, le dijimos a la policía, que recién llegaba, que detuviera a los 3 hombres.

- ¿Lo hicieron los tres? - preguntó Ethan después que se los llevaron.

 - Así es - dije -  Fue muy sencillo para ellos, ya que la seguridad de este lugar es muy baja.

- Además, tomaron turnos para completar el plan. Salieron de la sala de proyección para romper la puerta, romper el candado y esconder el meteorito. Por eso tenían las manos con rasguños. Como hicieron las cosas muy rápido, no podían permitirse ser sutiles - completó Claire.

- ¿Así de simple?

- Así de simple. Pero, si recomiendo que aumenten la seguridad de este lugar, sino quieren que les vuelva a pasar algo similar.

Con el caso resuelto, nos despedimos y empezamos el largo camino a casa.

martes, 23 de diciembre de 2025

Calendario de Adviento 2025 Día 23 "La primera Navidad de los detectives parte 3"

El restaurante de comida argentina "La Estancia" era uno de los lugares más frecuentados para comer. Los alimentos y bebidas se encontraban a otro nivel. Algunos incluso mencionaban que era imposible encontrar otro lugar igual en el mundo, o siquiera en Argentina.

Por increíble que parezca, su lista de espera es de años. Creo que la última vez que revisé tenían disponible hasta dentro de 5 años. Así de famoso e importante era el restaurante.

Pero, de nuevo, tenía un contacto.

- ¡Bienvenido de nuevo amigo! - me saludó una mujer, la dueña del restaurante con un gran abrazo.

- Estoy teniendo un ligero deja vu - dijo Claire.

- Deja que te la presente. Su nombre es Emma. La ayudé hace tiempo con un asunto.

- Sip, estoy teniendo un deja vu - confirmó Claire.

- En un momento los llevan a su mesa. Les aseguro que van a tener la mejor vista de todas.

Dicho y hecho. Era la mejor vista de todas. Perfecta para pasar las fiestas.

Aunque había planeado hacer un menú de tres tiempos, no quería limitar las opciones de mi compañera. Así que le dije que pidiera lo que quisiera del menú.

Poco después, empezó a llegar la comida. Empanadas, cecina, choriqueso, cortes de carnes... los platos y los meseros iban y venían constantemente, al igual que nuestra conversación. Puede que nos hayamos conocido hace poco, pero aún había cosas que no sabíamos del otro, por lo que este tiempo fue invaluable.

Justo cuando estábamos viendo la carta de postres, fue cuando el destino nos volvió a hacer una mala jugada.

Emma se acercó a nuestra mesa con cara de preocupación.

- Disculpen que los interrumpa - intervino - pero... Necesitamos su ayuda.

***

Emma nos condujo a la cocina, donde nos estaba esperando el jefe de cocina, Max.

- ¿Qué fue lo que pasó? - pregunté.

- Tenemos un problema - respondió Max - Desapareció un ingrediente especial: el betabel naranja.

 - Sip, un deja vú completo ¿A lo mejor tengo que comprar la lotería? - dijo Claire a manera de broma.

¿Cómo era posible que estos dos eventos hubieran pasado justo cuando quería algo de tranquilidad?

- Déjame adivinar: estabas cocinando con el betabel a la vista. Pero, en un momento que fuiste a tomar un utensilio para cortarlo, ya no estaba - deduje.

Emma y Max me miraron con sorpresa.

- ¿Cómo lo supiste? - preguntaron al mismo tiempo.

- Voy a ir revisando que número de lotería elegir. De seguro ganamos el premio mayor - mencionó Claire entre risas.

De nuevo lo pensé, ¿cómo es que puede pasar lo mismo en dos lugares a los que vamos Claire y yo? ¿Estaremos malditos?

Ya ni modo. Ya estamos involucrados, tenemos que resolver este caso.

***

- ¿Por qué es tan importante este betabel naranja? - preguntó Claire después de revisar su celular. ¿Si habrá comprado su boleto de lotería?

- Es el ingrediente especial para la salsa que usamos para la especialidad de la casa: arrachera salteada con verduras y papas.

- ¿Y no pueden usar otro betabel normal para reemplazarlo? - pregunté. A lo mejor eso podría dar una solución rápida a todo este embrollo.

- Si fuera un cliente normal si.

No puede ser...

- Pero - continuó Emma - Hoy tenemos a un famoso crítico de comida de incógnito, así que tenemos que dar el mejor servicio de todos a todos los clientes. Si nos equivocamos y le entregamos una comida de baja calidad, sería el fin de nuestro restaurante.

Ya veo. Por eso era tan importante... No podía dejar que mi amiga perdiera todo su esfuerzo por algo tan pequeño. Además, este lugar era delicioso. Haría lo posible por protegerlo.

- ¿Ya revisaron el lugar? - cuestioné.

- La verdad es que no - respondió Max - Como tenemos muchos pedidos, nos hemos dedicado a sacarlos para no causar alarma al crítico. Tiene que parecer que todo está normal.

- Entiendo. Entonces nosotros haremos la búsqueda. Vamos Claire.

Por segunda vez en el día, Claire y yo empezamos a buscar en la cocina. Le dimos vuelta a todo donde pudiera estar el betabel naranja, excepto dentro de los ingredientes, más que nada para mantener la higiene de estos. Incluso, y solo para asegurar, revisamos la basura. Nada. Curioso.

- Si no está en el lugar... - empecé

- Entonces lo tiene una persona escondido - terminó Claire.

Así es. Alguien lo debe tener en su poder. Como llegamos de manera "rápida" no le dio tiempo de esconderlo en alguna parte. Así que tiene que estar en su uniforme.

- ¿Puedes pedirle a tus cocineros que nos den permiso de revisarlos? - le pregunté a Emma - Yo revisaré a los hombres y Claire a las mujeres.

- ¿Acaso piensas...? - se interrumpió Emma. No quería decirlo.

- No estamos seguros - reconfortó Claire - Pero tenemos que agotar todas las posibilidades.

Emma y los cocineros nos dieron permiso para revisarlos. Y... nada. De nuevo. Esto se estaba poniendo muy raro.

- No lo entiendo - le dije a Claire - ¿Dónde está el betabel?

- Eso es más difícil que lo del acuario - mencionó mi compñaera - Hay algo que no hemos visto.

- Y si... En vez de buscar el objeto...

- ¿Buscamos al culpable? - concluyó Claire - También lo pensé. Pero no hay pistas claras.

- Entonces solo hay que conseguirlas.

***

Llevamos a Emma y a Max a otro lugar.

- Díganos la verdad - les dije a ambos - ¿Hay alguna persona que les guarde rencor?

Emma y Max se sorprendieron.

- ¿Por qué la pregunta? - dijo Emma.

- Estamos buscando un nuevo enfoque - respondió Claire - En vez de buscar el betabel, estamos persiguiendo la hipótesis de que alguien lo tomo de manera maliciosa. Y necesitamos información para llegar al fondo de todo.

Emma y Max se voltearon a ver. Y asintieron.

- Hay una persona... Peña.

- ¿Quién es? - pregunté.

- Era un cocinero de aquí - empezó Emma - Era muy bueno. Excelente. Sin embargo, su actitud no era la mejor... Muchos conflictos con sus compañeros.

- Cuando se tuvo que decidir quien sería el nuevo jefe de cocina, había dos candidatos: Peña y yo - continuó Max - Debido a sus problemas con todos, fui el elegido. Enojado, juró que destruiría a este restaurante.

Lo más seguro es que Peña estuviera involucrado.

- ¿Lo han visto merodear por aquí en estos días? - preguntó Claire.

- Es imposible - contestó Max - Tiene una orden de restricción y no se puede acercar.

Entonces quedaba otra posiblidad.

- A pesar de que tenían problemas, ¿hubo alguien con quien se llevara bien?

Emma y Max se quedaron en silencio pensando durante un momento. De repente, Emma se acordó de algo.

- Puede que haya alguien... Pérez. Una cocinera junior mientras estaba Peña. Aprendió mucho de él y lo idolatraba.

- ¿Y dónde está?

- Ahí - señalando a una mujer joven.

- Pero a ella ya la revisé y no tenía nada - observó Claire - Pero... Si noté algo raro durante el examen. Polvo blanco dentro de sus bolsillos. Podría ser harina.

- Eso es raro. Pérez nunca ha trabajo con harina.

Claire y yo nos volteamos a ver. De inmediato, regresamos a la cocina y, con cuidado, revisamos los sacos de harina. Hubo uno que nos llamó la atención. No estaba abierto, pero tenía una pequeña cortada en uno de los laterales.

Con cuidado, lo abrimos y lo revisamos.

Por supuesto, encontramos el betabel naranja en su interior. Una lavada y estaría como nuevo.

***

- ¡Muchas gracias por todo! Solo por eso, tendrán comidas gratis durante todo un año - nos dijo Emma mientras nos abrazaba a Claire y a mí.

Lo bueno es que no nos tomó mucho tiempo resolver este caso. En cuanto a Pérez, hoy no sería castigada debido a la presencia del crítico, pero el día siguiente sería duro para ella.

Con el misterio resuelto, volvimos a nuestra mesa para comer postre. En definitiva, el helado de Ferrero es delicioso...

Ahora, solo quedaba un lugar que visitar: el observatorio.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Calendario de Adviento 2025 Día 22 "La primera Navidad de los detectives parte 2"

Claire y yo nos presentamos en el laboratorio. Ahí, ya nos esperaba Bruno junto a un hombre con una bata de laboratorio.

- ¿Cuál es el problema Bruno?- le pregunté a mi amigo.

- ¡Una catástrofe! ¡Ha desaparecido el pez betabel

Mi compañera y yo nos miramos con extrañeza. ¿A qué se estaba refiriendo?

- Dejen que les explique - habló la persona al lado de Bruno - Mi nombre es Jeff. Soy el jefe científico aquí en el acuario. Actualmente nos hemos dedicado al estudio de algunos fósiles que han sido descubiertos hace un par de años. Son muy fascinantes, sobre todo el que denominamos "pez betabel" por la extraña forma que tiene. Aún no le ponemos un nombre científico...

- ¿Y qué tiene de especial ese pez? - intervino Claire.

- Por si solo, nada. Es un espécimen misterioso. Más bien, lo que vale es el fósil como tal. En el mercado negro, puede valen varios miles de millones de dólares.

- Además - continuó Bruno - El fósil no es nuestro. Nos lo dieron en préstamo un museo. Si descubren que nos lo han robado... ¡la multa que nos caerá sería impagable!

- ¿Cómo fue que desapareció? - para nuestra mala suerte, ya habíamos iniciado la investigación con esta pregunta.

- No lo tenemos muy claro -  respondió Jeff - Tenemos una regla de nunca dejar los objetos de estudio descuidados. Siempre hay alguien vigilando. Hoy, por ejemplo, el pez betabel estaba bajo mi cargo, por lo que lo tenía bajo estricta observación. Sin embargo, en un momento tuve que voltearme para hacer una nota en mi libreta de investigación. Cuando regresé la vista, el fósil ya no estaba en su lugar. Era imposible que se moviera por si solo. Así que lo busqué sobre la mesa sin resultados. Extendí la búsqueda a todo el laboratorio y nada. Entonces contacté a Bruno para decirle lo que había pasado.

- Ahora, viene la pregunta habitual - comentó Claire - ¿Notó algo raro en todo el día? ¿O en los días anteriores?

Jeff se quedó pensativo un momento.

- Nada - concluyó - Todo estuvo como de rutina.

- Interesante - dije pensativo

- ¿Crees que puedas ayudarme amigo? - me preguntó Bruno

- Por supuesto. No es mi estilo dejar un misterio sin resolver.

Lo único que quería era terminar este asunto lo más rápido posible para volver al plan que tenía con Claire. Pero no podía decirlo en voz alta. Así que no queda de otra que encontrar al pez betabel.

***

Claire y yo empezamos a revisar el laboratorio de arriba a abajo. Empezamos por la mesa de trabajo donde estaba Jeff con el fósil, y ampliando poco a poco la zona hasta cubrir todo el lugar. No dejamos libreta sin levantar, máquina sin revisar y bote sin voltear. Nada.

Durante la revisión, vimos que tenían unas cámaras de vigilancia. Era obvio tomando en cuenta todos los materiales que se encuentran en este lugar.

- ¿No pueden revisar los vídeos de esa cámara? - preguntó Claire señalándola.

- Por desgracia no - dijo Jeff - Si bien están funcionales, hay veces que los aparatos que tenemos en este lugar causan interferencias con la señal de vigilancia. Así que hay que apagarlas cuando estamos en medio de un experimento para que no se dañen. Es por eso mismo que no hacemos las investigaciones solos.

- ¿Y por qué no había nadie más aquí contigo? - le dije a Jeff

- Sí hay, o debería. Mi asistente me llamó en la mañana y me dijo que se encontraba enferma, por lo que no podría asistir. Así que supuse que como jefe podría hacer todo yo solo.

Puros callejones que no llevaban a ninguna parte. Si no nos apurábamos, no alcanzaríamos a ver la presentación de los delfines ni la reservación en el restaurante. ¿Dónde podría estar ese fósil?

Llevé a Bruno a un lado mientras Claire seguía haciendo algunas preguntas a Jeff.

- Bruno, siento preguntar eso, pero... ¿qué tanto confías en Jeff?

Mi amigo abrió mucho los ojos por la sorpresa de lo que estaba insinuando.

- ¡Totalmente! Igual que contigo. Jeff ha sido uno de mis trabajadores más leales y nunca me ha decepcionado. Además, es de esas personas que no se roba ni por error una pluma de otra persona al estar firmando.

Seguía sospechando, pero no tanto como al principio. Si Bruno estaba tan dispuesto a defenderlo, es por algo.

¿Qué era lo que no estábamos viendo? ¿Qué era lo que faltaba?

- ¿Pueden decirme algo más de ese fósil? Cualquier cosa, incluso como estaba envuelto.

- Pues... La verdad es que no se encuentra en un envase o caja especial. Solo dentro de un papel kraft arrugado.

Eso es raro.

- ¿Por qué tendrían un objeto de estudio muy valioso... en un simple papel kraft? - preguntó Claire en mi lugar. Era obvio que no iba a dejar pasar algo tan extraño.

- Puede que no lo parezca, pero es para despistar, o mínimo así lo piensan los del museo - contestó Jeff - Mientras más simple el empaque, menos probable es que se lo roben. Lo pueden confundir con cualquier otra cosa sin valor.

¡Eso es! ¡Esa era la pieza que faltaba!

***

- ¡Rápido! Tenemos que buscar a la persona de limpieza - dije emocionado.

- ¿La limpieza? ¿Qué tiene que ver? - preguntó Bruno confundido.

- ¡Todo! - contestó Claire. Al parecer, ya había llegado a la misma conclusión que yo - ¿Dónde se encuentra en este momento?

- Creo que está en la sala de descanso...

Salimos rápido del laboratorio. Si queríamos salvar el fósil, teníamos que ser rápidos.

Fuimos a la sala de descanso y nos encontramos con la persona de la limpieza. Era una mujer con una placa en su uniforme: Arce.

- ¡Hola! - saludé - Siento interrumpir tu descanso. Pero te quería preguntar donde está la basura que sacaste del laboratorio.

Al principio sospechó de nosotros, pero al ver que Bruno y Jeff llegaron tras nosotros, se tranquilizó y nos señaló un carro que estaba afuera.

Sin tiempo que perder, abrimos la bolsa y, para nuestra suerte, un papel kraft arrugado estaba sobre toda la basura. Lo sacamos y lo abrimos. ¡Ahí estaba el fósil!

- ¿Cómo lo supieron? - preguntaron Bruno y Jeff al unísono

- Sencillo - respondió Claire - Hubo tres cosas que nos indicaron que pudo haber pasado.

- La primera fue el propio empaque - continué - Ustedes nos lo dijeron. El empaque lo hacía parecer una cosa sin importancia.

- La segunda es que los botes de basura del laboratorio estaban vacíos. Había una posibilidad de que se hubiera caído de la mesa dentro de uno, pero Jeff se hubiera dado cuenta por el fuerte ruido que hubiera hecho al romperse. Sin embargo, debido a la hora del día, era extraño que no tuvieran nada en su interior.

-  La tercera y última fue una cosa que dijo Jeff "todo estuvo como de rutina". Si todo estuvo como de rutina, tuvieron que pasar eventos que por lo general no les prestamos atención como, por ejemplo, que alguien recoja la basura para tirarla. Y si ese alguien da la casualidad de que ve un papel kraft arrugado sobre la mesa con impresión de algo sin importancia... - concluyó Claire.

Al final, solo había sido una pequeña confusión. Espero que esto les enseñe una lección de no ser tan confiados.

***

Como resolvimos el caso rápido, pudimos ver el espectáculo de los delfines sin problema. ¡Fue muy divertido verlos hacer todos esos trucos! Pero más me alegró ver la sonrisa de Claire. El plan parece que estaba funcionando.

Ahora, tocaba ir al restaurante, esperando que no pasara nada más.

domingo, 21 de diciembre de 2025

Calendario de Adviento 2025 Día 21 "La primera Navidad de los detectives parte 1"

Claire y yo nos estábamos preparando para celebrar otra Navidad más, empezando por las revisiones de rutina.

- ¿Santa Claus? -preguntó Claire

- Hablé con él hace rato. Dice que la fábrica está trabajando a su máxima capacidad y esperan tener todo listo para antes de que cambie la fecha - respondí.

- ¿Violet?

- Nos manda saludos desde el retiro de hechiceros. Pero hizo una revisión de todo el mundo y reportó que no hay ninguna amenaza al mundo mágico o humano.

- ¿Karla, Rosa y Marco?

- Están revisando algunos casos fríos. Los reportes diarios son cosas que ellos pueden resolver. Al menos por el momento.

- ¿Tu familia?

- Ah. Ellos están ocupados. Creo que cada uno tiene que asistir a un evento o premiación o junta importante. Se disculpan que no pueden pasar estas fiestas con nosotros. Pero que en Año Nuevo nos van a compensar con un viaje todo pagado a donde queramos. Eso si, no te sorprenda por la cantidad descomunal de regalos que van a llegar el día de mañana.

- Okay - dijo Claire con los ojos muy abiertos - Esto cubre todos los puntos de nuestra lista. Por el momento, parece que podemos tener una Navidad tranquila después de un par de años agitados.

- Y que lo digas - respondí.

Descubrir el secreto de una fábrica de juguetes, recuperar el taller de Santa Claus, que Claire conociera a mi familia... Han sido unas navidades curiosas estos últimos años.

Pero, al fin, vamos a tener unas fiestas tranquilas.

- Además - continué - estos últimos incidentes no se comparan a la primera Navidad que pasamos juntos. Eso si que fue algo que no quiero que se vuelva a repetir.

- Ni me lo recuerdes - mencionó Claire con un tono que denotaba cansancio - ¿Cómo fue posible que no metiéramos en tantos problemas en tan poco tiempo? Sigo diciendo que hemos de tener una maldición sobre nosotros.

- No es eso. Recuerda que los detectives, por desgracia, somos imanes de problemas. A donde vayamos, va a surgir algo, incluso si no intervenimos directamente. Además, Violet nos examinó por si teníamos una maldición y dijo que no.

- Aún así... No quiero volver a pasar una Navidad como esa. Fue muy cansado. Mejor, ayúdame a preparar la comida para esta noche.

Claire dio por zanjada la conversación con esa instrucción. Pero, en mi cabeza, todavía estaba pesando sobre aquella vez...

***

No había pasado tanto tiempo desde que el destino, y Marlene, nos había juntado a Claire y a mí. Ya habíamos resuelto varios casos tanto dentro y fuera de la escuela, siendo un poco más conocidos en todo el mundo. Sin embargo, aún había ocasiones en que Claire extrañaba a su familia. Por eso, decidí que en las vacaciones de invierno le daría la mejor Navidad de todas. No para reemplazar lo que celebraba con su familia, sino, más bien, que tuviera más recuerdos alegres que tristes.

Por eso, para el día antes de Navidad, planeé todo un paseo: primero, iríamos a un acuario a ver el espectáculo de los delfines; luego, iríamos a comer a un restaurante de comida argentina; después, iríamos a un observatorio a ver las estrellas; por último, regresaríamos a nuestra casa compartida para la típica cena navideña y el intercambio de regalos.

Puede que en un primer vistazo parezca un plan para una cita de todo un día, pero no era así. No tenía ningún sentimiento romántico hacia Claire. Más bien, la veía como una hermana, como una compañera de armas con un destino en común: resolver los misterios del mundo para salvarlo. Por eso mismo, quería asegurarme que su vida de ahora en adelante este llena de alegrías que compensen los peligros a los que nos enfrentaremos.

***

La primera parada: el acuario Luna. Era el más grande de toda la región, con una cantidad inimaginable de especímenes. Las filas para entrar eran kilométricas... a menos que tuvieras contactos que te consiguieran un pase VIP. Y da la casualidad de que yo los tenía.

- ¡Bienvenido amigo mío! - dijo un hombre al vernos llegar.

Me dio un gran abrazo y una palmada en la espalda.

- Claire, el es Bruno - dije presentándolo - Hace tiempo lo ayudé a salir de un aprieto.

- Si no fuera por él - continuó Bruno - todavía estaría en prisión. Para ti amigo, y tu acompañante, lo que necesiten.

Después de acompañarnos por la entrada, Bruno regresó a su oficina, dejándonos a Claire y a mí a nuestras anchas para explorar todo el lugar.

Y vaya que lugar. El acuario era enorme. Había peces de todos tipos: tanto del país como del extranjero. Incluso, contaba con un pequeño laboratorio donde se hacían experimentos en pos de mejorar a la humanidad. En realidad lo tenía todo.

Claire y yo nos pasamos un buen rato viendo los tanques, haciendo tiempo para el espectáculo de delfines. Paseamos por los acuarios, intentando averiguar de donde venían varios de los peces que veíamos, nos tomamos fotos en una cabina, algo que nunca había hecho antes, y comimos un par de botanas especiales por temporada.

Todo iba bien... Hasta que sonó mi celular. Era una llamada de Bruno.

- ¿Sí? ¿Qué pasó amigo? - pregunté.

- ¡Necesito tu ayuda! ¡Urgente! Ven al laboratorio - respondió.

Era lo último que necesitaba el día de hoy, pero no podía dejarlo solo si estaba en problemas. Volteé a ver a Claire. Ella, como era de esperar, entendió la situación y asintió con la cabeza.

- Vamos para allá - terminé la conversación y nos dirigimos al laboratorio.

sábado, 20 de diciembre de 2025

Sábado de Maquinitas y Consolas presenta: Phoenix Wright - Ace Attorney: Justice For All (Nintendo Switch)

     Después de terminar el primero juego, y luego de unas merecidas vacaciones, el equipo creativo detrás de Ace Attorney volvió a poner manos a la obra para continuar desarrollado la franquicia hasta ser una trilogía. A pesar del poco tiempo que tuvieron para la planeación de todo, lograron su objetivo de crear la primera secuela: Justice for All. Pero ¿logró superar a su antecesora? ¡Vamos a revisarlo!

 

Un poco de historia

Portada de la versión de Nintendo DS
©CAPCOM


    Phoenix Wright: Ace Attorney – Justice for All (PW:AA - JA) es un juego del género novela visual-aventura desarrollado por CAPCOM y dirigido por Shu Takumi, quién sería el encargado de la saga hasta el cuarto juego. Fue publicado originalmente en el año 2002 exclusivamente para Japón para el GameBoy Advance (GBA).

viernes, 19 de diciembre de 2025

Viernes de Butaca presenta: Justice League/RWBY: Superhéroes y Cazadores Parte Uno

    ¿Cuál es el crossover más extraño que han visto? Porque hay una larga lista de ellos: desde los personajes de Disney y Warner Bros. conviviendo en la película de Roger Rabbit, pasando por Godzilla y Kong, Alien vs. Predator, Liga de la Justicia y Vengadores, Super Smash Bros... Vaya, incluso Archie ha tenido crossovers raros: uno con Punisher y otro con Predator.

    Así que, en honor a todos esos cruces, vamos a analizar uno de los más recientes: la primera parte de la historia de Liga de la Justicia y RWBY.

    Sin más por el momento, ¡empecemos la reseña!


Un poco de historia

Póster promocional de la película
©Rooster Teeth/Warner Bros.


    Justice League/RWBY: Superhéroes y Cazadores Parte Uno es una película animada del año 2023 producida por Rooster Teeth, Dc Entertraiment y Warner Bros Animation. Es la primera de una historia de dos partes. Tiene una duración de 83 minutos y se encuentra disponible para su compra o renta digital en todas las plataformas y gratis con una suscripción a HBO Max.