lunes, 2 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 2 "La nave espacial - Segunda parte"

Adam estaba frente a un Kird. Era más imponente de lo que dejaban ver sus bases de datos. Sin darle tiempo para pensar o decir algo, el enemigo lo atacó con su hacha. Pero, sin saber exactamente porque, su cuerpo dio una voltereta para esquivar el ataque. Sorprendido, volvió a buscar en su interior la respuesta.

Al parecer, lo que había dicho el capitán sobre Adam y sus mejoras no era una exageración. Tenía grandes capacidades intelectuales, manejo de naves, manejo de herramientas científicas y, por supuesto, habilidades de ataque y defensa, muy útiles en situaciones de peligro. Dando gracias a su programación, se escapó de la sala de mando.

Después de encontrar un lugar donde esconderse, Adam se tranquilizó y empezó a pensar. Sabía que necesitaba sacar al Kird de la nave para poder cumplir su misión, pero no sería tarea sencilla. Estaba desarmado y no tenía ningún apoyo. Además, el enemigo de seguro ya conocía la nave y no podía esconderse por siempre. ¿Qué podía hacer?

Justo en ese momento, el Kird hace un anunció por la comunicación interna de la nave. Le dice que le va a perdonar la vida si le entrega la información sobre la cura. Si no lo hace en los próximos 5 minutos, activara la autodestrucción de la nave. En ese momento, a Adam le surge una duda: ¿por qué no solo destruye todo? Además, con el tiempo que tuvo, ya debió haber encontrado la información, ¿en dónde estaría escondida?

Luego de pensarlo un poco, Adam llega a la conclusión de que los Kird quieren destruir la información ellos mismos ya que, si destruyen la nave, pero la información ha sido transmitida o almacenada en algún medio que permita que llegue a los humanos, será el fin de su plan. Haciendo uso de esto, crea un plan para derrotar a su enemigo.

Antes de que se acabe el tiempo de gracia, Adam usa las comunicaciones para decirle al Kird que le va a entregar la información y que se vean en el almacén número 2.

Momentos después, el androide y su enemigo vuelven a estar cara a cara. Este último le exige que le entregue la información, pero Adam, en vez de eso, le pregunta porque su raza le tiene tanto odio a los humanos como para ir a la guerra contra ellos. El Kird responde que, desde su punto de vista, los humanos son una plaga que debe ser exterminada, ya que solo traen caos y destrucción a todas las cosas. Adam lo intenta convencer sobre que los humanos no solo son capaces de grandes destrucciones, sino también de muy grandes creaciones. Al Kird no le interesa nada lo que tenga que decirle y le vuelve a demandar que le entregue los datos.

Adam, viendo que no tenía otra opción, le dice que la información está en una de las cajas del almacén, señalando un pequeño paquete cerca de una puerta. El Kird, feliz, se acerca al paquete y lo empieza a destruir con su hacha. Una vez que hubo terminado, se dio cuenta que en realidad el paquete solo contenía algunos paquetes de comida. Enojado, voltea para atacar a Adam. Sin embargo, Adam es más rápido y logra empujarlo contra la puerta que abrió de manera remota. De inmediato, cierra el acceso, dejando atrapado al Kird en la exclusa de la nave.

Antes de soltarlo al espacio, el Kird le dice que sus esfuerzos son inútiles. Adam le pregunta la razón detrás de sus palabras y este le dice que se le está acabando el tiempo. Aunque sea capaz de llegar a la colonia humana, no tendrán el tiempo suficiente para desarrollar la cura y salvar a la poca población que les queda. Riendo por su inminente victoria, el Kird mismo se expulsa de la nave hacia su muerte.

Adam estaba en una encrucijada. Debía cumplir su misión a toda costa para no defraudar a las personas que habían puesto sus esperanzas en él, pero, no tenía idea de donde estaba los datos para la curta y, si lo que había dicho su enemigo era cierto, no iba a lograr nada...

Pero eso no lo detuvo. Volvió a la sala de mando y la reviso minuciosamente. Si había alguna pista de donde estaban los datos, era ahí. Después de mucho buscar, no encontró nada. Decepcionado, se sentó en la silla del capitán. Y, en ese momento, un milagro. La computadora se volvió a prender y le dijo a Adam que los datos los habían transferido a su banco de memorias secundario, lo cual explicaba la desorientación que había sentido cuando despertó. Revisando en su interior, logró encontrar la información necesaria. Con ella se puso manos a la obra mientras la nave estaba en curso a la colonia.

Poco tiempo después, la nave llega a la colonia. Mientras sus habitantes esperaban ver bajar a sus salvadores, lo único que vieron fue a un simple androide. Decepcionados, empezaron a soltar lágrimas. Pero Adam les grita que no deben llorar, él completo la cura y los salvara a todos en unos momentos.

Con su gran velocidad, Adam vacunó a todos los humanos de la colonia quienes empezaron a mostrar signos inmediatos de mejoría. Mientras los habitantes celebraban, Adam solo podía esbozar una sonrisa por aquellos héroes que dieron su vida por salvar a la humanidad. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario