domingo, 22 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 22 "La aventura navideña de la familia - Tercera parte"

- ¿Esos problemas están relacionados con sus trabajos? - pregunté para continuar con la conversación anterior.

- En efecto - me respondió Arthur - Lo hablamos entre los tres y decidimos que era mejor contar con tu ayuda que con la de algún extraño.

Lo juro, mi familia si que es especial. ¿Cómo se les ocurre mencionar que tienen tres misterios en estas épocas? Se supone que esta época es de descanso...

Como si pudiera leer mis pensamientos, Claire se me quedó viendo fijamente. Es decir, el tiempo que llevamos de conocernos no es en vano. Así que, a pesar de lo que pudiera decir, la decisión ya estaba tomada.

- Ok. Los ayudaré a todos con sus problemas. Pero necesito que los expliquen a detalle y no se salten nada. Además, Claire necesita saber en que trabajan para que me pueda ayudar.

- Por supuesto hijo - empezó Arthur - Señorita Claire, disculpe nuestra falta de cortesía por no decir nuestras labores. En mi caso, soy un empresario. He construido varias marcas famosas a lo largo de los años, a lo mejor has escuchado de ellas. Siempre me he caracterizado por ser un cazador nato para las oportunidades.

Claire se había sorprendido. No podía creer que mi padre fuera alguien tan famoso, rico e influyente.

- Por mi parte - continuó Rose - soy una famosa entrenadora. No solo me dedico a aumentar la fuerza de mis estudiantes, sino a enseñarles todas las técnicas posibles para defenderse ante cualquier situación que se les presente.

Claire seguía sorprendida. ¿Cómo era posible que mi madre fuera alguien tan tranquila y amable pero a la vez, peligrosa?

- ¡Sigo yo! - dijo Lizbeth - Pues mi trabajo no es nada comparado al de mis papás. Soy una investigadora científica. Me dedico a resolver los grandes problemas de salud, química, física y matemáticas. He encontrado la solución a varios de los rompecabezas más complicados del mundo.

La sorpresa de Claire no paraba. Toda mi familia era muy talentosa a su manera.

- ¿Y qué problemas tiene cada uno? - cuestioné. Si seguíamos así, nunca íbamos a terminar.

- He recibido información preocupante. Algunas de las más prestigiosas revistas del mundo han construido una mala imagen a mi alrededor. El problema de todo radica en que la forma en que han escrito esa imagen mezclando verdades con mentiras no deja a dudas que es posible que lo haya hecho. Esto me ha afectado y he perdido varios contratos - explicó Arthur.

- ¿Has pensado que se puede tratar de algo interno? Si no, no tiene sentido que hayan conocido detalles tan precisos de algunas cosas

- Fue lo primero que se me vino a la mente. Pero han cubierto muy bien sus rastros. No tengo idea de como lo pueden haber hecho.

Apenas estaba reflexionando sobre ese asunto cuando mi madre habló.

- Me han estado atacando constantemente. No importa si estoy en una clase o participando en un torneo. Se juntan varias personas a mi alrededor y se lanzan contra mi. Los derroto rápidamente, pero es algo muy molesto que no me deja tiempo ni para respirar.

- ¿Y hay algún patrón para los ataques?

- Ninguno. Los que vienen a atacarme son unos mercenarios que no conocen el nombre de su contratista.

- ¿Cómo sabes eso? - pregunté lleno de curiosidad - No habrás practicado una de tus famosas técnicas de interrogación con ellos, ¿cierto?

Mi madre se mantuvo en silencio. Lo sabía. Pero, mi tren de pensamiento se vio interrumpido nuevamente, esta vez por mi hermana.

- Hace unos días, empecé a recibir unas cartas amenazadoras. Querían que dejara de investigar un problema por encargo. Si no, tendría graves consecuencias.

- ¿Problema por encargo? ¿Es decir que cualquiera puede haberlo tomado?

- Si. Pero se hace por consenso. Y eligieron que yo era la mejor opción. No se equivocaron - terminó de explicar mi hermana con una sonrisa.

Había algo que no cuadraba en todo esto. Muchas conveniencias y huecos. Necesitaba separar las tareas.

- Una última pregunta - les dije - ¿Por qué no hicieron una petición formal a la oficina? Es decir, no es como que fuera a rechazarlos.

Los tres se quedaron callados. Algo más que agregar a la lista de misterios navideños.

- Está bien - comenté luego de un rato - Ya tengo el panorama de lo que pasa. Pero debo platicar algo con Claire antes de iniciar. Así que mañana voy a empezar a solucionar todo. Por ahora, disfrutemos de la comida de Jim.

*****

Después de quedar satisfechos con la cena, Claire y yo nos retiramos a mi habitación. Mi familia la había mantenido exactamente como la última vez que la vi, excepto por un detalle. Agregaron una cama extra para que Claire durmiera en el mismo lugar. En serio, ¿qué estaban pensando?

- Y bien - dijo Claire sentándose en una de las camas - ¿De qué querías hablar?

Me senté frente a ella y la miré directo a los ojos.

- ¿Qué piensas de todo esto?

- Ni siquiera sé por donde empezar...

- Pregunta, es lo mejor para ordenar las ideas.

- Entonces... ¡¿Cómo es posible que exista una familia así?!

Tenía el presentimiento de que algo así pasaría. Es decir, mi familia si que es única.

- Lo único que se me ocurre son los genes. De alguna manera, nuestra herencia nos ha brindado algo más allá de lo normal. Pero no siempre fue así.

- ¿No?

- Si tuviera que describirlo... Sería una combinación de las condiciones en las que vivimos y nuestro entrono lo que activo aquello que dormía en nuestro interior.

- Si lo describes así, para que son super humanos - dijo Claire con una sonrisa.

- ¡No creas que somos el resultado de algún experimento! Mis abuelos son normales, mis tíos también, incluso mis primos. Solo nosotros salimos así.

- Lo que me lleva a preguntar otra cosa - reflexionó Claire - ¿Qué pasó contigo?

- ¿A que te refieres?

- ¿Por qué eres así? ¿Por qué eres detective?

- ¿Te prometes que no te reirás?

- Lo prometo

Tomé un poco aire antes de continuar. Esto no iba a ser sencillo.

- Porque... Quería parecerme a mi personaje favorito.

Claire empezó a reír sin control. No la puedo culpar. Es una razón tonta.

- ¡¿En serio?! - dijo sin parar de reír - Todo lo que has hecho... ¿solo para parecerte a tu personaje favorito?

- Si. No lo puedo negar. Como sabes, soy un adicto a los libros. Leo todo lo que puedo. Pero, siempre me han gustado las historias de detectives sobre todas las demás. ¿Y cómo no? Se enfrentan a peligrosos rompecabezas, destruyen los planes de los malos, viajan por el mundo, pero, sobre todo, ayudan a las personas. Cada misterio resuelto es una o más personas a salvo. Así como esas historias que leía cuando era más joven.

Justo cuando terminé de hablar, Claire se levantó y me dio un gran abrazo.

- Aquí el único tonto eres tú - comentó - Gracias a ese pequeño deseo, es que yo estoy aquí. No lo olvides. Has sido de mucha ayuda a este mundo.

Le regresé el abrazo a mi amiga y nos quedamos así unos minutos.

- Entonces, ¿por qué cortaste lazos con tu familia?

- No estaban tan de acuerdo con mi elección de ser detective. No se opusieron a ella, pero dijeron que, con mis talentos, podría ser alguien más. No quería decepcionarlos más, así que, poco antes de conocerte, me salí de la casa y no los volví a contactar sino hasta hoy.

- Y ahora ellos han venido a pedirte ayuda. ¿No crees que han aceptado un poco tu trabajo?

- Puede ser... Pero nos hemos desviado del punto. Una vez que los has conocido, ¿qué piensas de ellos?

- Son únicos, como tú. Sin embargo, eso hace que sus problemas sean más raros.

- ¿A qué te refieres?

- Si son así de inteligentes, debieron haber podido resolver todo esto incluso antes de que comenzara.

- Así que pensamos igual - le dije a Claire - Hay algo raro en todo esto, pero me faltan datos para unirlo todo. Pro el momento, los ayudaremos. ¿Con quién empezamos?

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