4D4M (Adam), se despierta repentinamente. Se encuentra muy desorientado y sin saber donde está.
De un momento a otro, le llega un repentino golpe de energía y con ella, sus recuerdos: es un androide y se encuentra dentro de una nave espacial de investigación y exploración. Sin embargo, no había nadie a su alrededor y, de acuerdo con sus registros, debían haber no menos de 30 personas a bordo. No sabía que debía hacer, entonces empezó a buscar a cualquier tripulante que lo pudiera orientar.
Al salir del cuarto en el que estaba, el que luego identificó como un almacén, vio en el pasillo señas que no deberían ser normales en la nace: unas marcas irregulares, cables sueltos, pequeños incendios en los paneles de control… todos ellos signos de que una gran batalla se había llevado a cabo.
Adam, al ver todo el desastre, siente que algo muy malo ha pasado. Por desgracia, ese sentimiento se confirma al ver, después de recorrer un poco la nave, los cuerpos de varios de los tripulantes, reconociéndolos gracias a sus amplios registros. Poco a poco, fue marcando en una lista a las personas que iba encontrando.
Al examinarlos, se dio cuenta que la gran mayoría de ellos tenía
marcas de armas blancas en el cuerpo, como si los hubiera cortado un hacha. Lo
más curioso de todo es que en la nave de investigación no existía ningún tipo
de arma de ese estilo como para haber sido usada. También, cuando estaba recorriendo la
nave, y a pesar de sus sentidos aumentados, Adam no se había percatado de los pasos no humanos que resonaban por los
pasillos.
Luego de unos momentos, llegó a
la sala de mando. Mirando a su alrededor, pudo identificar el cuerpo del
capitán. Sin embargo, eso no era lo que le había llamado la atención. El dedo índice de la mano derecha
estaba apuntando a un pequeño botón parpadeante. Envuelto en curiosidad, Adam lo presiona.
La sala de mando de torna oscura
y, en medio de la ésta, se proyecta un holograma del capitán, el cual se dirige directamente a él. Así, Adam empieza a tener algunas respuestas. Es un androide de
última tecnología que fue asignado como un respaldo de emergencia en caso de
que la tripulación no pudiera cumplir con su misión. Su activación se debió a
los últimos esfuerzos del capitán y toda la tripulación.
La misión que tenía esta nave de
investigación, de nombre Cillo, es transportar a una de las más alejadas
colonias humanas la información necesaria para la elaboración de una cura para
la enfermedad mortal que los estaba asediando desde hace varios años. Los datos
fueron obtenidos de la raza Kird, unos hombres lagarto con los que la humanidad
lleva mucho tiempo en guerra. Percibiendo la posibilidad de acabar con sus
enemigos de una manera que no los pusiera en riesgo, crearon un poderoso patógeno
y lo liberaron en un grupo de colonias humanas cercanas como prueba. Gracias a
esto, la capital se había enterado de la situación y los enviaron a recuperar
la cura.
Sin embargo, habían sido
descuidados y, luego de destruir el laboratorio del patógeno, los Kird los
estaban persiguiendo. En caso de que acabaran con todos ellos, sería
responsabilidad de Adam llevar la nave a la colonia humana infectada y
proporcionarles la información para salvarlos.
Justo en ese momento, un hacha
rompió el sistema de proyección y la imagen del capitán desapareció. Poco a
poco, la sala de mando se iluminó y revelo a un Kird que, con una sonrisa
burlona, dijo que nunca podría terminar su misión y que acabaría con su vida en
ese momento.
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