martes, 24 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 24 "La aventura navideña de la familia - Quinta parte"

Tocaba el turno de Rose y los mercenarios. Así que acompañamos a mi mamá a un torneo. No es que ella fuera a participar, sino que debía vigilar que sus estudiantes no se sobrepasaran con sus contrincantes.

 - ¿Por qué se pasarían sus estudiantes? - me preguntó Claire.

- Si conocieras los métodos de enseñanza de mi mamá, lo entenderías - respondí.

Jim nos estaba llevando a donde se realizaría el torneo. Rose se había adelantado para recibir a sus alumnos y darles el sermón de cuidar su fuerza.

- ¿Fue igual de duro que el entrenamiento que me diste a mí? - dijo Claire recordando esos días.

Poco después de nuestra primera aventura juntos, empecé a enseñarle varias cosas a Claire para que estuviera preparada para todo. Uno de los básicos fue saber luchar. La entrené en Karate, Judo, Kung Fu, Tae Kwon Do, Boxeo, Artes Marciales Mixtas, incluso en pelea callejera y manejo de la espada, el estilete, las armas de fuego y algunas armas medievales. Fueron varios años de duro entrenamiento, a la par de resolver casos e ir a la escuela...

Viéndolo así, a pesar de todo, son buenos tiempos.

- Tu entrenamiento fue liviano en comparación con el de mi mamá - dije, después de regresar de mi ensoñación.

 - ¡¿En serio?!

- Si. Mientras yo busqué enseñarte las bases y luego pasar a cosas más complicadas, mi mamá te ataca de sorpresa, sin haber enseñado nada. En su forma de pensar, siente que la mejor maestra es la experiencia. Así, debías aprender rápido para que puedas seguir viviendo.

- ¿Cómo sobreviviste a eso?

- A la mala. Ni siquiera por ser sus hijos se medía.

- Pero gracias a eso estás aquí. Y le puedes hacer frente a todos los peligros que encontramos.

- Si, es cierto. Sin embargo, no quita lo doloroso que fue todo - concluí.

*****

Luego de eso, platicamos de varias cosas de mi pasado hasta llegar al lugar del torneo.

Era un estadio impresionante, equipado con todo lo necesario para eventos de gran escala, incluso conciertos. Sería algo para la historia si no fuera por un pequeño detalle.

- ¿Por qué lleva el nombre de tu familia? - cuestionó Claire.

Exacto. Ese estadio también era otra de nuestras propiedades.

- Mi papá lo construyó para mi mamá, buscando que existiera un lugar que pudiera soportar el tipo de competiciones donde participaba. Está reforzado con varias aleaciones, así que ni disparo de un tanque lo podría derribar.

- ¡¿Qué tan poderosos son los ataques que dan?!

Dejando la respuesta la imaginación de mi compañera, nos acercamos a donde se encontraba mi madre. Pero, al parecer, llegamos en un mal momento, ya que estaba frente a otra mujer y, por el aura que desprendían, iban a luchar.

- ¡Esta vez no podrás vencernos Rose! Mis muchachos se llevarán la victoria - dijo la mujer, llena de energía.

- Ya lo veremos Mary. Recuerda que las palabras no importan en un lugar como este, sino el resultado de las peleas - le respondió mi madre.

Después de esa frase tan contundente, Mary se fue muy enojada. Aprovechando el momento, nos acercamos a mi mamá.

- ¡Hola! ¡Qué bueno que pudieron venir! - al mismo tiempo, mi madre nos dio un gran abrazo.

- Era necesario. Es decir, si no podemos ver a tus atacantes, no podemos ayudarte - le dije, fingiendo indiferencia.

- No te pongas así. Se que no te gustan estos lugares, pero hoy es un día importante para varios de mis alumnos.

- ¿Y por qué no le gustan? - intervino Claire.

- Es una historia graciosa - respondió mi madre - A mis dos hijos los hacía competir en cuanto torneo existiera. Si perdían, debían soportar dos horas continuas peleando contra mí. Después de eso, se escondía para no participar. Pero siempre lo encontraba. ¡Que buenos tiempos!

Lo único que pude hacer en ese momento fue suspirar. Esos lugares todavía me causaban un poco de temblor en mi interior.

- Dejando eso de lado - dije - ¿Quién es la persona con la que discutías?

- Ah, es Mary. Una rival que ha buscado derrotarme desde hace tiempo. Siempre ha sido intensa. A pesar de eso, no ha podido vencerme.

- ¿Y nunca ha intentado pasarse contigo?

- No. Pero no deja de molestarme constantemente.

Los engranajes de mi cabeza estaban girando. Esta información era muy importante.

*****

El torneo se llevó a cabo sin ningún contratiempo. Los estudiantes de mi mamá vencieron con facilidad a los alumnos de Mary. Con cada derrota, su cara se ponía dura, enojada. Pero, a la vez, sus ojos destellaban con un brillo inexplicable.

- ¡Eso fue impresionante! - gritó emocionada Claire - No había visto esas habilidades en la vida real.

- Si mis alumnos no supieran hacer mínimo eso - dijo mi mamá - No hubieran sobrevivido a los cinco años de entrenamiento.

- O a toda una vida - susurré.

Ya habíamos salido del estado y nos dirigíamos a donde Jim pasaría por nosotros. Sin embargo, antes de avanzar un poco más, nos rodeó un grupo numeroso de personas, todas cubiertas de negro.

- ¿Estos son los mercenarios? - pregunté

- Si - respondió mi mamá - ¿Verdad que son una molestia?

Eran muchos mercenarios, pero entre los tres...

- Por eso. Yo no voy a pelear.

- ¿¡Qué?!

- No quiero cansarme por gente como ella. Así que se los dejó a ustedes.

¿En serio...? Bueno, no podía ser de otra manera. Mi mamá seguía pensando en el entrenamiento espartano después de tantos años.

- Está bien. Claire, ¿tú la derecha, yo la izquierda?

- Me parece un buen plan - me respondió mi compañera que había estado estirando un poco.

Empezamos con nuestra batalla. Y, aunque no lo quería admitir, mi mamá tenía razón. Para ser mercenarios, no eran muy buenos. Luego de unos golpes y cambiar la técnica de pelea, los derrotábamos. Además, había algo en su estilo de pelea...

*****

No tardamos muchos en dejarlos noquearlos a todos.

- ¡Felicidades! - dijo mi mamá - Veo que no has perdido tu toque. Y Claire, mi hijo hizo un buen trabajo en el entrenamiento, pero tienes que mejorar en algunas de tus posturas.

- No digas eso - comenté - Claire es muy buena. No necesita que le des tu entrenamiento.

No quería que ella pasara por lo mismo que yo.

- Dejando eso, ya resolví lo de los mercenarios - volteé a ver a Claire y supe que los dos llegamos a la misma respuesta.

- Fue Mary - respondimos al unísono.

- Los mercenarios en realidad no son eso.

Cuando le quité la máscara a uno, vimos que era uno de los estudiantes de Mary.

- Lo más seguro - continuó Claire - Es que Mary quisiera estropear el día de hoy, que no te presentaras y bajar el ánimo de tus estudiantes.

- Ahora que se acabó todo, este fue un último ataque desesperado para vengarse por la derrota. Ya no creo que te vuelva a molestar.

Lo cual me llevaba a otra pregunta. Fue muy sencillo resolver todo, de nuevo. Que haya pasado dos veces y que la solución sea entregada en bandeja de plata no me gustaba.

Solo que mi madre corrió a abrazarnos para agradecernos, para luego ir a reunirnos con Jim, así que mi tren de pensamiento cambió a la última tarea: el problema de Lizbeth, mi hermana.

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