sábado, 14 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 14 "La primera misión del grupo de héroes"

Arc, Iris, Astra y Eve son cuatro jóvenes aventureros que son convocados por el gobernante del reino de Cial.

Toda la familia real, e incluso todos los habitantes de los otros reinos, reconocen los logros y hazañas que habían realizado a pesar de la corta edad que todos tenían. Por eso, les pedía que trabajaran juntos como un grupo para enfrentar los peligros que acechan en la oscuridad.

Los cuatro estaban agradecidos por la oferta que les estaba haciendo el rey, pero no podían aceptarla por una sencilla razón: ellos trabajaban solos, no necesitaban formar equipo con nadie.

Arc, el guerrero,  mencionó que los compañeros solo son una carga muerta para su habilidades.

Iris, la arquera, dijo que los compañeros solo son un estorbo en el camino a su destino.

Astra, el mago, considera que los compañeros son una distracción para conseguir la mejor magia de todas, los registros akashicos.

Por último, Eve, la ladrona, considera que los compañeros te pueden traicionar en cualquier momento.

El rey no podía creer lo que escuchaba. Era imposible que los mejores aventureros que hayan existido alguna vez no quieran trabajar juntos. Si se combinaran sus habilidades, nadie les podría hacer frente. Debía hacer algo al respecto para que cambiarán de opinión.

Así, se le ocurrió un plan. Les dijo que aceptaba la situación. Aún así, quería encargar una misión a los cuatro. No era necesario que trabajaran juntos para cumplirla, pero si debían viajar juntos para eficientar el gasto de recursos.

Era algo sencillo: debían obtener el cofre del tesoro que estaba oculto en la cueva de las montañas Et, cruzando el bosque de Saq. Cualquiera que la cumpliera, obtendría los objetos legendarios del cofre. Ante tal tentación, nadie se podría negar. Así que, a regañadientes, partieron.

*****

El viaje al bosque de Saq les tomaría un par de días, en el transporte que les había preparado el rey, mientras que atravesarlo solo serían unas cuantas horas, más el tiempo que se tardaran en encontrar el cofre. Por lo tanto, no iba a ser una misión tan larga.

Sin embargo, ninguno de los cuatro aventureros se sentía cómodo viajando con otras personas. Y no era por algo tan simple como ansiedad social o no saber socializar. No, cada uno de ellos tenía una historia, un trauma, por decirlo en palabras sencillas, que los había marcado y convertido en lo que eran el día de hoy.

Pero, nuestros aventureros protagonistas no tenían idea de sus similitudes. Y no iban a contar su pasado a unos completos desconocidos. Sol querían que la misión terminara rápido para continuar con sus vidas.

Así, cada uno se enfrascó en sus propias actividades en el trayecto: Arc le dio mantenimiento a su espada; Iris revisó el estado de sus flechas; Astra continuó con la lectura de un libro de magia de gran tamaño; y Eve jugaba con sus dagas.

Hubo un par de ocasiones en que los querían atacar monstruos, pero cada uno de ellos se hizo cargo de estas batallas, si es que se les podía decir así. Destruían al enemigo completamente con un solo ataque. El rey tenía mucha razón al juntarlos. Serían imparables.

Cuando cayó la noche, montaron un campamento. Pero, nadie durmió. Todos se quedaron alrededor de la fogata, atentos a cualquier evento que se presentara. No podían confiar en que los demás los iban a salvar. Solo podían confiar en ellos para sobrevivir.

*****

Esta seria de momentos "incómodos" llegó a su fin cuando llegaron a la orilla del bosque de Saq. Aquí, los cuatro aventureros decidieron separarse para ir por sus propios medios a la cueva. A pesar de las protestas de los guardias reales que los estaban acompañando, se fueron por caminos distintos.

Arc se enfrentó a varias arañas de gran tamaño usando el escudo para protegerse de su veneno y ataques con sus colmillos, mientras usaba su espada para dar un golpe certero y decapitarlas.

Iris viajó por las ramas de los árboles pensando que tendría más fortuna para no toparse con algún enemigo. Pero la suerte no le sonrió y se encontró con un panal de abejas asesinas... las cuales no fueron rivales para ella. En momentos, acabó con todas sin que sufriera ningún daño.

Astra decidió guardar algo de su mana para lo que fuera que encontraran en la cueva, por lo que lo único que hizo fue generar un pequeño domo de defensa a su alrededor. Si cualquier intruso quisiera atravesarlo, quedaría hecho polvo.

Eve, por su parte, era la más rápida de todos, por lo que usando sus largas piernas adelantó por mucho a los demás. Sin embargo, una emboscada de una manada de lobos detuvo su andar. Como eran una completa molestia, lo único que hizo fue arrojar una pequeña cortina de humo para cegarlos y, de esta manera, atacarlos rápido. Cuando hubo terminado, continuó con su camino.

Lo que ninguno de ellos sabía es que se estaban vigilando unos a otros. Hubo momentos en que se cruzaron momentáneamente, pero en vez de intervenir, observaron las habilidades de los demás, aprendiendo.

*****

Aunque habían tomado caminos diferentes, los cuatro llegaron casi al mismo tiempo a la cueva.

Estaban muy enojados porque querían terminar esto solos, pero no les quedaba otra opción, por lo que entraron juntos.

Adentro estaba muy oscuro, así que Astra convocó una pequeña esfera de luz para que iluminara su camino. Poco a poco se fueron adentrando en la oscuridad.

De repente, escucharon un gran grito de guerra- Sin tiempo que perder, alistaron las armas. Frente a ellos apareció un enorme ogro de color negro. De acuerdo con los registros del gremio, era uno de los monstruos más raros y, por lo tanto, más fuertes que existen. Solo un equipo de más de 100 hombres podía detenerlo.

Aún así, Arc se abalanzó para atacarlo. Con un movimiento rápido de su espada, le atravesó el corazón. Orgulloso de su hazaña, le dio la espalda. Gran error. El ogro negro se levantó a una gran velocidad y se disponía a aplastar al guerrero...

Pero, en un solo movimiento, Arc se lanzó para la izquierda y el ogro recibió una flecha de Iris. Antes de que pudiera agradecerle, empezaron a salir más ogros negros de todos los túneles alrededor. Estaban rodeados.

Justo cuando iban a atacar a Iris, Eve salió a su rescate cegando al ogro. A su vez, ella fue rescatada por Astra cuando un monstruo le iba a dar un golpe desde su punto ciego.

Sin quererlo, habían empezado a analizar a sus compañeros de viaje. Cada ataque y movimiento fue memorizado y, de esta manera, se comunicaban sin palabras, sabiendo que era lo que iba a hacer el otro. Las habilidades que les habían servido para vencer a los monstruos, les habían servido para unirse a sus compañeros.

*****

Después de una ardua lucha, los cuatro aventureros vencieron a los ogros y recuperaron el cofre del tesoro. Seguían sin hablarse, pero al menos ya no existía esa incomodidad entre ellos.

Cuando se presentaron frente al rey, este abrió el cofre. En su interior, había un pergamino antiguo.

Este documento detallaba la ubicación de las cuatro armas legendarias, legadas de héroe a héroe. Ahora, su misión era encontrarlas y convertirse en los verdaderos guardianes del reino de Cial.

La aventura solo estaba comenzando.

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