viernes, 20 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 20 "La aventura navideña de la familia - Primera parte"

Claire y yo nos encontrábamos, como es la costumbre, en la oficina. Pero esta vez no esperábamos algún caso. Cerramos por un par de días para celebrar la Navidad tranquilos. Aun así, no me encontraba tranquilo.

- ¿Qué te pasa? – preguntó Claire – Estás muy inquieto.

- Tenemos que estar vigilantes Claire – respondí – Ya van dos años en los que nos vemos involucrados en incidentes durante Navidad. No podemos estar tranquilos sabiendo que puede pasar cualquier cosa…

- Ah, ¿eso? – dijo Claire con un tono monótono – No tienes nadas de que preocuparte. Hace unos días hablé con Santa y me dijo que todo está en orden. Reforzaron la seguridad del taller y nadie ha pedido regalos peligrosos. Además, la logística para la entrega va sin retrasos. Por lo que no habrá ningún caso este año.

- ¿En serio? – comenté soltando un gran suspiro – Entonces ahora si toca relajarse.

Cuando iba a cerrar los ojos durante unos minutos, Claire hizo una expresión que indicaba que se había acordado de algo. Esto no podría ser algo bueno.

- Por cierto, hace un par de semanas te llegó una carta sin remitente. ¿La pudiste leer?

- Si

- ¿Y qué era?

- Nada importante

No había terminado de responder cuando Claire se puso frente a mí.

- ¿Hace cuánto tiempo que nos conocemos?

- Pues… ya han pasado algunos años. Después de todo lo que hemos vivido, parece que nos conocemos desde siempre.

- Ese es el punto al que quería llegar. Sé diferenciar cuando dices que no es nada a cuando realmente no es nada. No solo eso, sino que tu respuesta cuando no quieres hablar de algo que te incomoda. Así que dime, ¿qué era esa carta?

No tenía escapatoria. Así como Claire me conocía, yo la conocía a ella. No me iba a dejar ir con una respuesta a medias. Tendría que decir la verdad.

- Era una carta de mi familia. Nos invitaban a pasar la Navidad con ellos.

Claire tenía una enorme expresión de sorpresa en su rostro. Creo que no la había visto así en mucho tiempo…

- ¡¿Tu familia?! ¡Nunca me has hablado de ellos a pesar de lo mucho que te pregunto! ¡Quiero ir a conocerlos! ¿Qué les respondiste?

- No les he respondido porque no vamos a ir.

Otra expresión de sorpresa combinada con enojo

- ¿¡Cómo!? ¿Por qué no quieres ir a verlos?

- ¿La verdad? Es muy difícil tratar con ellos. Son… únicos a su manera. No es que nos llevemos mal, pero hace mucho que no hablamos ni pasamos una festividad juntos. Sería muy raro que me presentara de repente.

- ¡Pues con más razón! Además, no sería de repente, ya que te están invitando a pasar las fiestas juntos. ¿Sabes que es lo que daría yo por volver a estar con mis padres? – dijo Claire con un tono que dejaba ver una profunda tristeza.

No podía ganar contra esa carta. Los padres de Claire habían sido asesinados como parte del plan maestro de Marlene. Si ese evento no hubiera ocurrido, Claire y yo no estaríamos resolviendo misterios juntos.

Creo que nunca se lo había comentado a Claire, pero, en los días siguientes a la resolución del primer caso, ella tenía muchas pesadillas, hablaba entre sueños. En todos ellos, Claire gritaba el nombre de sus padres y les decía que no la dejaran sola. Estos eventos solo reafirmaron mi decisión de no dejarla sola nunca. No obstante, sabía el peso que tenían en su vida. Y sabía que no quería que yo me arrepintiera de lo mismo.

- Está bien – concedí – Iremos.

Claire saltó de felicidad.

- ¡Perfecto! No hay tiempo que perder, hay que escribir una respuesta de inmediato.

- No es necesario. Ya vinieron por nosotros.

No había terminado de decir esas palabras cuando llamaron a la puerta. Me levanté de mi asiento y abrí la puerta para darle paso a un señor vestido de traje, con cabello blanco y un bigote muy bien cuidado del mismo color.

- Hola Jim – le dije al señor - ¿Todo está preparado?

- Efectivamente señor – respondió Jim con un tono muy formal – Su familia los espera a la señorita Claire y usted en la villa.

- Así que la villa, ¿eh? Pensaba que iban a pasar estas fiestas en la playa o las montañas.

- Ese era el plan original, pero hubo un ligero cambio de último momento. Aunque la villa ya está equipada con lo necesario para estos días. ¿Me acompañan?

- Por supuesto.

Salimos por la puerta de la oficina, asegurándola y volviendo a poner el anuncio de que no estábamos disponibles. Al pasar por la puerta del edificio, nos encontramos con un coche de lujo. Jim se acercó a la puerta y la abrió para nosotros. Una vez dentro, y con Jim al volante, Claire habló por primera vez.

- ¡¿Qué está pasando?! – cuestionó con un tono entre sorpresa e incredulidad.

- ¿Esto? Es lo normal con mi familia.

- ¿Cómo que esto es normal? ¿Cómo supieron que íbamos a ir y lo tenían todo preparado para viajar al momento?

- Eso es gracias a Jim. Es uno de los mejores mayordomos que hay. Siempre está atento a lo que necesita mi familia y se hace cargo sin ningún problema.

- Pero ¿cómo nos escuchó?

- Jim tiene un muy buen oído. Desde hace algunos días ha estado rentando un lugar cercano a la oficina para escuchar el momento en que hubiera una respuesta positiva.

- ¿A cuánta distancia te refieres con “cercano”?

- Como unos… ¿10 kilómetros?

- ¡Eso no es nada cercano! – respondió Claire dejando salir toda su sorpresa en una sola frase.

- Lo sé. Te dije que mi familia era única.

- Tanto como tú – concluyó Claire con un tono burlón.

Aún nos quedaba un largo viaje a la villa, así que le sugerí que durmiéramos. Las habilidades de manejo de Jim hacían que el trayecto fuera suave. Con eso, cerramos los ojos y nos dejamos llevar.

Después de un buen rato, Jim detuvo el coche.

- Señor, Señorita Claire, ya llegamos – nos dijo desde el asiento del conductor.

Claire y yo nos despertamos al momento, con las puertas ya abiertas por un par de ayudantes. Al salir del coche, nos sorprendió la vista de una enorme construcción que se parecía más a un hotel que a un hogar.

- Bienvenida a la villa – dije – ¿Lista para conocer a mi familia?

jueves, 19 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 19 "Una nueva reunión - Segunda parte"

Yui abrazó a Liz durante un buen rato, soltando todas las lagrimas contenidas durante esos 10 años. Era un verdadero milagro volverla a tener frente a ella. Todos sus sentimientos explotaron en ese pequeño momento.

Cuando se había quedado más tranquila, invito a Liz a pasar a su casa. Su amiga se sorprendió por el estado del lugar, ya que Yui no tenía buenos hábitos de limpieza y se acordaba de todas las veces que tuvieron que quedarse en su habitación para arreglarla antes de salir a cualquier parte.

Yui, con ese comentario, se convenció nuevamente. Liz estaba frente a ella. Viva. No quería pensar en ese momento que sería la última vez que la vería. Solo quería pasar un buen tiempo con ella.

*****

Así, empezaron a ponerse al día. Bueno, sería más correcto decir que Yui le estaba contando a Liz como habían sido los últimos años. Como toda su familia y sus amigos la extrañaban mucho, como se reunían cada año en su cumpleaños para continuarla celebrando, que era lo que estaban haciendo todos sus seres queridos...

Pero a Liz no le interesaba mucho como estaban los demás. Le interesaba como estaba Yui, su mejor amiga.

No quería llegar a ese punto, era algo vergonzoso para ella. Pero Liz le tomó la mano para tranquilizarla y le dijo que le contara. Así que por segunda vez en poco tiempo, Yui volvió a tomar aire.

La vida de Yui no había sido fácil. Desde la muerte de Liz, se había aislado de todo el mundo. Faltó varias semanas a la escuela, aunque no le afectó en su calificación, por lo que pudo graduarse. Le costó seguir adelante en la universidad, en un entorno donde ella no estaba. Poco a poco, generó algunas conexiones con sus compañeros, pero no tan profundas y significativas como la de ella. Aunque la invitaban a salir, sacaba una excusa para no asistir.

Liz, conforme su amiga le contaba su historia, se preocupaba más y más por ella. Se había convertido en alguien diferente por fuera, pero, sentía que seguía siendo la misma por dentro. Así que, antes de ayudarla, decidió preguntarle si había encontrado a una pareja.

Ella se estremeció un poco ante esa pregunta. Le respondió que no, que durante estos diez años no había sentido amor o una conexión especial con alguien más. Era muy difícil para ella salir adelante. Había tenido algunas citas, arregladas por una compañera muy cercana, pero ninguna pasaba de los 30 minutos.

La curiosidad de Liz se había encendido. ¿Quién era esa compañera cercana? Yui le contó que se llamaba Bea y la había conocido ya que las asignaron juntas al primer proyecto de su carrera. A pesar de sus negativas y su mala actitud, su compañera no la había dejado sola. Una vez le preguntó porque estaba junto a ella, a lo cual le respondió que le caía muy bien y era muy linda.

Liz se emocionó ante la respuesta y le pidió que le mostrara una foto. Ella se mostró y vio que era una joven muy hermosa, así que quiso preguntar más, pero Yui no se dejó y cambió la conversación. Le dijo que había planeado muchas actividades durante el día para sacarle el máximo provecho a su última reunión. Y le comentó todo lo que iban a hacer. Pero debían esperar un poco para el amanecer. Así que el resto del tiempo lo ocuparon para ponerse al día con algunos de sus gustos como las series, artistas, música, libros...

*****

Luego de salir el sol, Yui llevó a Liz a un desayuno buffet para que comiera todo lo que pudiera. Disfrutaron de todo tipo de alimentos hasta reventar. Luego fueron a bajar la comida recorriendo un acuario, en donde se tomaron fotos en una cabina.

Después, recorrieron un centro comercial, donde elegían ropa para Yui, y terminó comprando 5 conjuntos nuevos. Por cortesía, le pregunto a Liz si quería ver a alguien y ella respondió que no, que solo quería pasar el rato con su mejor amiga. Pero, que si le diera oportunidad para dejarles un pequeño mensaje. Así que hizo algunos ajustes a su plan y continuaron.

De todos los lugares que debían visitar, no podía faltar el parque donde habían pasado tantas tardes. Seguía exactamente igual que la última vez que lo visitaron. Por lo que sabían, los vecinos se hacían cargo del mantenimiento del lugar, más que nada para que los niños no perdieran un lugar donde divertirse.

Se subieron al carrusel, vieron que ya no cabían en la resbaladilla y usaron los columpios durante un buen rato, riendo durante todo el tiempo. Antes de que se ocultara el sol, regresaron a la casa de Yui, sin que ella le pudiera entregar la carta, excusándose que no era tiempo para eso, quería disfrutar el tiempo con su amiga sin preocuparse por otra cosa.

*****

Una vez dentro de la casa, Yui le dijo a Liz que después de cenar algo podría bañarse, a lo que recibió de respuesta que si no quería que entraran juntas. Entre la sorpresa y el vergüenza, le dijo que no, que  no podría hacerlo. Liz le dijo que solo era una broma y se metió a la cocina a preparar los alimentos.

Yui lloró otra vez al probar la comida de su amiga de nuevo. No había sabor que se le comparara, y lo disfrutó hasta saciarse. Mientras Liz usaba el baño, se puso a pensar en la carta de nuevo. Ya se estaba acercando la hora de la despedida y debía terminar con esto. Pero, no se sentía lista. Tenía miedo de que todo este día terminara mal. Así que decidió guardar la carta. Sin embargo, en ese momento Liz le avisó que el baño estaba listo para ella y solo la dejó sobre la cama.

Luego del baño, regresó a la habitación, donde Liz ya estaba acostada en la cama esperando por ella. Querían dormir juntas como lo habían hecho tantas veces, era la forma perfecta de dar cierre a todo.

Se dieron un gran abrazo y justo antes de poder cerrar los ojos, Liz le dijo que pudo leer la carta. Es decir, ¿cómo no hacerlo? La había dejado a la vista de todos. En ese momento, Yui perdió el color por completo y se volteó, cubriéndose la cara.

Pero, Liz la volvió a abrazar y le dijo que necesitaba decirlo en voz alta, si no, no la iba a soltar y, más que eso, no podría estar en paz. Con esas palabras, Yui se armó de valor y dijo lo que más quería decirle durante el tiempo de su amistad:

"Te amo Liz. En serio, te amo mucho. No solo como amiga, sino de manera romántica. No quiero volver a amar a nadie más que no seas tú."

Por tercera vez en 24 horas, Yui soltó en llanto, siendo abrazada todo el tiempo por Liz, quién le agradecía sus sentimientos y le pedía perdón por haberse ido antes. Ni se dieron cuenta en que momento se quedaron dormidas.

*****

Cuando Yui se despertó, Liz ya no estaba ahí. Se iba a poner a llorar de nuevo cuando sintió algo en su mano. Era una carta de su amiga.

En ella, le agradecía por el tiempo que había pasado con ella, tanto en vida como en este último día. También, le dijo que ya sabía que la amaba, y ella también lo hacía, pero la enfermedad les quitó mucho. Al volverla a ver, se dio cuenta que su tiempo se había detenido el día que ella se fue. Pero necesitaba que su tiempo continuara. Aunque ella no estuviera ahí, podría volver a amar. No quería que después de esta despedida, volviera a perderse. Quería que viviera y siguiera adelante, por ambas. Y había una postdata:

"¿No crees que te llevarías muy bien con Bea? Se verían muy bien juntas".

Terminó de leer y volvieron a caer las lagrimas. Pero, esta vez, no eran lagrimas de tristeza, sino lagrimas de un corazón arropado, caliente, querido. Seguiría caminado hacía adelante, por ambas, para que, cuando se volvieran a reunir, no hubiera arrepentimientos de nada.

Yui regresó a la ubicación de la tienda "Reunión" para agradecerle a Ross, pero ya no estaba ahí, solo quedaba un pequeño mensaje que decía:

"Esperamos que su reunión haya sido de lo más placentera. Hasta que el destino nos vuelva a encontrar".

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 18 "Una nueva reunión - Primera parte"

Yui aún no había superado la muerte de Liz.

Es decir, ¿cómo podría? La había conocido toda su vida: misma escuela, mismo vecindario, mismos gustos; lo compartían casi todo... excepto una pequeña cosa.

Liz tenía un fuerte cáncer que la fue debilitando poco a poco hasta que dejó este mundo hace diez años. En ese momento Yui estaba devastada. tenían tantos planes juntos, tantas cosas por hacer, tantas palabras por decir... Y todo se había esfumado en un instante.

 O eso se suponía.

En redes, había estado circulando una curiosa promoción. Al parecer, existía un lugar donde te podías comunicar con los muertos. Así que Yui fue a buscar ese lugar.

Luego de un largo viaje, llegó a su destino. Era una tienda oculta en un callejón alejado de toda la luz de la ciudad. No había ninguna señal que indicara de que era ese lugar, pero ella sabía. Tenía la seguridad que ahí iban a cumplir con su deseo.

*****

Yui entra a la tienda y ve que es un lugar muy extraño. Esperaba que fuera un lugar lleno de materiales para magia, pero era un típico lugar con un solo mostrador y un sujeto con lentes detrás de este.

El joven se presentó como Ross y le preguntó a que venía a su tienda. Ella le responde que había visto que en ese lugar podía hablar con los muertos y quería ver si era cierto. 

El joven le contesta que si, que es verdad. Que en este lugar, llamado "Reunión", podías volver a contactar con los muertos.

Yui aún estaba escéptica ¿Cómo era posible que un lugar así existiera? Ross, por su parte, sabía lo que su clienta estaba pensando. Ha estado en este negocio desde hacía varios años y las dudas e inquietudes siempre son las mismas. Entonces, le dijo que para calmar sus preguntas, le haría una pequeña prueba.

Ross le pidió a Yui algo de la persona con la que se quería comunicar, así que le pasó una pulsera que Liz había tenido durante su estancia en el hospital. Era de los pocos objetos que siempre tenía consigo.

Se la entregó al joven, quién cerró los ojos y se concentró. Cuando los volvió a abrir, Ross le dijo que había hecho contacto con su amiga Liz y que estaba dispuesta a verla una última vez. La describió como si la hubiera conocido de años, explicando incluso su manera de ser y una que otra anécdota que solo ambas conocían.

Yui se había convencido... Pero su escepticismo ahora daba el paso a otra emoción. El miedo. Este tipo de "contratos" no debían ser algo ordinario. Le estarían pidiendo algo extraordinario a cambio.

Ross le contestó que no. Que no le pediría nada a cambio. A lo mejor, solo una cosa: que hiciera de ésta una reunión muy especial para las dos, ya que no podría convocarla nuevamente.

Yui le preguntó que era lo que se refería, así que Ross le empezó a explicar las reglas de la reunión.

La persona con la que te querías encontrar llegaría a la puerta de su casa a medianoche, estando con la solicitante por un período de 24 horas, para luego volver al mundo de los muertos. Una vez que se ha convocado a una persona fallecida, no se le puede volver a convocar, así que, si tenía algún asunto pendiente, debía hacerlo en ese lapso. El delgado velo entre la vida y la muerte era riguroso con las reglas. A las 23:59 sería el adiós definitivo. Y no podía preguntarle nada sobre el otro lado, eso es algo que cada quien debe conocer al final por si mismo.

Yui se estremeció. Era como si en aquella conversación que tuvo con Liz, Ross hubiera descubierto algo más. Pero no podía preocuparse por eso en estos momentos. ¡Volvería a ver a su amiga! Le agradeció mucho al joven de los lentes y salió rápidamente del local para prepararse.

*****

Yui regresó a su casa de inmediato, no tenía tiempo que perder. Quería tener todo listo para cuando Liz llegara.

Limpió cada rincón de la casa, pidió la comida que ambas habían disfrutado, y preparó varias opciones para divertirse en su único día de reencuentro. Pero, lo más importante de todo, preparó una carta que nunca le había podido dar cuando estaba con vida. Después de poner todos sus sentimientos en ella, le dio miedo entregarla. ¿Cómo se sentiría Liz después de leerla? No quería imaginar ese escenario. Sin embargo, esta era la última oportunidad que tendría.

Luego de preparar todo, Yui quedó muy cansada. Ya era entrada la noche, y toda la emoción del día se convirtió en desgaste. Se estaba quedando dormida. Pero no quería. Si lo hacía, perdería minutos valiosos con Liz. Caminaba, hacía ejercicio, tomaba bebidas energéticas, ponía música a gran volumen... Estaba agotando todas las opciones para mantenerse atenta.

Justo cuando estaba cayendo derrotada, sonó el timbre de su casa. Esta simple acción la había despertado. Emocionada, fue rápido a la puerta. Antes de abrirla, respiró varias veces, en un vago intento de relajarse.

Cuando estuvo más calmada, abrió la puerta. Frente a ella, se encontraba una mujer de su misma edad. Pero era imposible, ella había pedido que Liz se presentara. Aunque había algo en su rostro que era muy familiar, así que decidió hacer una prueba.

La llamó por su apodo de la infancia, y ella le respondió con el suyo. Justo en ese momento, Yui comenzó a llorar de manera desconsolada. Liz había regresado.

martes, 17 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 17 "Una historia de El Vigilante - Los mensajeros de la destrucción tercera parte"

¡Una presentación especial! Una aventura más del superhéroe más grande de la Tierra: ¡El Vigilante!

Erik y Anna estaban cayendo directo hacía la muerte.

Gracias a sus poderes, Erik pudo ver que al final de la caída había un grupo de pinchos que estaban listos para atravesarlos. Muy típico de los villanos, pensó.

Pero se encontraba en un aprieto. Tenía que salvar a Anna de una manera en que no se revelara su identidad como "El Vigilante".

Aprovechando la oscuridad de la caída, se dirigió rápidamente a la parte donde estaban los pinchos y los hizo pedazos uno a uno. Luego, construyó una pequeña cama para resistir el aterrizaje. Cuando hubo hecho esto, volvió al lado de su compañera y la abrazó para dar la impresión de que la estaba protegiendo de cualquier dado, siendo que en realidad estaba disminuyendo la velocidad de su caída poco a poco para aterrizar a salvo.

El plan funcionó a la perfección. Ambos llegaron sanos y salvos hasta el final.

- ¿Cómo fue que...? - empezó a decir Anna antes de ser interrumpida por Erik.

- Eso no es importante, debemos detener a El Líder Supremo o como sea que se llamé.

De esta manera, empezaron a recorrer las instalaciones subterráneas del edificio hasta llegar a una gran puerta de metal. La revisaron y vieron que era imposible de tirar abajo a menos que tuvieran fuerza sobrehumana.

- Anna, voy a buscar una salida - dijo Erik - Una vez fuera, contactaré a "El Vigilante" para que venga a ayudarnos. Es cierto que lo detesto, pero no podemos hacer nada sin él.

Su compañera estuvo de acuerdo y dijo que iba a esperar al lado de la puerta por si el villano decidía salir.

*****

Aprovechando la oportunidad, Erik se escondió en uno de los túneles y se cambió a su traje de superhéroe, volviendo de inmediato al lado de Anna.

- ¡Vigilante! - dijo ella - ¿Erik te logró contactar?

- Así es - respondió - Ahora, está a salvo afuera del edificio, alejando a las personas de los alrededores para que no sufran daños. Mientras, tu y yo nos vamos a encargar de este sujeto despreciable.

Con un solo golpe de su poderoso puño, la puerta de metal se vino abajo con un sonoro estallido. Una vez dentro de la sala, vieron a un señor de blancos cabellos al lado de un gran botón rojo.

- ¡Bienvenidos! - respondió el señor - No esperaba que sobrevivieran a esa caída. Eso si que fue un milagro. En vista de eso, me presentaré. Yo soy El Líder Supremo.

Así que él era el causante de todos los problemas recientes.

- Ríndete. No podrás ganar - gritó Anna.

- ¿Eso cree agente? La verdad es que ya he ganado.

- ¿Cómo? Pero si sus lacayos todavía no han podido apretar el botón de lanzamiento al mismo tiempo. Tengo alguno conmigo.

- De nuevo demuestran su ingenuidad, señorita. ¿En serio creen que les daría algo tan importante a todos? Para nada. El botón a mi lado es el verdadero. Y lo apreté hace 30 segundos. Los misiles ya han sido disparados.

Cuando terminó su discurso, mostró una pantalla donde se veía claramente la trayectoria de los misiles. Eran demasiados, ni "El Vigilante" podría detenerlos todos.

*****

O eso pensaba el líder. Su mayor error fue mostrarle la ubicación de todas las armas. En menos de un minuto, "El Vigilante" viajó a cada uno de los puntos marcados, tomó el misil y lo desactivó con sus propias manos, dejándolo inservible. Cuando hubo regresado de ese trabajo, la pantalla estaba en blanco, sin ningún misil.

- ¡Maldito Vigilante! - le dijo El Líder Supremo - Pudiste haber ganado esa batalla, pero aún te queda una aún más difícil.

El Líder saca una caja de su bolsillo y la abre, dejando escapar una luz de color violeta. Anna no sabía que estaba pensando hasta que vio a "El Vigilante" a su lado... de rodillas y jadeando.

- Jajaja - El Líder Supremo estaba riendo sin control - En serio que todos los que están del lado de la justicia son tontos. ¿Creíste que no teníamos un plan de contingencia? Te hemos estudiado, superhéroe. Cada una de tus batallas la hemos repasado hasta el cansancio. Así, descubrimos tu debilidad. Trabajamos de cerca con la central nuclear para crear esto. Ahora, muere.

"El Vigilante" estaba perdiendo la fuerza poco a poco, mientras el Líder Supremo se divertía al verlo. Sin embargo, se había olvidado de algo muy importante. Más bien, alguien.

Anna le dio un buen golpe al villano, quien cayó al suelo y dejó la caja fuera de su alcance. Ella se apresuró a cerrarla para ayudar al héroe. Una vez hecho esto, "El Vigilante" se empezó a recuperar.

- Muchas gracias. Ahora, tengo que irme.

El héroe alzó el vuelo, para que poco después Erik apareciera.

- ¿Qué pasó aquí? - preguntó

- ¿Qué pasó? Nada, solo que salvé a nuestro héroe local - le respondió Anna.

- "El Vigilante" es un completo inútil si tiene que ser salvado por alguien.

- ¡No digas eso! Si no fuera por él, no estaríamos aquí. Por cierto, ¿qué pasa contigo? Te veo cansado.

- Nada nada. Olvidado, mejor llevemos a este sujeto a la comisaria.

*****

Sin que Ana y Erik lo supieran, desde otra parte habían estado vigilando toda la situación.

- Así que ese es tu secreto "Vigilante" o, debería decirte, ¿Erik?....

*****

¡Esta ha sido una aventura de El Vigilante! ¡Esperen con mucha emoción la siguiente entrega!

lunes, 16 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 16 "Una historia de El Vigilante - Los mensajeros de la destrucción segunda parte"

¡Una presentación especial! Una aventura más del superhéroe más grande de la Tierra: ¡El Vigilante!

Anna se encontraba en problemas. Había sido capturada por "Los mensajeros de la destrucción". En estos momentos, estaba atada de pies y manos a una silla.

- Bien bien - empezó a decir el mensajero de cabello negro, quién la había noqueado momentos antes - ¿Qué tenemos aquí? Eres una toda belleza.

Hizo el gesto de tocar su rostro, pero Anna no se dejó.

- No importa. Ni tu ni nadie van a poder detenernos. El mundo se salvará.

- ¡Eso no es salvación! Es destrucción.

- Exactamente policía - comentó el mensajero rubio - Solo a través de la destrucción pude surgir algo nuevo. No es raro que nuestro planeta este condenado.

- Talas, incendios, extinciones... - continuó el mensajero calvo - Todo causado por la humanidad para asegurar su salvación.

- Pero el mundo no puede seguir así. Necesita pasar por un nuevo ciclo de destrucción y reconstrucción para que todo esté en su lugar - terminó el mensajero alto.

Anna entendió que no podía razonar con ninguno de ellos. Así que solo le quedaba sacar la mayor cantidad de información.

- ¿Por qué un arma radioactiva? Así, no quedará nada que se pueda reconstruir por cientos de miles de años.

En ese momento, todos empezaron a reír.

- ¿En serio crees que eso es lo que vamos a usar? Eso solo fue una pequeña distracción para mantener su atención en otro lado. En serio que son ingenuos los policías. 

- Si si. Muy ingenuos.

- Permitenos iluminarte con nuestra inteligencia.

Sacaron un pequeño control de cada uno de sus bolsillos.

- En el momento en que todos los mensajeros oprimamos este botón al mismo tiempo, el mundo será salvado.

- Los misiles que están guardados por todo el globo serán lanzados y caerán en distintos puntos aleatorios.

- Así, no habrá ningún prejuicio sobre quien vive y quien muere. Todo será dejado a la suerte.

- Y nadie podrá detenernos.

- Eso era lo que necesitaba oír - dijo Erik haciendo resonar su voz por todo el lugar.

*****

Erik, al haber perdido la comunicación con Anna, decidió usar sus poderes para localizarla lo más rápido posible.

Regresó al punto en donde se separaron y, usando su visión en diferentes espectros, logró localizar las huellas de su compañera y las del mensajero que estaba siguiendo.

Las pisadas lo llevaron al almacén en las afueras de la ciudad. Antes de entrar, uso su visión de rayos X para observar la situación en el interior. Vio como se llevaban a Anna para atarla a la silla. Debía hacer un plan para salvarla sin cambiarse a su persona de "El Vigilante", todavía no era tiempo.

Erik se infiltró de manera más sigilosa en el almacén. Se acercó a la caja de electricidad. Durante ese tiempo, escuchó la conversación de Anna con los mensajeros, esperando el momento para intervenir.

*****

Poco después de que Erik anunció su presencia, apagó las luces del lugar. Entre toda la confusión, se dirigió rápidamente a donde estaba su compañera y noqueó a todos los mensajeros excepto a uno, el mensajero de cabello negro. Se notaba que era alguien importante dentro del culto.

Las luces de emergencia se encendieron y solo quedaban de pie Erik, Anna y el mensajero de cabello negro. Ahora si podrían obtener las respuestas que necesitaban.

- ¿Qué fue todo eso? - le preguntó Anna a Erik.

A pesar de estar viajando a la ubicación del cuartel central del culto que habían obtenido con su interrogatorio, Anna no había olvidado lo misterioso que fue todo en el almacén.

- ¿Cómo pudiste vencer a todos esos sujetos en tan solo unos segundos?

- Tal vez soy más fuerte de lo que piensas - le respondió Erik en tono burlón.

- Ja ja. Muy gracioso. Esta vez lo dejaré pasar, pero cuando esto termine, sufrirás mi interrogatorio.

El cuartel se encontraba no muy lejos del almacén, oculto a plena vista en un edificio muy alto. Erik y Anna no encontraron ningún problema al ingresar, parecía como si los estuvieran esperando.

- ¡Bienvenidos al nuevo mundo agentes! - los recibió una voz por los altavoces - Permitan que me presente. Soy El Líder Supremo, su nuevo gobernante y señor. La verdad es que cuando mis súbditos no se reportaron, me imagine que esto pasaría. Pero no importa, ya es tarde de todos modos. Ahora, si son tan amables, mueran.

En ese momento, una trampilla se abrió a sus pies, haciendo que ambos policías se cayeran a un pozo sin fondo, directo a su muerte...

¡Esta historia concluirá!

domingo, 15 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 15 "Una historia de El Vigilante - La mensajeros de la destrucción primera parte"

¡Una presentación especial! Una aventura más del superhéroe más grande de la Tierra: ¡El Vigilante!

- ¡El fin del mundo está cerca! ¡El fin del mundo está cerca! ¡El fin del mundo está cerca!

Ciudad Alba estaba siendo invadida... por algunos extraños personajes. En cada esquina, había mínimo tres personas pregonando que el mundo se iba a acabar. No había lugar en la ciudad donde no se encontraran.

- ¿Y esos quienes son? - preguntó Erik

- ¿No has leído los últimos reportes? - respondió Anna - Es un culto de fanáticos llamados "Los mensajeros de la destrucción". Han surgido varios de esos grupos últimamente, todos diciendo que el fin de los tiempos esta cerca.

- Ah, entonces solo un grupo de locos.

- No es un grupo de locos cualquiera. Han cometido algunos actos criminales en su corta vida. Robos, asaltos, manifestaciones con muchos heridos, destrucción de propiedad ajena...

- ¿Entonces porque los dejamos sueltos?

- Su líder tiene conexiones con algunos de los políticos más grandes del país. No es que sean intocables, pero se acercan a ese estatus.

- Que molestia - concluyó Erik.

Durante toda la conversación, Erik y Anna estaban en camino a la estación de policía. Habían recibido una notificación de reunión urgente. Esto solo se reserva para los casos especiales. Algo grave estaba ocurriendo.

*****

- Esto es muy problemático - les dijo Albert, el jefe de la comisaría.

- ¿Cuál es la situación jefe? - cuestionó Erik, con su típica actitud relajada.

- Lo que pasa, Erik, es que el fin del mundo está cerca.

Anna y Erik se quedaron pasmados. Habían escuchado esas mismas palabras no hace mucho. Lo peor de todo, es que se las había dicho su jefe.

- ¿A que se refiere? - preguntó Anna, preocupada.

- Hemos recibido unas noticias muy preocupantes. "Los mensajeros de la destrucción" han asaltado una central nuclear y han robado una nueva arma radioactiva.

- ¿Cómo? - dijeron al unisono los compañeros.

- Y han amenazado con usarla para "salvarnos a todos" antes de medianoche.

- ¡Esos locos! ¡Tenemos que hacer algo!

- Por eso los convoque Anna - les dijo Albert - Tienen dos misiones: encontrar la base del culto y avisar a "El Vigilante".

- ¿"El Vigilante"? ¿Y ese forajido que tiene que ver con todo esto? - comentó Erik enojado.

- ¿No lo entiendes? Esto nos sobrepasa. "El Vigilante" es el único capaz de detenerlos. Pero, sino le damos una mano, no podrá hacer nada al respecto.

- Tiene razón compañero. Lo necesitamos. ¿Hay algún lugar por dónde empezar?

- La verdad es que no. Solo tenemos una amenaza escrita a maquina en una hoja de papel.

- Entonces tendremos que recurrir al trabajo de calle. Tendremos que viajar un poco, pero los encontraremos jefe.

*****

Anna y Erik salieron de la comisaría y se dividieron para interrogar a los diferentes miembros que se encontraran en el camino. Las preguntas duraban solo unos segundos porque al verlos acercarse escapaban. Para evitar esto, decidieron volver a juntarse e interrogar en equipo, así, sería más difícil huir.

Aun así, muchos llegaron a escapar. Entonces decidieron cambiar de táctica.

- Vamos a separarnos - le dijo Anna - Luego de que te acerques a un grupo y los espantes, yo los voy siguiendo en las sombras. Así, vamos a encontrar, espero, su guarida.

- Es muy peligroso - respondió Erik, mostrando su desacuerdo con su plan.

- Si no lo hacemos, el mundo estará en peligro.

No tenían otra opción, por lo que procedieron con el plan.

Erik se intentó acercar a un grupo de mensajeros quienes, al verlo, salieron huyendo. Anna, viendo que todos corrían en direcciones diferentes, decidió enfocarse en el que parecía el jefe de la banda. De esta manera, llegó hasta un pequeño almacén a las afueras de la ciudad. Con cuidado, se adentró en su interior.

- Esos policías si que son molestos - empezó a decir un mensajero de gran estatura

- Y que lo digas - continuo un mensajero calvo - No hemos podido cumplir con nuestro deber por lo cerca que están.

- No se preocupen compañeros - los tranquilizó un mensajero rubio - El plan va marchando según lo hemos previsto. A medianoche, el mundo será salvado.

Antes de que pudiera seguir escuchando, Anna recibió un fuerte golpe en la nunca. Al estar tan enfocada en la conversación, no se había dado cuenta de la presencia de otro mensajero a su espalda.

Al mismo tiempo, Erik perdió la conexión con su compañera, solo teniendo su última ubicación...

¡Esta historia continuará!

sábado, 14 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 14 "La primera misión del grupo de héroes"

Arc, Iris, Astra y Eve son cuatro jóvenes aventureros que son convocados por el gobernante del reino de Cial.

Toda la familia real, e incluso todos los habitantes de los otros reinos, reconocen los logros y hazañas que habían realizado a pesar de la corta edad que todos tenían. Por eso, les pedía que trabajaran juntos como un grupo para enfrentar los peligros que acechan en la oscuridad.

Los cuatro estaban agradecidos por la oferta que les estaba haciendo el rey, pero no podían aceptarla por una sencilla razón: ellos trabajaban solos, no necesitaban formar equipo con nadie.

Arc, el guerrero,  mencionó que los compañeros solo son una carga muerta para su habilidades.

Iris, la arquera, dijo que los compañeros solo son un estorbo en el camino a su destino.

Astra, el mago, considera que los compañeros son una distracción para conseguir la mejor magia de todas, los registros akashicos.

Por último, Eve, la ladrona, considera que los compañeros te pueden traicionar en cualquier momento.

El rey no podía creer lo que escuchaba. Era imposible que los mejores aventureros que hayan existido alguna vez no quieran trabajar juntos. Si se combinaran sus habilidades, nadie les podría hacer frente. Debía hacer algo al respecto para que cambiarán de opinión.

Así, se le ocurrió un plan. Les dijo que aceptaba la situación. Aún así, quería encargar una misión a los cuatro. No era necesario que trabajaran juntos para cumplirla, pero si debían viajar juntos para eficientar el gasto de recursos.

Era algo sencillo: debían obtener el cofre del tesoro que estaba oculto en la cueva de las montañas Et, cruzando el bosque de Saq. Cualquiera que la cumpliera, obtendría los objetos legendarios del cofre. Ante tal tentación, nadie se podría negar. Así que, a regañadientes, partieron.

*****

El viaje al bosque de Saq les tomaría un par de días, en el transporte que les había preparado el rey, mientras que atravesarlo solo serían unas cuantas horas, más el tiempo que se tardaran en encontrar el cofre. Por lo tanto, no iba a ser una misión tan larga.

Sin embargo, ninguno de los cuatro aventureros se sentía cómodo viajando con otras personas. Y no era por algo tan simple como ansiedad social o no saber socializar. No, cada uno de ellos tenía una historia, un trauma, por decirlo en palabras sencillas, que los había marcado y convertido en lo que eran el día de hoy.

Pero, nuestros aventureros protagonistas no tenían idea de sus similitudes. Y no iban a contar su pasado a unos completos desconocidos. Sol querían que la misión terminara rápido para continuar con sus vidas.

Así, cada uno se enfrascó en sus propias actividades en el trayecto: Arc le dio mantenimiento a su espada; Iris revisó el estado de sus flechas; Astra continuó con la lectura de un libro de magia de gran tamaño; y Eve jugaba con sus dagas.

Hubo un par de ocasiones en que los querían atacar monstruos, pero cada uno de ellos se hizo cargo de estas batallas, si es que se les podía decir así. Destruían al enemigo completamente con un solo ataque. El rey tenía mucha razón al juntarlos. Serían imparables.

Cuando cayó la noche, montaron un campamento. Pero, nadie durmió. Todos se quedaron alrededor de la fogata, atentos a cualquier evento que se presentara. No podían confiar en que los demás los iban a salvar. Solo podían confiar en ellos para sobrevivir.

*****

Esta seria de momentos "incómodos" llegó a su fin cuando llegaron a la orilla del bosque de Saq. Aquí, los cuatro aventureros decidieron separarse para ir por sus propios medios a la cueva. A pesar de las protestas de los guardias reales que los estaban acompañando, se fueron por caminos distintos.

Arc se enfrentó a varias arañas de gran tamaño usando el escudo para protegerse de su veneno y ataques con sus colmillos, mientras usaba su espada para dar un golpe certero y decapitarlas.

Iris viajó por las ramas de los árboles pensando que tendría más fortuna para no toparse con algún enemigo. Pero la suerte no le sonrió y se encontró con un panal de abejas asesinas... las cuales no fueron rivales para ella. En momentos, acabó con todas sin que sufriera ningún daño.

Astra decidió guardar algo de su mana para lo que fuera que encontraran en la cueva, por lo que lo único que hizo fue generar un pequeño domo de defensa a su alrededor. Si cualquier intruso quisiera atravesarlo, quedaría hecho polvo.

Eve, por su parte, era la más rápida de todos, por lo que usando sus largas piernas adelantó por mucho a los demás. Sin embargo, una emboscada de una manada de lobos detuvo su andar. Como eran una completa molestia, lo único que hizo fue arrojar una pequeña cortina de humo para cegarlos y, de esta manera, atacarlos rápido. Cuando hubo terminado, continuó con su camino.

Lo que ninguno de ellos sabía es que se estaban vigilando unos a otros. Hubo momentos en que se cruzaron momentáneamente, pero en vez de intervenir, observaron las habilidades de los demás, aprendiendo.

*****

Aunque habían tomado caminos diferentes, los cuatro llegaron casi al mismo tiempo a la cueva.

Estaban muy enojados porque querían terminar esto solos, pero no les quedaba otra opción, por lo que entraron juntos.

Adentro estaba muy oscuro, así que Astra convocó una pequeña esfera de luz para que iluminara su camino. Poco a poco se fueron adentrando en la oscuridad.

De repente, escucharon un gran grito de guerra- Sin tiempo que perder, alistaron las armas. Frente a ellos apareció un enorme ogro de color negro. De acuerdo con los registros del gremio, era uno de los monstruos más raros y, por lo tanto, más fuertes que existen. Solo un equipo de más de 100 hombres podía detenerlo.

Aún así, Arc se abalanzó para atacarlo. Con un movimiento rápido de su espada, le atravesó el corazón. Orgulloso de su hazaña, le dio la espalda. Gran error. El ogro negro se levantó a una gran velocidad y se disponía a aplastar al guerrero...

Pero, en un solo movimiento, Arc se lanzó para la izquierda y el ogro recibió una flecha de Iris. Antes de que pudiera agradecerle, empezaron a salir más ogros negros de todos los túneles alrededor. Estaban rodeados.

Justo cuando iban a atacar a Iris, Eve salió a su rescate cegando al ogro. A su vez, ella fue rescatada por Astra cuando un monstruo le iba a dar un golpe desde su punto ciego.

Sin quererlo, habían empezado a analizar a sus compañeros de viaje. Cada ataque y movimiento fue memorizado y, de esta manera, se comunicaban sin palabras, sabiendo que era lo que iba a hacer el otro. Las habilidades que les habían servido para vencer a los monstruos, les habían servido para unirse a sus compañeros.

*****

Después de una ardua lucha, los cuatro aventureros vencieron a los ogros y recuperaron el cofre del tesoro. Seguían sin hablarse, pero al menos ya no existía esa incomodidad entre ellos.

Cuando se presentaron frente al rey, este abrió el cofre. En su interior, había un pergamino antiguo.

Este documento detallaba la ubicación de las cuatro armas legendarias, legadas de héroe a héroe. Ahora, su misión era encontrarlas y convertirse en los verdaderos guardianes del reino de Cial.

La aventura solo estaba comenzando.