martes, 13 de diciembre de 2022

Calendario de Adviento 2022 Día 13 "El documento secreto"

El agente 99 es el mejor espía que tiene la Agencia Secreta, con un porcentaje de éxito del 100 %. Robos, engaños, encierros. No había tarea que no pudiera conseguir. 

La misión que le habían asignado era de una dificultad alta: debía robar un documento en propiedad del jefe de una empresa armamentista. En ese papel, se detallaba de manera muy específica todos los tratos que tenía la empresa con dos bandos que se encontraban en guerra, a fin de suministrarles armas y perpetuar el conflicto, obteniendo ganancias millonarias. Necesitaba ser detenido.

Pero robarlo no sería sencillo: se encontraba resguardado en una caja de seguridad con una combinación única. Primero, tenía reconocimiento biométrico con huellas; luego, un código secreto de 4 dígitos y, por último, un pasador que requería girar dos llaves al mismo tiempo, las cuales el empresario siempre llevaba con él. Si alguno de estos seguros no era desactivado correctamente, saltaría una alarma que alertaría a todos. Sumado a esto, la caja se ubicaba en la oficina principal dentro de la mansión del empresario, la cual se encontraba repleta de guardias de seguridad armados hasta los dientes, así como cámaras de vigilancia ultra sensibles que grababan cada milímetro de la propiedad.

No todo estaba perdido, existía una oportunidad: dentro de una semana, tendría lugar la fiesta de cumpleaños del empresario. La seguridad estaría más relajada y dejarían pasar con mayor facilidad a personas extrañas. Al momento, empezó a preparar todo lo que necesitaba para cumplir su misión.

El agente 99 empezó a trabajar, bajo un alias y un disfraz, en el servicio de meseros que habían contratado para el día de la fiesta. Esto le daría un acceso más sencillo a la mansión, así como crear la cubierta perfecta para realizar su plan.

En el día en cuestión, llegó junto con todo el equipo y siguió las órdenes del jefe de meseros al pie de la letra para no levantar sospechas. Cuando empezaron a llegar los invitados y a servir las copas, comenzó con su estrategia.

Primero, necesitaba conseguir las huellas del empresario. Para esto, se encargó de cambiar el rol que habían hecho en su trabajo para ser él el encargado de la zona donde estaría su objetivo. Así, tendría un mayor control sobre las copas que tocara. Las fue separando con cuidado sin que nadie se diera cuenta. 

Pidió un descanso rápido y se fue a un cuarto de servicio. Mientras fingía que estaba sentado sin hacer nada, usaba sus veloces manos para levantar las huellas del empresario que había dejando en las copas. Cuando las tuvo, las imprimió sobre un guante especial que usaría más adelante. Ahora, solo quedaba hacer una cosa más antes de enfrentarse a la caja fuerte. 

Terminó su descanso y regreso al salón principal donde continuaban sirviendo las bebidas y, mientras caminaba entre las personas, fingió tropezarse y empujó a uno de los invitados, el cual empujó a otro y así sucesivamente, en un efecto domino, hasta llegar al objetivo, el cual terminó empapado de bebida. 

Rápidamente, el agente 99 se acercó al empresario y le dijo que le permitiera el saco para poder limpiarlo y, antes de que pudiera responder algo, salió corriendo. Una vez en la cocina, le preguntó a alguien del servicio donde se encontraba el cuarto de lavado ya que necesitaba limpiar ese saco. El mayordomo principal lo llevó hasta el y se quedó afuera para guiarlo de regreso.

Una vez dentro, sacó las llaves que necesitaba de uno de los bolsillos. Gracias a que los lentes, que formaban parte de su disfraz, tenían una función de rayos X, supo donde estaban las llaves. Que se localizaran en el saco hizo todo más sencillo. Con un torno portátil, pudo hacer copias perfectas de ambas llaves y las guardo en su uniforme. Luego, se puso a limpiar el saco de forma veloz. 

Después de un rato, el saco estaba impecable. Se lo entregó al mayordomo que estaba fuera de la puerta pidiéndole de favor que se lo entregara a su jefe, ya que a él lo habían llamado de emergencia a otro lugar. El mayordomo se fue dejando solo al agente 99.

Ahora, se encontraba en la fase final de todo su plan. El uniforme de los meseros, por curioso que parezca, era muy similar al de los guardias de seguridad, así que le basto ajustarlo un poco para hacerse pasar por uno de ellos. Con su nuevo camuflaje, caminó sin preocupaciones hasta la oficina del empresario, donde aguardaba su objetivo. 

Solo que, no entró inmediatamente, sino que usó una herramienta más de sus útiles lentes: podía interferir las cámaras de seguridad en un pequeño radio, creando una imagen falsa de la grabación en la que él no aparecería. Estaba muy cerca de completar su misión.

Por fin, entró a la oficina y buscó la caja de seguridad. A primera vista, no estaba por ningún lado. La habitación estaba llena de antigüedades, libros y fotos. Sin embargo, detectó, frente a los libreros, unas marcas en el suelo como de ruedas. Intentó mover uno de los muebles y cedió, dando paso a la tan deseada caja fuerte.

Primero, se puso el guante con las huellas del empresario y la colocó sobre el escaner biométrico. Un segundo después, que se sintió como una hora, una luz verde se encendió. Había pasado la primera prueba.

Aunque no supiera el código de 4 dígitos, lo podría obtener. Activó una visión especial de sus lentes que permitía ver cuales teclas en el teclado numérico habían sido presionadas. Por sus clases de espía, sabía que la presión iba disminuyendo a medida que te acercaras al final del código. Presionó la teclas y, entonces, se encendió la segunda luz verde. 

Todo lo que restaba era girar las los llaves al mismo tiempo. Hecho esto, la tercera luz verde se encendió y la caja fuerte se abrió automáticamente. Adentro, el tan anhelado documento. Lo tomó y lo guardó bajo su uniforme. Volvió a cerrar la caja fuerte, colocó el librero en su lugar y salió de la oficina, desactivando la interferencia con las cámaras de seguridad.

Regresó al cuarto de lavado y se transformó nuevamente en el mesero, permaneciendo en su papel el resto de la velada.

Al día siguiente, el agente 99 le entregó a su jefe, J, la evidencia que había recuperado. A las pocas horas, el empresario estaba tras las rejas y, sin nadie que les vendiera armas, la guerra terminó. 

Misión cumplida, agente 99.

lunes, 12 de diciembre de 2022

Calendario de Adviento 2022 Día 12 "El restaurante"

El restaurante "Reminisence" es un lugar de lujo, con grandes candelabros, columnas de marfil, cubiertos de plata... Toda la decoración que fuera sinónimo de lujo, este restaurante lo tenía. Sin embargo, los precios eran muy accesibles y la comida deliciosa, tanto que muchos imaginaban que era una estafa. El dueño dio varias declaraciones al respecto:

- Siempre trabajamos con ingredientes frescos y al día. La comida que no se usa la donamos a los orfanatos para que puedan hacer buen uso de ella. "Reminiscence" no se trata de ganar dinero, sino de crear experiencias únicas a nuestros clientes.

Aunque podría enlistar muchas más razones, esta declaración fue el principal motivo para que Steve, un escritor, lo eligiera como su lugar favorito para obtener material.

Su género principal es la ciencia ficción, así que su trabajo está más relacionado con el inventar futuros posibles, civilizaciones alienígenas y maquinas imposibles en el presente. Aun así, no podía olvidarse de un factor muy importante: las relaciones humanas. Puedes tener las mejores historias del universo, pero, sin personajes interesantes, muy pocos las van a leer. Por eso, iba de lugar de lugar, observando, analizando, imaginando la historia de las personas que veía. Y "Reminiscence" era perfecto para este ejercicio ya que reunía a todo tipo de personas.

El día de hoy tenía un grupo variopinto: una familia de cuatro integrantes, una pareja de adultos mayores, una joven mujer y, por supuesto, los meseros. ¿Con cuál debería empezar? 

Miró a su derecha y se encontró con la mesa de la familia: un hombre, una mujer y dos niños que, por su parecido con ambos adultos, debían ser sus hijos y no sobrinos. Con tan solo una mirada, Steve sintió que existía una gran tensión entre todos. Los adultos tenían el ceño fruncido, el que parecía el hijo mayor estaba viendo su celular, intentando ignorar todo lo que pasaba a su alrededor, mientra que el otro hijo tenía una mirada triste. 

Lo más seguro es que habían tenido una discusión antes de que Steve llegara al restaurante. Al ver esto, sintió una enorme tristeza. Y comenzó a imaginar los buenos momentos que podría haber tenido la familia: 

Una noche de juegos de mesa, en donde el hijo menor estaría muy emocionado por avanzar más casillas que todos los demás; un gran pastel de cumpleaños lleno de velas para festejar al padre; el hermano mayor ayudando al menor a hacer la tarea; la madre aplaudiendo los logros de sus hijos... Tantos momentos felices opacados por uno triste.

De repente, el hijo mayor se disculpo por haber gritado. Al escuchar esto, sus padres también se disculparon por no haber considerado como se sentía. Estas palabras, tan sencillas pero a la vez tan difíciles de decir, dieron un giro de 180 grados a la situación. No hay que subestimar el poder de las palabras y el de la unión familiar, pensó Steve.

Ahora dirigió su atención a la pareja de adultos mayores. A primera vista, se venían muy felices. En su mes había un par de copas de vino junto a un pequeño pastel, por lo que debían estar celebrando algo. Además, pudo ver en sus manos un anillo del mismo diseño. Lo más seguro es que festejaban otro año más de matrimonio. Agudizó el oído y alcanzó a escuchar algunas cosas: separación, cuando nos conocimos y nietos. 

Con esto, Steve dejó volar la imaginación: la pareja se conoció por casualidad mientras estaban trabajando, y fue amor a primeva vista. Les asignaron un proyecto conjunto, así que pasaron muchos días juntos, por lo que se fueron acercando más y más. Uno de esos días, ella se animó a invitarlo a salir. En esa primera cita fueron al cine y a comer. Se divirtieron mucho, así que decidieron seguir con las citas. 

Sin embargo, el fue movido a una sucursal a otro país, y se tuvieron que separar por tres años. Cuando este intercambio terminó, volvió a la ciudad y lo primero que hizo fue buscarla. Se encontraron en el mismo lugar donde tuvieron la primera cita y se abrazaron mientras lloraban. Su amor se había hecho más fuerte.

Al poco tiempo, se casaron. Tuvieron dos hijos quienes, a su vez, tuvieron hijos (sus nietos) a quienes cuidaban algunos fines de semana y alegraban sus vidas. Mirando en retrospectiva, había sido una vida muy feliz. Con este pensamiento, Steve mostró una gran sonrisa.

Llegó el turno de fijarse en el cliente más misterioso del día: la joven mujer. No podía descifrarla. Solo podía decir lo que veía: usaba un uniforme de oficina, usaba unos lentes de armazón negro y, sobre la mesa, tenía un libro y una computadora. Lo único que podía sacar de ella es que estaba trabajando en un pendiente de última hora, un imprevisto, si se quiere ver así. 

El otro dato que podía sacar es sobre el libro. No era nada de divulgación, al contrario, era un libro clásico de ciencia ficción. Steve lo leía de vez en cuando ya que encontraba algo nuevo con cada lectura. Aún con todo esto, no obtuvo nada en claro de ella. Sin embargo, si tenía la sensación de que volteaba de vez en cuando a verlo. Curioso. Con un aura tan enigmática, debía ser una espía o asesina, y se estaba preparando para su siguiente misión. Steve se rió por su idea tan descabellada, pero, aún así, se cuidaría la espalda.

Por último, pero no menos importante, estaban los meseros del "Reminiscence". Steve no necesitaba ver sus nombres, ya se los había aprendido después de tanto tiempo de visitar el restaurante. Se trataban de un hombre y dos mujeres: Tony, Molly y Kate. 

Tony era de muy buen ver, atrayendo la mayoría de las miradas de las mujeres que pasaban por ahí. Kate no se quedaba atrás, una mujer muy guapa. Molly, por su parte, atraía las miradas por la lindura y ternura que transmitía con cada una de sus acciones. Había mucho drama entre ellos, y solo Steve se había dado cuenta de él.

Kate estaba enamorada de Tony. Perdidamente enamorada. Steve había sido testigo de los múltiples intentos de avanzar un poco más su relación: le daba regalos en ocasiones especiales, lo tocaba suavemente, salían a divertirse después del trabajo, entre otras citas. Pero, nada tenía efecto. Y es que Kate no estaba considerando una cosa: Tony era denso, extremadamente denso. Más que una estrella blanca. Por lo que Tony solo pensaba que estaba siendo una buena compañera de trabajo o, incluso, una muy buena amiga.

Por otro lado, Molly solamente los observaba, sintiéndose la tercera rueda en su relación. Aunque, también tenía su propio objetivo: Kate. Steve notaba, más que la mayoría, esos pequeños detalles: como miraba a Kate cada vez que pasaba a su lado, como se emocionaba cuando platicaban y lo celosa que se ponía durante los intentos de conquista de Tony. En su corazón, pensaba Steve, Molly sabía que Kate no se fijaría nunca en ella. Y eso estaba bien, mientras ella fuera feliz, podría soportar este amor no correspondido. 

"Amor no correspondido", repitió Steve. Sinceramente, no pensaba que existiera algo así. Mirando a Molly, le mando sus mejores ánimos para que lograra su objetivo.

Steve se sintió satisfecho, había obtenido mucho material para sus escritos. Pagó la cuenta y salió de "Reminiscence". A unos pocos pasos, escuchó una voz que lo llamaba. Se dio la vuelta y vio a la joven mujer que no pudo descifrar.

Le preguntó si se trataba de Steve, el autor de la novela "Misión: Salvar la Tierra". Este le dijo que si y la mujer se emocionó mucho. No podía creer que se hubiera encontrado con su autor favorito. Aunque no estaba segura de que fuera él, ya que lo había visto en un par de veces en el restaurante y le daba pena acercarse. La mujer le pidió una foto para conmemorar este encuentro.

Antes de separarse, Steve le preguntó en que trabajaba. La mujer le guiñó y, con un dedo sobre los labios, respondió: 

- Es un secreto  

domingo, 11 de diciembre de 2022

Calendario de Adviento 2022 Día 11 "La médium"

Alice era una chica muy especial. Todas las mujeres de su familia eran capaz de comunicarse con espíritus. Aunque el sentido común era que debíamos alejarnos de los espíritus, ellas veían las cosas de manera diferente. Su madre le enseñó que lo que veían era lo que quedaban de los muertos, sus ecos, si se les quería decir así. Están varados y no pueden trascender ya que tienen un asunto pendiente en la Tierra. Era su deber, como las únicas que podían verlos, ayudarlos a descansar en paz. Esas sencillas palabras quedaron muy grabadas en el corazón de Alice, marcándola para siempre.

Poco después de entrar a la preparatoria, y con tal de llegar a la mayor cantidad de gente posible, empezó una consultoría en donde recibía todo tipo de peticiones paranormales. La mayoría del tiempo eran cosas sencillas, nada que tuviera que ver con espíritus. Con unos cuantos talismanes y sal se resolvían. Pero, de vez en cuando, se encontraba con un grito de ayuda desesperado.

Un día, al terminar las clases, un par de compañeros se acercaron a Alice. Eran la famosa pareja perfecta: Susan y Jack. Toda la escuela los conocía. Había rumores de que nunca peleaban y demostraban su amor a cada momento. Por eso le extraño mucho a Alice que la estuvieran buscando.

Susan empezó a hablar. Habían visto su anuncio de que podía resolver cualquier caso paranormal y necesitaban su ayuda.

Empezó hace un mes. A cualquier lugar al que fueran Susan y Jack juntos pasaba algo: se rompían vidrios o vasos, los perros los perseguían, terminaban empapados, se perdían sus pertenencias... Intentaron de todo par que esta cadena de mala suerte se detuviera, pero nada funcionaba. Cuando estaban a punto de rendirse, vieron el anuncio de la consultoria de Alice. 

Al escuchar sus problemas, Alice decidió a ayudarlos. El primer paso era identificar si verdaderamente lo que causaba su mala suerte era un espíritu, ya que no era algo que ellos hicieran. Concentrándose, enfocó sus ojos para ver más allá. Así, pudo identificar que si había alguien al lado de Susan. Era una chica muy parecida a ella, solo con un color de ojos diferente. Les dijo a la pareja lo que veían y Susan empezó a llorar. Se trataba de su hermana gemela Tina, quien desapareció hace tres meses en circunstancias misteriosas. Informaron a la policía de este suceso, pero sus investigaciones no dieron resultados. Con esto, podía confirmar que estaba muerta. 

Una vez identificado a Tina, Alice le preguntó porque estaba haciendo todo, cuál era su asunto pendiente. Pero ella no se acordaba. Tenía la sensación de que debía advertir a su hermana de un gran peligro que le acechaba. Eso estaba haciendo el día que murió. 

Alice, que en este momento era el contacto entre Tina y Susan, comentó lo que había descubierto. Debían recrear el último día de Tina para terminar su asunto. Así, le preguntó a la pareja donde era el último lugar en el que la habían visto. Susan respondió que una cafetería cercana a la escuela. Cuando salió de su casa, dijo que se iba a reunir con alguien en ese lugar. Sin perder el tiempo, salieron para ese lugar.

La cafetería se encontraba casi vacía al momento que llegaron, lo cual facilitaba mucho la investigación. Alice se acercó a uno de los empleados y le preguntó si se acordaba de una chica muy parecida a Susan que estuvo aquí hace tres meses. El empleado se molestó mucho por esto, estaba harto de que todos llegaran a preguntarle sobre esa niña. Alice logró calmarlo lo suficiente como para que explicara lo que había pasado ese día.

Tina había llegado como a las 2 de la tarde de ese día. Pidió un frappe y se sentó en una mesa que daba directamente a la puerta. Cada que entraba alguien, levantaba la mirada, como si buscara a alguien en concreto. A las 5 de la tarde, recibió un mensaje en su celular y, poco después de leerlo, salió de ahí.

Con esta nueva información, salieron de la cafetería. Susan y Jack le contaron a Alice que el teléfono de Tina estaba perdido junto con ella y, no solo eso, habían estado siguiendo sus movimientos a través de las cámaras de vigilancia de la zona, pero la perdieron cuando atravesó un callejón.

Alice volteó a ver a Tina y vio como se tambaleaba. Le preguntó si estaba bien y ella le respondió que había recuperado un recuerdo: el mensaje decía que fuera a la estatua en el centro de la ciudad en 15 minutos para platicar más tranquila. Alice pensaba que era muy  raro que cambiara el punto de reunión sin una razón y sin previo aviso. Se había tejido un gran velo de oscuridad.

Llegaron a la estatua de y Alice miró alrededor. Era un punto ciego de las cámaras de seguridad. Por eso la búsqueda de la policía no sirvió de nada. No solo eso, esto indicaba que el lugar había sido elegido por alguien de antemano.

Tina tuvo otra revelación: se reunió con la persona que estaba esperando, quién le dijo que fueran a una obra de construcción cercana para hablar sin que nadie los molestara. Y empezaron a caminar en esa dirección. 

Otro cambio de lugar raro, pensó Alice. Ya era demasiado como para pensar en coincidencias. Les dijo a Susan y a Jack que tenía que revisar algo antes de continuar y realizó una llamada...

La obra de construcción seguía en marcha, pero en ese momento estaba todo tranquilo. Encontraron un hueco en la valla y entraron al lugar. Ahí, Tina tuvo su visión final: discutió con la persona con la que se había citado, le dijo que se alejara de su hermana o lo lamentaría. La otra persona, enojada, le dio un golpe en la cabeza, el cual la mató. Alice le preguntó quien era esa otra persona y Tina solo levantó un dedo...apuntando a Jack. 

Al ver la cara de sorpresa de Alice, Jack empezó a reír como maníaco. Al fin había sido descubierto. Y todo por culpa de una médium. Susan le preguntó a Jack porque había matado a su querida hermana. Le respondió que Tina había descubierto el siniestro plan que tenia para Susan, y quería que se alejara de ella o lo entregaría a la policía. Pero él no es de los que se intimida fácilmente. Si había un obstáculo enfrente, solamente tenía que destruirlo. Y, ahora mismo, veía dos a poca distancia.

Para mala suerte de Jack, Alice había llamado a la policía. Antes de que pudiera hacer algo, varios agentes salieron de su escondite y lo apresaron. Tina, feliz de haber detenido el plan contra su hermana, pudo ir al otro mundo en paz. 

Susan no sabía como agradecer todo lo que había hecho Alice: no solo la había ayudado a ella, sino también a su querida hermana gemela. Alice respondió que no tenía nada que agradecer, que era su trabajo ayudar a los demás. Con estas palabras, se fue, pensando en el bien que había hecho y en lo que le deparaba el mañana.


sábado, 10 de diciembre de 2022

Calendario de Adviento 2022 Día 10 "Un último caso"

"Black Night" parece un nombre poco adecuado para un pueblo, ¿verdad? No llama la atención y es un muy raro. Pero, era el lugar al que Will tenía que ir si quería encontrar a su hija. Mientras miraba por la ventana del autobús, recordó todo lo que lo había llevado a este momento.

Will era un policía retirado con honores. Resolvía cualquier caso que tuviera frente a sí. Sus compañeros lo alababan por sus grandes habilidades, aunque el pensaba que no era para tanto. Aunque, había un último caso que tenía que resolver: 

Hace 15 años, su hija Star había salido con dos amigas a pasear a un centro comercial. Cuando se despidió de ella, le dijo que regresara temprano, aunque no había necesidad de recordárselo, ya que siempre volvía a casa antes del anochecer. Solo que ese día fue diferente: habían pasado un par de horas desde el anochecer y no había ninguna señal de ella. 

Preocupado, empezó a llamarla al celular, pero no obtuvo respuesta. Llamó a los padres de las amigas con las que había salido para preguntarles si sabían algo. Sin embargo, se encontraban en una situación similar, ninguna contestaba. Con la autoridad que tenía, inició una investigación de inmediato. Fue al centro comercial con varios de sus compañeros para empezar a reunir alguna pista sobre donde estaba Star y sus amigas.

Lo primero que hizo fue revisar las cámaras de seguridad. Sabía el plan de salida, lo que ayudó a reducir la zona de búsqueda. En poco tiempo, ubicaron al grupo de chicas. Las siguieron durante un rato y, cuando estaban frente a una tienda de ropa, desaparecieron. Will regresó la cinta más de una vez, sin ver nada más que eso: un momento estaba, al siguiente no.

Sus compañeros también volvieron con las manos vacías: nadie se acuerda de haberlas visto y, quienes si lo hicieron, comentaron que no se acercó nadie sospechoso a ellas. Solo estaban y luego ya no.

Se llevaron las cintas para analizarlas por si hubieran sido modificadas o estuvieran corruptas. Pero, los estudios determinaron que no había nada raro en las grabaciones. Todo sucedió tal cual se mostraba. Esto desconcertó mucho a Will. Decidió conformar un grupo especial de búsqueda.

Diez días después de este hecho, las dos amigas que estaban con Star volvieron a aparecer en el centro comercial, en el mismo punto donde habían desaparecido. Will se acercó a ellas para preguntarles si sabían donde estaba su hija, pero no tenían la menor idea. Luego les preguntó sobre donde habían estado, obteniendo la misma respuesta, no se acordaban de nada. Su último recuerdo es una luz blanca muy cálida y una sensación de seguridad. 

El caso se enfrió por falta de pistas, el grupo de búsqueda se disolvió después de unos meses. Pero un hombre seguía buscando incansablemente: Will. 

Buscando por internet, descubrió que su situación no era la única: había casos por todo el mundo de personas que misteriosamente desaparecían ante las cámaras o ante varias personas, solo para aparecer días después. Viajó por todo el país para preguntarle a estos "reaparecidos" sobre su experiencia a fin de obtener una nueva pista, solo para obtener la misma respuesta una y otra vez: solo recuerdan una luz blanca muy cálida y una sensación de seguridad. 

Will se tuvo que retirar de la fuerza cuando alcanzó la edad justa. Sin embargo, esto no le impidió seguir buscando a Star. Todos los días revisaba el caso, esperando encontrar lo que fuera, algo que lo llevara a la verdad de lo que había pasado.

Una mañana, mientras se encontraba en casa, escuchó un golpe en la puerta. Cuando fue a ver, no había nadie del otro lado. Antes de volver a entrar, vio en el suelo una caja dirigida a él. La cargó y la revisó por todos lados, no tenía ningún remitente. Aún así, la metió a su casa y la abrió.

Dentro, había un sencillo cubo completamente liso de color negro. Solo eso. No tenía instrucciones ni alguna nota que le dijera que tenía que hacer con él. Pensando que era algo sin importancia, dejó el cubo en la mesa y volvió a su pizarra de evidencias.

Pasadas unas horas, el cubo empezó a emitir unos sonidos extraños. Will se acercó a él y, al tocarlo, emitió una luz blanca cálida, para luego mostrar un mapa con un punto rojo señalando a "Black Night". Aunque era muy extraño ese artefacto, algo muy dentro de si le decía que esta podría ser la pista que había estado buscando desde hace mucho. Con este pensamiento, decidió ir al pueblo

Y ahora regresamos al presente, con Will viajando en autobús. Durante su trayecto, decidió buscar un poco de información de su destino. ¿El problema? No había nada. Es como si el pueblo estuviera completamente aislado de todos los demás. Lo único que pudo encontrar en un foro de discusión era que "Black Night" era muy conocido por una cosa: su alto indice de aficionados a los misterios. Esta afición llegaba a tal extremo que el bosque cercano tenía el apodo de "Bosque del misterio". Cuando terminó de leer esta información, llegó a su destino.

Lo primero que hizo fue buscar hospedaje. Al parecer no tenía muchas opciones, ya que solo existía un motel en todo el pueblo, así que se dirigió a ese lugar. Luego de instalarse en su cuarto, decidió empezar su investigación con el dueño del motel. Se acercó a él y se presentó como un policía que estaba buscando a una persona desaparecida. Para esto, sacó la última foto que tenía de Star, tomada con sus amigas el día de su desaparición.

El dueño le dijo que no recuerda haber visto a Star en su vida. Sin embargo, a las otras dos si las había visto en el pueblo hace muchos años. Se hospedaron en este mismo lugar durante unos días para luego desaparecer sin dejar rastro. Aunque no era tan extraño, sucedía de vez en cuando en "Black Night". 

Will estaba muy emocionado al escuchar esto, era la primera pista que tenía después de tanto tiempo. Así, empezó a sacar el resto de fotos de los demás "reaparecidos", y el dueño los reconoció a todos y a cada uno. Incluso le mostró el libro de registro, donde aparecían todos los nombres de las personas de las fotografías, incluso el de las amigas de su hija.  Viendo que estaba muy interesado en el tema, el dueño le dijo que fuera a la biblioteca y le preguntara a la encargada, era una apasionada de la materia.

Luego de una pequeña caminata, Will llegó a la biblioteca. Una vez dentro, siguió el consejo del dueño del motel y le preguntó a la encargada si tenían alguna información acerca de unas desapariciones misteriosas relacionados con una luz blanca cálida. Al escuchar esto, los ojos de la encargada se iluminaron y lo llevó inmediatamente a las estanterías que estaba buscando. Una vez ahí, empezó a relatar un resumen de todo lo que sabía: 

 Desde hacía mucho tiempo, en toda la historia de la humanidad, han existido registros de casos de desapariciones inexplicables: personas que se pierden en un parpadeo o que, de un segundo a otro, se vuelven invisibles ante los ojos de los testigos o las tecnologías. Muchos de estas situaciones se explicaron de una manera muy sencilla: una ilusión óptica, manipulación de la tecnología, el uso de un disfraz... Pero, un 10 % de esas desapariciones seguía siendo un misterio hasta nuestros días.

Para este misterio, había dos tipos de resultados: o volvías a aparecer después de unos días, o no había rastro de la persona sin importar los años que pasaran. A aquellos que volvían a su vida cotidiana se les preguntaba que había pasado y todos decían lo mismo: solo se acordaban de una luz blanca cálida y una sensación de seguridad. 

Los científicos vieron este fenómeno tan extraño y se pusieron manos a la obra. Les hicieron algunos análisis mientras les preguntaban sobre este tiempo de su vida y encontraron que, al intentar recordar, su cerebro mostraba una actividad inusual, casi como si algo, o alguien, estuviera deliberadamente bloqueando sus memorias.

De entre todos esos casos, hubo uno muy extraño. Un hombre de casi 60 años recordaba algo más que los otros: una gentil mano que lo estaba acompañando y, en uno de sus dedos, llevaba un anillo de plata con una esmeralda. Will recordó algo y sacó la foto de su hija. ¡Tenía el mismo anillo! Exaltado, le preguntó a la encargada sobre sí podía platicar más con ese hombre, pero ella negó con la cabeza: había muerto hace un par de años. Sin embargo, podía visitar su cabaña, que se encontraba dentro del Bosque del misterio.

Sin otra cosa en mente, Will salió corriendo hacía el bosque. La encargada le había alcanzado a decir que si seguía el camino la encontraría muy fácil. Después de unos momentos dentro del bosque, una luz blanca cálida lo envolvió. Cuando la luz se apagó, se encontraba dentro de su casa y, frente a él, estaba Star, si querida hija. Will estaba muy feliz de volverla a ver, tanto que estaba llorando de feliz. Se acercó a ella y la abrazó muy fuerte.

Ya más calmado, Will miró a los ojos a su hija y le preguntó que le había pasado. Star empezó a contar su historia: de un momento a otro, a sus ella y sus amigas se encontraron en un espacio extraño, rodeadas por unos seres indescriptibles, quienes les dijeron que no tuvieran miedo. Las habían llevado a ese lugar porque tenían algo especial dentro de ellas, un gen que se presentaba en menos del 1 % de todos los seres del universo y que les permitiría ir a un plano más alto de existencia. 

Les hicieron algunas pruebas para determinar si podían activar ese gen, y la única que pudo fue Star. Por esta razón, sus amigas regresaron con sus familias, olvidando todo lo que habían pasado. Con el paso de los años, más y más personas llegaban a este espacio para ser probadas y ella estaba ahí, acompañándolos a cada paso. Ahora, ya habían terminado su misión, así que tenía que irse. 

Sin embargo, Star quería despedirse de su padre para que estuviera tranquilo. Le suplicó a esos seres que lo dejaran verlo por última vez. Por eso le había mandado la caja. Will tenía muchos sentimientos encontrados, no quería separarse de su hija ahora que la había encontrado, sin embargo, algo le decía que tenía que hacerlo. Tomó una decisión. Will le dio un beso a Star en la frente mientras la abrazara y le dijo que se cuidara.

Cuando volvió a sus sentidos, se encontraba en el cuarto de motel, con una persistente sensación de calidez que recorría su cuerpo. En su mano, tenía el anillo que estaba usando su hija. Sonrió al verlo Sabía que ella estaría con él siempre.

viernes, 9 de diciembre de 2022

Calendario de Adviento 2022 Dia 9 "El Viajero"

"Heaven, el lugar más cercano al cielo". Al principio, puede sonar como una campaña publicitaria muy engañosa. Pero era todo lo contrario. Se trataba de un pequeño pueblo alejado de las grandes ciudades donde reinaba la paz. Y no solo eso, la gente era muy amigable. Si alguien se encontraba en problemas, el pueblo entero se unía para ayudarla. En verdad era un buen lugar para vivir.

Sin embargo, la situación había cambiado. Hace un año, una banda de criminales llamada "Los Demonios" se instaló en el pueblo. Su líder, "Perro Loco" era un ser corpulento y fornido que infudía terror en todos los que hicieran contacto visual con él. A pesar de que el pueblo se unió para sacarlos, fueron vencidos rápidamente por el gran número de secuaces que tenía a su disposición. Sin nadie que se le opusiera, empezó a sembrar el caos no solo en Heaven, sino en los pueblos y ciudades cercanas. Los habitantes pidieron ayuda una y otra vez, pero no eran escuchados. Nadie quería enfrentarse a una muerte segura a manos de esos criminales. El pueblo necesitaba a un héroe.

Un día, un forastero llegó a Heaven. Estaba vestido de una manera muy extraña para el lugar donde se encontraba: un traje de una sola pieza, con una cinta atada a la cintura, un sombrero de ala muy ancha y una larga espada a su costado. 

Cuando se encontraba en la calle principal, el forastero se aceró a un señor que estaba vendiendo comida. Le compró algo y le pidió su ayuda. El forastero sacó una vieja foto de uno de los bolsillos de su ropa y se la mostró al vendedor. Era la foto de una hombre adulto, con una vestimenta similar a la que él vestía y le preguntó si lo había visto. El vendedor le dijo que no sabía nada. 

Luego, el forastero se acercó a una mujer que estaba caminado con sus hijos y le hizo la misma pregunta, pero ella solo lo ignoró. Lo intentó unas veces más sin ningún resultado. Todos los habitantes del pueblo vieron estos intercambios y, como no querían tener más problemas con "Los Demonios" hicieron lo mismo.

Cansado de que nadie quisiera darle información, el forastero decidió ir a la cantina del pueblo. Era más que seguro que ahí alguien sabría algo. Con lo que no contaba ese extraño personaje, es que la cantina era el lugar de reunión preferido de "Los Demonios". Se la pasaban todo el tiempo dentro tomando, rompiendo los muebles y buscando pelea con quien se les pusiera enfrente.

Una vez que el forastero cruzo la puerta de la cantina, esta se quedo en silencio. Todos los ojos estaban sobre él. La mayoría de las miradas de los criminales decían "O es un tipo muy valiente o es muy tonto".

El forastero se acercó al dueño del lugar y le pidió un vaso de agua. Cuando terminó de servirlo, le mostró la misma foto y le preguntó si lo había visto recientemente. El cantinero le dijo que no, pero él llevaba poco trabajando en ese pueblo. Quién podía darle una mejor respuesta era el alcalde del pueblo.

En ese momento, uno de "Los Demonios" se levantó de su lugar y se acercó al forastero. Se notaba que estaba muy borracho ya que le empezó a gritar, preguntándole si sabía en qué territorio se estaba metiendo y si conocía las consecuencias de su atrevimiento. El forastero simplemente lo ignoró, pensando que eran delirios de un loco. Esto hizo enfurecer al criminal quien, por un impulso, le lanzó un buen golpe.

El cantinero cerró los ojos ya que no le gustaba la violencia, y pensó que la vida de ese misterioso hombre terminaría en ese momento. Pero, al contrario de lo que esperaba, se hizo de nuevo el silencio. Cuando volvió a dirigir su mirada a la acción, el borracho estaba tirado en el suelo inconsciente, muy lejos de la barra, y el forastero no tenía ni un solo rasguño. 

Lo que había pasado es que el forastero esquivó su golpe con una gran facilidad, lo cual hizo que el Demonio se enojara aún más y empezara a dar muchos golpes, los cuales volvió a esquivar. En cuanto vio una apertura, le dio un pequeño golpe con la mano que lo mando a volar.

Este pequeño acto de rebeldía irritó mucho a todos los miembros de la banda que estaban reunidos dentro de la cantina. Y se desató el caos. Todos empezaron a lanzarse sobre el forastero para poder vengarse. Pero, desde el principio, la batalla estaba perdida. A pesar de tener ventaja numérica sobre el forastero, este logró vencerlos a todos y cada uno sin que le dieran un solo golpe.

Cuando termino la pelea, se escuchó un gran aplauso por todo el lugar. Había llegado "Perro Loco". Estaba felicitando al forastero por la hazaña que acababa de ver. Asombrado, le ofreció un trato al forastero: olvidaría todo lo que le había hecho a sus chicos si se unía a su grupo. No solo eso, sino que tendría todo lo que quisiera: dinero, casas, mujeres...

Pero el forastero lo rechazó. Le dijo que no necesitaba nada de eso. Mientras mantuviera un corazón recto y fuerte, nada le faltaría. "Perro Loco" empezó a reír de manera estruendosa ante tal osada declaración. Su risa fue suficiente para que toda la cantina temblara. 

- En serio tienes agallas amigo - le dijo "Perro Loco" al forastero

"Perro Loco" lo retó a un duelo, y el ganador decidiría el castigo del perdedor. Y le dijo que no intentara escapar. Todo el pueblo de Heaven era su rehén y sufrirían las consecuencias de su cobardía. Con esto, se fue para prepararse.

El forastero, confundido, le hizo algunas preguntas al cantinero: sobre la situación del pueblo, quien era "Perro Loco", los actos tan viles que había cometido...

Una vez terminada la conversación, llegó la hora del duelo. El forastero salió a la calle principal para enfrentarse a "Perro Loco", quien estaba acompañado de su legión de Demonios. "Perro Loco" le dio una última oportunidad al forastero para unirse a su grupo, pero lo volvió a rechazar. Con esto, el duelo comenzó.

"Perro Loco" empezó a lanzar golpes certeros contra el forastero, quién los esquivaba gracias a su velocidad. Pero era más complicado que con sus esbirros, el líder estaba mejor entrenado en batalla mano a mano y aprovechaba su fuerza e impulso para atacar. 

Sin embargo, el forastero esquivaba cada uno de los golpes, estudiando a su enemigo, esperando su oportunidad. Al tener la apertura, atacó. Pero ese golpe, que mando a volar a uno de los Demonios, no fueron más que cosquillas para "Perro Loco", quién aprovechó este fallo para darle un buen puñetazo en el abdomen. El forastero cayó sobre sus rodillas ante la fuerza de tal golpe.

Continuando con su ataque, "Perro Loco" empezó a patear repetidamente al forastero, quien rodaba de un lado a otro para recibir menos daño. Con una patada, lo mando lejos del campo de batalla, quitándole su sombrero. Parecía que todo estaba perdido.

Pero, el forastero se puso de pie y lanzó una mirada feroz a "Perro Loco". Sin su sombrero, se podía ver claramente su cara: tenía cabello corto de color negro, unos ojos color cafés, cicatrices sobre su rostro, y una distintiva quemadura que abarcaba su frente y parte de su parpado derecho. 

Al ver esto, "Perro Loco", aquel hombre tan fuerte y creído, empezó a temblar. Gracias a esa quemadura y cicatrices, reconoció la identidad de aquel forastero. Pensaba que su existencia solo era una leyenda urbana. Se trataba de "Ronin", el mejor peleador y espadachín de todo el mundo. Su fama era conocida en todas partes. Si te encontrabas con él, solo te espera un destino: la muerte. 

Ronin tomó su espada y arremetió contra su enemigo. Con unos cortes y golpes demasiado rápidos para que los detectara el ojo humano, logró poner de rodillas a "Perro Loco", quien estaba suplicando por su vida. El espadachín alzó su arma sobre su adversario quien, en un desesperado intento por salvarse, le dijo que si lo dejaba vivir, desaparecería y no volvería a saber nunca de él ni de sus compinches. 

Ronin bajó la espada justo al lado de la cabeza de "Perro Loco", mientras le decía "espero que cumplas tu palabra". Su enemigo se levantó y corrió a toda velocidad del lugar, alejándose para siempre de Heaven.

Los habitantes no lo podrían creer, ¡la paz había regresado a su querido pueblo! De todas partes, comenzaron a acercarse a Ronin y le agradecían por lo que había hecho. En cambio, él les decía que no había nada que agradecer, solo hizo lo que creía correcto.

Uno de los tantos que se le acercó fue el alcalde de Heaven, quien estaba pensando en mandar a hacer una estatua para recordar este glorioso momento. Ronin dijo que no era necesario, y que le ayudaría mucho saber si había visto al hombre de la foto. Viendo la imagen, el alcalde reconoció a la persona, diciendo que había pasado por ese pueblo hace unos meses. Cuando terminó sus asuntos, se dirigió hacia el oeste. 

Con esta nueva información, Ronin agradeció al alcalde, tomó su sombrero y reinició su camino, dejando el pueblo de Heaven atrás. Solo tenía una misión: debía encontrar a ese hombre a como diera lugar; debía encontrar a su padre y hacerle pagar por lo que había hecho. 

Calendario de Adviento 2022 Día 8 "Un viaje en taxi"

 La vida nocturna de las ciudades está envuelta en un halo de misterio. En una esquina, una pareja camina lado a lado disfrutando su romance; en la otra esquina, un ladrón espera su oportunidad para asaltar a la feliz pareja. Todos estamos interconectados en este plano al que llamamos vida. Y, algunas veces, esas conexiones nos salvan.

Raquel salió corriendo del restaurante con lagrimas en los ojos. Con lo que alcanzaba a ver, vislumbró un taxi solitario cerca de ella. Fue corriendo hacia él. 

Rodrigo, el conductor del vehículo, estaba dormido cuando Raquel entró de forma muy ruidosa al taxi, por lo que tardó unos momentos en despertar por completo. Cuando lo hizo, le preguntó a su pasajera a donde quería que la llevara y ella respondió, con una mirada triste, que no tenía a ninguna parte a donde ir, que solo condujera por la ciudad. A Rodrigo le pareció una petición muy extraña, pero en cuanto Raquel le dijo que le iba a pagar el monto que el quisiera, se olvidó de todo y empezó el viaje.

Empezaron a dar vueltas a la ciudad sin rumbo fijo, solo pasando de un lugar a otro. Raquel, mientras tanto, estaba observando el paisaje. Las luces de la ciudad llegan a iluminar hasta los rincones más oscuros, ¿serían capaces de iluminar su vida de nuevo? 

Cuando estaba perdida en esos pensamientos, se escucha que llaman a un celular. Era el de Raquel. Al ver quien le estaba llamando, decide ignorarlo. Pero el teléfono vuelve a sonar un par de veces más. Después de la quinta llamada, apaga el celular. Durante todo este tiempo, Rodrigo vió por el espejo retrovisor la mirada de su pasajera, estaba muy triste. Por ser amable, le preguntó si se encontraba bien, sin embargo, Raquel no respondió.

Pasado un buen rato, el conductor le mencionó a Raquel que necesitaba cargar gasolina para si quería continuar su viaje. ella le dijo que lo hiciera y pasaron una gasolinera cercana con una tienda de conveniencia al lado. Al ver la tienda, Raquel tuvo el deseo de visitarla, así que bajó en lo que el taxi quedaba listo.

En la tienda, empezó a pasear por todos los pasillos, sin querer comprar algo concreto, solo viendo los productos con una mirada vacía. Cuando estaba a punto de salir, vio una bolsa de botanas que no había comido desde hace un buen tiempo, desde que era niña para ser más específico, en la playa. Por un simple impulso, la tomó. Luego, tomo un refresco que le gustaba y una manta. Tenía un plan en mente.

Al subir al subir al taxi, le dijo a Rodrigo que la llevara a la playa. Este se volvió a sorprender por la petición tan extraña, y le comentó que la playa estaba muy lejos y les tomaría horas llegar. Raquel le volvió a decir que no se preocupara por el dinero y el tiempo, que le pagaría por todo. Con esto dicho, retomaron el viaje.

Para hacer más ameno el viaje, Rodrigo encendió la radio para poner un poco de música. Gracias a esto, el ambiente se había calmado un poco. Sin embargo, cuando empezó a sonar una canción romántica de hace unos años, Raquel le pidió a Rodrigo que cambiara la estación, que no podía escuchar esa música más tiempo y, en un murmullo apenas audible, dijo que le dolía mucho. 

Haciendo caso de la petición, Rodrigo cambió de estación, solo para terminar en un canal de noticias donde estaban dando una nota urgente: una joven mujer, heredera de una gran compañía, había desaparecido y le pedían a toda la población que estuviera atenta por si la veían. ¡La descripción de la mujer encajaba perfectamente con la de Raquel!

Ante esta revelación, Raquel solo le dijo a Rodrigo que cambiara la estación. Pero él no se iba a quedar tranquilo con eso. Le preguntó por segunda vez si se encontraba bien, a lo que Raquel respondió que si, que estaba bien, que solo quería tomar un tiempo fuera de todo. Con esto, el silenció cayó entre ellos de nuevo mientras continuaban su viaje a la playa.

A medio camino, Rodrigo miró por el espejo retrovisor para ver como se encontraba su pasajera, y encontró que Raquel se había quedado dormida profundamente. Se veía como una niña pequeña que estaba muy cansada del día a día. Además, por la cara que hacía mientras soñaba, no había tenido un descanso apropiado en mucho tiempo.

Cuando estaban a punto de llegar a la playa, Raquel empezó a agitarse y a hablar dormida, al parecer tenía una pesadilla. Se movía en su asiento todo el rato. Antes de despertar grito el nombre "Gustavo". Abrió los ojos, agitada, y miró a su alrededor. Estaba sola en el taxi. 

Se bajó del vehículo y se dio cuenta de que había llegado a su destino, y que Rodrigo estaba afuera esperando a que se despertara. Regresando a la realidad, Raquel le pidió que la acompañara durante un rato mientras estaban en la playa.

El lugar estaba desierto a esas horas, por lo que tenían todo el lugar para ellos. Raquel encontró un buen punto donde sentarse y extendió la manta de la tienda de conveniencia, poniendo la botana y el refresco sobre ella. En ese momento, estaba empezando a salir el sol. Era una vista majestuosa. Gracias a esto, o al calor que le daba el nuevo día, empezó a contar su historia: 

Como Rodrigo había escuchado, Raquel era la heredera de una gran compañía y, como tal, tenía varias responsabilidades con las cuales cumplir. Una de ellas era casarse con alguien de su mismo círculo social a fin de estrechar lazos con esa otra empresa. Por suerte para ella, existía un candidato perfecto: Gustavo. Eran amigos de la infancia y se llevaban muy bien. Él siempre estaba para lo que necesitara. Estaba completamente enamorada y pensaba que iba a ser feliz por el resto de su vida.

Pero, después de un tiempo, se dio cuenta de que no todo era como esperaba. Los desacuerdos eran muy frecuentes y terminaban con ellos no hablando por días. En uno de esos tantos debates, Gustavo le dijo directamente que no la quería, que solo la veía como un escalón para elevar su estatus y siempre había sido así. Esto destrozó completamente a Raquel. Le comentó la situación a su madre, pero ella hizo caso omiso a todo y siguió adelante con el compromiso. 

Justo ese día, era una cena con las dos familias para celebrar el próximo feliz matrimonio. El ver a todos pasar sobre sus sentimientos como si no importaran hizo que Raquel finalmente se rompiera y huyera. Y así habían acabado en esta situación. 

Durante toda la explicación, Rodrigo estuvo escuchando en silencio, procesando cada palabra que salía de la boca de Raquel. Cuando hubo terminado, se sentía más ligera, el simple hecho de contarle a alguien sus problemas le quitó un gran peso de encima. Aunque había sido un poco grosera con el conductor ya que lo conocía hace algunas horas y le soltó algo muy pesado. Tenía que disculparse.

En el momento que iba a hacerlo, Rodrigo empezó a hablar. Le dijo que aunque no la conocía muy bien, por su historia y por su actitud durante el viaje, si podía decir una cosa: era alguien muy fuerte, alguien que puede salir adelante a pesar de las circunstancias. Había resistido mucho y la felicitaba por eso. Ahora, le tocaba a ella elegir el camino que quisiera. No que otros tomaran la decisión, sino que ella misma sea quien dirija sus pasos hacia donde quiera.

Estas palabras llegaron al corazón de Raquel quién empezó a llorar. Con una gran sonrisa en el rostro, agradeció a Rodrigo, quien parecía tener un halo alrededor de su cabeza, pero ella pensó que era una ilusión óptica debido al amanecer. Luego de este intercambio, se quedaron juntos viendo el mar un buen rato.

A mediodía, Rodrigo llevó a Raquel a su casa, quien se bajó como una mujer renovada. De nuevo le agradeció por escuchar sus peticiones egoístas y por las palabras de aliento que le había dado. Y que no se había olvidado del pago que le prometió. Bajó su mirada a su bolsa un momento mientras buscaba su cartera y, cuando la volvió a elevar, el taxi ya no estaba. En su lugar, había una nota: "Tu puedes, Raquel".

La vida y sus misterios. Esos pequeños encuentros que parecen casi mágicos. Todo puede ocurrir en una noche en la ciudad. A lo mejor eres afortunado y te encuentras con el taxi de Rodrigo.  

miércoles, 7 de diciembre de 2022

Calendario de Adviento 2022 Día 7 "La batalla final"

 Un campo de batalla repleto de cuerpos hasta donde alcanzaba la vista. Edificios destruidos a ambos lados. En este escenario, se encontraban dos hombres.

- ¡Todo esto es tu culpa! - dijo el hombre con la armadura negra, de nombre Adrian

- ¡Claro que no, amigo mío! Todo esto es debido a ti - respondió el hombre con la armadura blanca, llamado Alex

- ¡Te detendré! 

- ¡Lo intentaras!

Con esto, desenvainaron sus espadas y comenzaron a pelear. Pero, ¿qué había pasado entre ellos dos para terminar así? Regresemos un poco en el tiempo para explicarlo.

Este mundo esta protegido por los caballeros mágicos, una orden de hombres y mujeres valientes con grandes habilidades de espada y la capacidad de usar magia. Aunque existen varios tipos de magia, las más raras son la magia blanca, la cual se especializa en curación y mejoras temporales a los compañeros, y la magia negra, que se enfoca en ilusiones y distracciones.

Adrian y Alex eran estudiantes de primer año de la escuela de caballeros. Dentro de esta, existe un sistema de castas muy marcado, donde la posición la marca tanto el tipo de magia como la habilidad con la espada. Cuando tomaron la prueba para saber que tipo tenían, Adrian resultó con magia negra y Alex con magia blanca.

Al principio, se podría pensar que, al ser de una clase de magia muy rara, los dos iban a ser reconocidos como personas especiales. Pero no, esto solo fue el caso de Alex. Adrian fue discriminado al considerar la magia negra una clase tramposa, lo único que le quedaba era ser reconocido por sus habilidades con la espada.

Después de un tiempo, hubo un duelo simulado entre todos los estudiantes de la escuela y, por cuestión de suerte (o destino) Alex y Adrian se iban a enfrentar. A pesar de que Alex era el favorito para ganar, la batalla fue indiscutiblemente ganada por Adrian, quien perfeccionó sus habilidades con la espada al máximo para este momento. Con esta hazaña, se ganó el respeto de toda la escuela, incluido Alex, quién empezó a juntarse más con él.

Desde ese momento, Alex y Adrian estaban juntos para todo, las clases, las prácticas, las batallas simuladas... Su presencia fue tan reconocida en todas partes que les pusieron el apodo de "El caballero blanco" y "El caballero negro" de la escuela.

Sin embargo, esta situación no duraría. El señor oscuro, gobernante de todos los demonios, había reunido un gran ejercito y estaba atacando las principales ciudades humanas. El ejercito actual de caballeros mágicos se vio sobrepasado de tal manera, que pidieron apoyo a la escuela a fin de que pudieran enviar algunos reclutas prometedores. 

Por supuesto, Alex y Adrian se enlistaron junto a muchos otros compañeros y campaña tras campaña, cosecharon muchas victorias en favor de los humanos. Se corría el rumor que si ellos estaban en tu ejercito, lo más seguro es que ganarías. 

Pero, después de una de sus más grandes batallas, Alex desapareció. Adrian, preocupado, lo buscó antes de ser enviado a otro lugar, pero sin resultados. En cada punto donde se encontraba, lo buscaba sin descanso. 

El ejercito del señor oscuro, sin previo aviso, empezó a ganar más batallas que los humanos. Con cada día que pasaba, la destrucción que deja aumentaba. Esto desconcertó mucho al ejercito de los humanos. Al parecer, tenían a alguien tan formidable del lado del enemigo.

Y, después de mucho tiempo, Adrian encontró a Alex. Pero no de la manera que esperaba, ya que formaba parte del ejército del señor oscuro. Cuando le preguntó porque los había traicionado, Alex le respondió que todo era su culpa. Desde esa primera batalla perdida, Alex estaba celoso de Adrian, creciendo a su sombra durante todo el tiempo. Quería brillar, pero no podía hacerlo si era opacado por el gran caballero negro. 

Cuando termino esa batalla donde desapareció, el señor oscuro se acercó a él. Le dijo que, si se unía a su ejército, tendría acceso a un poder inimaginable con el cual podría arrasar a sus enemigos. Sin pensarlo dos veces, aceptó.

Terminando esta declaración, empezó la batalla final entre estos dos compañeros. No importó todo el poder que hubiera conseguido Alex, no podía ganarle a Adrian. Desesperado, recurre a su último recurso: un frasco con la sangre del señor oscuro, la cual aumentaba el poder natural de los seres que la toman. Cuando se la terminó, empezó a mutar hasta convertirse en un monstruo.

Con ese poder, pone en verdaderos aprietos a Adrian, al punto de atraparlo entre sus manos. Sin otra salida, el caballero negro empieza a usar su magia para distraer a Alex. Solo bastó una pequeña apertura para darle la estocada final.

En sus últimos momentos, Alex vuelve a ser humano y empieza a disculparse por todo lo que había hecho hasta el momento, todo por un tonto rencor del pasado.

Pasado un tiempo, Adrian logró subyugar al señor oscuro. Pero, en vez de una celebración o reconocimiento por su hazaña. Lo único que pidió fue retirarse a un pequeño pueblo desconocido y, al lado de su hogar, levantó una pequeña tumba para su mejor amigo: Alex.