sábado, 14 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 14 "La primera misión del grupo de héroes"

Arc, Iris, Astra y Eve son cuatro jóvenes aventureros que son convocados por el gobernante del reino de Cial.

Toda la familia real, e incluso todos los habitantes de los otros reinos, reconocen los logros y hazañas que habían realizado a pesar de la corta edad que todos tenían. Por eso, les pedía que trabajaran juntos como un grupo para enfrentar los peligros que acechan en la oscuridad.

Los cuatro estaban agradecidos por la oferta que les estaba haciendo el rey, pero no podían aceptarla por una sencilla razón: ellos trabajaban solos, no necesitaban formar equipo con nadie.

Arc, el guerrero,  mencionó que los compañeros solo son una carga muerta para su habilidades.

Iris, la arquera, dijo que los compañeros solo son un estorbo en el camino a su destino.

Astra, el mago, considera que los compañeros son una distracción para conseguir la mejor magia de todas, los registros akashicos.

Por último, Eve, la ladrona, considera que los compañeros te pueden traicionar en cualquier momento.

El rey no podía creer lo que escuchaba. Era imposible que los mejores aventureros que hayan existido alguna vez no quieran trabajar juntos. Si se combinaran sus habilidades, nadie les podría hacer frente. Debía hacer algo al respecto para que cambiarán de opinión.

Así, se le ocurrió un plan. Les dijo que aceptaba la situación. Aún así, quería encargar una misión a los cuatro. No era necesario que trabajaran juntos para cumplirla, pero si debían viajar juntos para eficientar el gasto de recursos.

Era algo sencillo: debían obtener el cofre del tesoro que estaba oculto en la cueva de las montañas Et, cruzando el bosque de Saq. Cualquiera que la cumpliera, obtendría los objetos legendarios del cofre. Ante tal tentación, nadie se podría negar. Así que, a regañadientes, partieron.

*****

El viaje al bosque de Saq les tomaría un par de días, en el transporte que les había preparado el rey, mientras que atravesarlo solo serían unas cuantas horas, más el tiempo que se tardaran en encontrar el cofre. Por lo tanto, no iba a ser una misión tan larga.

Sin embargo, ninguno de los cuatro aventureros se sentía cómodo viajando con otras personas. Y no era por algo tan simple como ansiedad social o no saber socializar. No, cada uno de ellos tenía una historia, un trauma, por decirlo en palabras sencillas, que los había marcado y convertido en lo que eran el día de hoy.

Pero, nuestros aventureros protagonistas no tenían idea de sus similitudes. Y no iban a contar su pasado a unos completos desconocidos. Sol querían que la misión terminara rápido para continuar con sus vidas.

Así, cada uno se enfrascó en sus propias actividades en el trayecto: Arc le dio mantenimiento a su espada; Iris revisó el estado de sus flechas; Astra continuó con la lectura de un libro de magia de gran tamaño; y Eve jugaba con sus dagas.

Hubo un par de ocasiones en que los querían atacar monstruos, pero cada uno de ellos se hizo cargo de estas batallas, si es que se les podía decir así. Destruían al enemigo completamente con un solo ataque. El rey tenía mucha razón al juntarlos. Serían imparables.

Cuando cayó la noche, montaron un campamento. Pero, nadie durmió. Todos se quedaron alrededor de la fogata, atentos a cualquier evento que se presentara. No podían confiar en que los demás los iban a salvar. Solo podían confiar en ellos para sobrevivir.

*****

Esta seria de momentos "incómodos" llegó a su fin cuando llegaron a la orilla del bosque de Saq. Aquí, los cuatro aventureros decidieron separarse para ir por sus propios medios a la cueva. A pesar de las protestas de los guardias reales que los estaban acompañando, se fueron por caminos distintos.

Arc se enfrentó a varias arañas de gran tamaño usando el escudo para protegerse de su veneno y ataques con sus colmillos, mientras usaba su espada para dar un golpe certero y decapitarlas.

Iris viajó por las ramas de los árboles pensando que tendría más fortuna para no toparse con algún enemigo. Pero la suerte no le sonrió y se encontró con un panal de abejas asesinas... las cuales no fueron rivales para ella. En momentos, acabó con todas sin que sufriera ningún daño.

Astra decidió guardar algo de su mana para lo que fuera que encontraran en la cueva, por lo que lo único que hizo fue generar un pequeño domo de defensa a su alrededor. Si cualquier intruso quisiera atravesarlo, quedaría hecho polvo.

Eve, por su parte, era la más rápida de todos, por lo que usando sus largas piernas adelantó por mucho a los demás. Sin embargo, una emboscada de una manada de lobos detuvo su andar. Como eran una completa molestia, lo único que hizo fue arrojar una pequeña cortina de humo para cegarlos y, de esta manera, atacarlos rápido. Cuando hubo terminado, continuó con su camino.

Lo que ninguno de ellos sabía es que se estaban vigilando unos a otros. Hubo momentos en que se cruzaron momentáneamente, pero en vez de intervenir, observaron las habilidades de los demás, aprendiendo.

*****

Aunque habían tomado caminos diferentes, los cuatro llegaron casi al mismo tiempo a la cueva.

Estaban muy enojados porque querían terminar esto solos, pero no les quedaba otra opción, por lo que entraron juntos.

Adentro estaba muy oscuro, así que Astra convocó una pequeña esfera de luz para que iluminara su camino. Poco a poco se fueron adentrando en la oscuridad.

De repente, escucharon un gran grito de guerra- Sin tiempo que perder, alistaron las armas. Frente a ellos apareció un enorme ogro de color negro. De acuerdo con los registros del gremio, era uno de los monstruos más raros y, por lo tanto, más fuertes que existen. Solo un equipo de más de 100 hombres podía detenerlo.

Aún así, Arc se abalanzó para atacarlo. Con un movimiento rápido de su espada, le atravesó el corazón. Orgulloso de su hazaña, le dio la espalda. Gran error. El ogro negro se levantó a una gran velocidad y se disponía a aplastar al guerrero...

Pero, en un solo movimiento, Arc se lanzó para la izquierda y el ogro recibió una flecha de Iris. Antes de que pudiera agradecerle, empezaron a salir más ogros negros de todos los túneles alrededor. Estaban rodeados.

Justo cuando iban a atacar a Iris, Eve salió a su rescate cegando al ogro. A su vez, ella fue rescatada por Astra cuando un monstruo le iba a dar un golpe desde su punto ciego.

Sin quererlo, habían empezado a analizar a sus compañeros de viaje. Cada ataque y movimiento fue memorizado y, de esta manera, se comunicaban sin palabras, sabiendo que era lo que iba a hacer el otro. Las habilidades que les habían servido para vencer a los monstruos, les habían servido para unirse a sus compañeros.

*****

Después de una ardua lucha, los cuatro aventureros vencieron a los ogros y recuperaron el cofre del tesoro. Seguían sin hablarse, pero al menos ya no existía esa incomodidad entre ellos.

Cuando se presentaron frente al rey, este abrió el cofre. En su interior, había un pergamino antiguo.

Este documento detallaba la ubicación de las cuatro armas legendarias, legadas de héroe a héroe. Ahora, su misión era encontrarlas y convertirse en los verdaderos guardianes del reino de Cial.

La aventura solo estaba comenzando.

viernes, 13 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 13 "El Viajero - El torneo clandestino"

El combate no había sido tan largo, pensó Ronin. ¿El tercer mejor peleador de todo el pueblo? La verdad es que no había sido ningún reto. Es decir, ¿cómo podría haber ganado siquiera una lucha ese personaje? Sus ataques estaban basados más en la brutalidad que en una técnica. Sus sus oponentes se hubieran detenido un momento a analizarlo, no habría llegado tan lejos. 

Solo falto un par de esquives y un golpe certero de la vaina de su espada para darle fin al combate. Lo bueno de terminar pronto es que tendría un poco más de tiempo para descansar.

Ronin regresó a su habitación para prepararse. Necesitaba recuperar todo el aliento que pudiera para el último desafío. Así, cerró los ojos y reflexionó un momento en como había llegado hasta este punto.

*****

Después del interrogatorio con el mercenario en las montañas, Ronin descubrió que en la ciudad de Ring, en el sótano del dojo, se encuentra escondido un mercenario que tenía un rango superior y, por lo tanto, debe de tener más información sobre el paradero de su padre y su hermana.

Luego de un viaje de unos pocos días, Ronin cruza las puertas de la ciudad de Ring.

Siendo sinceros, Ring no es un lugar tan impresionante. Los edificios están construidos de una manera estándar, la comida no tiene un sazón increíble (pero tampoco es que tenga un mal sabor) y no cuenta con algún monumento histórico de importancia.

No, lo verdaderamente importante de Ring es su dojo. Según se cuenta, es uno de las escuelas más antiguas de la región, de donde han salido grandes maestros de todas las disciplinas conocidas: karate, tai chi, lanza, boxeo y, por supuesto, espada. No hay un ejercito en este país que no tenga a un par de graduados de esta academia en sus filas.

Debido a esto, Ronin tenía mucha curiosidad por averiguar la razón por la que el mercenario se escondería ahí. Así que fue de inmediato a investigar.

Al estar frente al edificio, Ronin sintió un gran peso sobre sus hombros. El dojo había sido modernizado varias veces, contando con una arquitectura más acorde a la época, con una estructura de metal y ventanas que daban al interior, donde se podía ver con claridad a todos los estudiantes entrenando arduamente. Entre tanto bullicio, le llamó la atención un par de jóvenes.

Uno de ellos era alto, pero delgado, sin que se notara que tuviera algo de fuerza muscular. El otro era bajo, muy bajo, con una complexión más decaída que la de la persona a su lado. Cuando Ronin se acercó a ellos, escuchó que estaban discutiendo.

El joven más alto, de nombre Rol, le decía al joven bajo, llamado Sung, que no tenía opción. Que el pelear en el torneo era la única forma de salvar a su familia. Pensando que esto tendría relación con la misión que tenía en la ciudad, Ronin interrumpe la discusión y les pregunta de que están hablando.

Aunque al principio no confiaba en el extraño, Sung empezó a contar lo que estaba pasando. En resumen, su padre tenía una deuda enorme por cuidar de ellos y Rol quería pelear en el torneo clandestino debajo del dojo. Pero Sung no quería, porque iban a acabar con su vida.

Ronin le preguntó a Rol si había peleado antes o tenía alguna experiencia en el combate. Este le responde que no, pero que no importaba, debía hacer lo que pudiera para salvar a su padre.

Luego de pensarlo un poco, Ronin les dice que él va a pelear en su lugar, ya que también tiene una cuenta pendiente con el líder de este torneo. Ambos hermanos, desesperados, aceptan su propuesta.

Ingresan al dojo y hablan con el guardia, buscando entrar en el sótano. Este duda durante unos momentos, pero al ver la espada que tenía Ronin en su cintura, decide guiarlos. Después de atravesar un par de puertas y bajar tres tramos de escaleras, llegaron al lugar del torneo.

Frente a ellos había un pequeño escenario cercado. En el suelo, marcas de armas y de sangre. Así que ahí se llevaban a cabo los combates. Ahí es donde obtendría respuestas.

El guía los condujo hasta la oficina de su jefe. Una vez dentro, Ronin quedó paralizado. Frente a él, estaba otro de los mercenarios que atacaron su hogar. No había podido olvidar el rostro de ninguno de ellos. Nunca lo haría.

El mercenario se presentó como Red Boss y les pregunta que asunto tenían con él. Ronin le responde que quería participar en el torneo clandestino. Ante tal declaración, Red Boss soltó una gran carcajada. Era increíble que unos debiluchos como ellos quisieran participar en una pelea de gran calibre. Además, no durarían nada contra los mejores peleadores.

Ronin, ante esa burla, le dice que acepta el reto. Red Boss le pregunta que es lo que quiere decir. Ronin le responde que él solo va a pelear contra sus mejores peleadores de manera seguida. Si él gana, debe dar el dinero suficiente para pagar la deuda de los hermanos, así como un pequeño extra, y responder algunas de sus preguntas. Si pierde... podrá vender su espada. Ronin le muestra su arma al mercenario y le brillan los ojos. De inmediato, acepta la apuesta. Solo le pedía que regresara al día siguiente para tener todo preparado.

*****

Y era así como había llegado a este momento. Los combates eran hasta noquear al oponente, sin causar lesiones letales. Aunque no iban a hacer nada si alguien moría en pelea. Sin embargo, los contrincantes habían sido sencillos de derrotar. Ahora, solo que quedaba un último obstáculo.

Justo en ese momento, vuelven a llamar a Ronin para la pelea. Este se levanta, un poco más descansado, y se dirige al escenario.

El lugar estaba rodeado por toda clase de personas, y las apuestas corrían como si fueran agua. Viendo todo esto, Ronin se sorprendía por como la gente podría explotar el dolor y el sufrimiento para generar ganancias. Pero, por el momento, tenía que ocuparse de la misión frente a él.

Su último combate sería contra... ¿Red Boss? No solo eso, sino que estaba cubierto por una túnica. Esto era extraño. El mercenario se empezó a reír de manera descontrolada. Le explica que cuando le mostró el arma la reconoció al momento como un arma del Valle, una de las mejores herramientas que pueden existir. Pensaba que todo se había perdido en el incendio, por lo que se alegraba de ver una en tan buen estado. La necesitaba para completar su colección.

Red Boss se quitó la túnica y dejó ver una armadura y una lanza. Ronin palideció y su sangre empezó a hervir. No era cualquier armadura. Estaba hecha con una técnica única de su hogar, lo que ofrecía mayor resistencia a ataques. Cuando le preguntó al mercenario donde la había conseguido, le respondió que su padre se la había regalado luego del ataque.

No podía creerlo. No le basto con destruir al Valle, sino que también quería destruir su legado. No lo permitiría. Pero, primero, se tranquilizó. No iba a cometer el error que tuvo en las montañas. Debía pelear con serenidad y paz.

*****

El combate comenzó con el toque de la campana.

Red Boss empezó a lanzar sus ataques, uno más fiero que el anterior. Ronin los podía esquivar con facilidad, pero no se podía acercar. La lanza impedía que pudiera usar de manera completa sus habilidades de espada. Además, sus piernas seguían cansadas de todos los esquives que había hecho en los combates anteriores. Un solo desliz y sería el fin.

Luego de unos momentos, Ronin decidió que debía cambiar de estrategia. Debía dejarlo sin su arma y noquearlo al mismo tiempo. Y rápido.

Así que guardo su arma y cerro sus ojos. Comenzó a concentrarse, a ser más consciente de su entorno, a sentir cada cambio en el aire, cada sonido, cada respiración... En solo un momento, tenía el control de todo lo que le rodeaba.

El siguiente ataque de Red Boss fue el último. Detectó hacia donde se movía, tomó la lanza, jalo a su enemigo y le dio un golpe en el rostro, la única parte que no cubría la armadura, dejándolo noqueado.

*****

A la salida del dojo, Rol y Sung se despidieron de Ronin, agradeciendo su ayuda. Ellos habían obtenido el dinero para la deuda y un poco más, además de ganar la apuesta mayor. Mientras tanto, Ronin tenía la información que quería. Ahora, a su siguiente destino.

jueves, 12 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 12 "La aventura de la gran hechicera - Quinta parte"

- ¿Y ustedes quién demonios son? – nos dijo Ren reincorporándose.

Viéndolo en persona, no era que fuera alguien grandioso, sino más bien promedio. Estatura, complexión, hasta el color de cabello era promedio. Aun así, Claire y yo no bajamos la guardia.

- Nuestros nombres no importan – le respondí – Lo único que interesa en este momento es que estos detectives humanos hemos descubierto todo tu plan.

- ¿Ah sí? – se burló - ¿Qué plan exactamente?

- Utilizaste a un humano para matar a un hechicero con magia y así propagar más rápido tu ideología.

- ¿Por qué piensas que yo soy el culpable? Si lo que dices es cierto, hay muchas personas que piensan que los fuertes son los que deben gobernar. Cualquiera de ellos podría ser el culpable.

- Es cierto – respondió Claire – Sin embargo, tenemos pruebas de que tú eres el responsable.

- ¿Cuáles?

- La primera es el hechizo usado. Es imposible que un humano como el que elegiste use magia… A menos que uses el hechizo de cambio de auras, el cual deja un rastro de jazmín.

- Jajaja. Como pueden oler, yo no lo tengo encima.

- Eso es porque también usaste el hechizo para borrar el rastro. Y por eso tienes las marcas en las manos que lo prueban.

- ¿Estas marcas? – Ren muestra sus manos – Admito que use un hechizo, pero no es de cambio de aura.

- Entonces no te importara que lo elimine, ¿cierto? – le respondió Violet.

Con un ligero movimiento de su índice, las marcas desaparecieron. De inmediato, el cuerpo de Ren empezó a desprender el olor característico del jazmín.

- ¿Decías? – le dije burlándome

- ¿Cómo es posible…?

- Por favor – comentó Violet – Para mí, borrar un hechizo es tan fácil como respirar.

- ¡Esto no prueba nada! Si, realicé el hechizo cambia auras, pero no puedes probar que fue con un humano.

- Al contrario. Solo necesitamos que nos convoques a tu ave.

En ese momento Ren se quedó paralizado.

- ¿Para qué la quieren ver?

- Es la pieza clave de todo esto.

- ¡No lo haré!

- Bueno – dije – Al final, no era tan necesario que estuviera aquí. Tenemos una foto para probarlo.

Saqué del bolsillo de mi abrigo una copia de la foto del álbum de graduación de Joseph. En ella, aparecía un joven Ren con un ave de color naranja con verde y amarillo posada sobre su hombro.

- Lo comprobamos antes de venir – aclaró Claire – Esta es el ave que Max había visto hace algunos días que lo estaba siguiendo de manera constante. La estación de policía tenía acceso a los vídeos de ayer y el día anterior y se ve claramente todo. Incluso, el día

- Pero para lanzar el hechizo, necesitaba estar cerca del objetivo, y en ningún momento se ve que me acerque.

- No era necesario – continuo Violet – No se lo enseñé a mis estudiantes porque nunca podrían hacerlo por su cuenta, pero es posible usar a sus compañeras aves como parte de un mismo mago, permitiendo lanzar hechizos a larga distancia únicamente observando el objetivo.

- ¿Es suficiente evidencia para ti? – pregunté.

******

- Al final de todo, ¿qué pasa si soy el culpable? – respondió Ren después de un momento de silencio.

Había recuperado algo de la presencia que tenía cuando lo trajeron frente a nosotros.

- Si, maté a otro hechicero. ¿Y? Los magos, hechiceros y brujas nos matamos todos los días. Eso no cambia nada.

- ¡Pero usaste a un humano para hacerlo!

- No importa. Para eso están los humanos. Para ser usados… y destruidos.

Todavía no había acabado de decir la frase cuando lanzó un hechizo contra ambos. En ese momento estaba riendo y celebrando por su victoria.

- ¡Que grosero de tu parte! – le dijo Claire.

Ren volteó a ver el lugar donde estábamos y no podía creerlo. Claire y yo seguíamos con vida después de recibir ese golpe. Obviamente no sabía que habíamos aprendido algo de hechizos defensivos de Violet. Sin embargo, hasta yo estaba sorprendido por lo bien que nos estaban cubriendo.

- ¿Cómo es posible? – Ren empezó a lanzar cada vez más y más hechizos. Pero Claire y yo seguíamos sin sufrir daño.

Poco a poco, Ren estaba perdiendo por completo el color en su piel. Veía como su plan, y su revolución con él, se iban haciendo pedazos.

Al escuchar nuestro razonamiento, los integrantes de Odn se miraron confusos. Es decir, todavía tenían la ideología de gobernar con el poder. Pero al ver a su jefe derrotado por dos humanos era lo peor. Estaba demostrando que los magos eran inferiores a los demás.

- ¡No aceptaré este resultado!

Con ese grito, Ren empezó a preparar un hechizo de destrucción a gran escala. Pero como estaba tan enfocado en conjurarlo, no se percató que Claire y yo nos acercamos para darle un buen golpe en conjunto, lo suficiente para desmayarlo.

*****

De esta manera, terminó toda la revolución de Ren y Odn. Al ver que su líder fue derrotado de manera fácil por dos humanos, el resto de sus seguidores escaparon para ocultarse. Y es lo típico, sin una figura que los represente, en la masa se pierde todo.

Por otro lado, y con las pruebas reunidas, Max fue declarado inocente del ataque. Eso sí, le tuvieron que borrar un poco la memoria a todos los involucrados y sus cercanos para que pudiera continuar con su vida normal.

Parecía que todo estaba resuelto, pero aún quedaba una última cosa que aclarar. De vuelta en el local de magia…

- ¿Por qué simplemente no nos pediste ayuda con todo este asunto desde el principio Violet? – le pregunté a nuestra maestra - ¿Por qué dar tantas vueltas?

Violet y Claire se quedaron sorprendidas con lo que acababa de decir.

- ¿A que te refieres? – preguntó Violet.

- ¡Si! Tampoco sé que quieres decir con eso – completó Claire.

- Una vez terminado este asunto, empecé a reflexionar un poco y comencé a ver muchas coincidencias en todo esto. Lo conveniente de que un volante nos animó a ir con Violet, lo conveniente que fue que el ataque a Joseph sucediera cuanto estábamos practicando con ella, y, por supuesto, lo conveniente que pudiéramos repeler el ataque de Ren con nuestros sencillos hechizos defensivos.

- ¡Entonces…!

- Veo que has llegado a la misma conclusión Claire – continué – De cierta manera, estuvimos siguiendo el plan de Violet sin saberlo.

Miré a nuestra maestra, quién seguía sin palabras.

- Deja explico como creo que sucedió todo:

Todavía no tengo muy claro si fue gracias a tus habilidades mágicas o a varias investigaciones y rumores que te llegaron por tu posición de “Gran Hechicera” que te dio la pista sobre lo que iba a hacer Ren contra Joseph. Pero me imagino que no podías hacer nada para detenerlo ya que tenía a sus seguidores de Odn respaldándolo. Al encerarlo, ibas a generar una revuelta aún mayor que la de hoy. Así que, debías ingeniar una estrategia para detener a ambos al mismo tiempo.

Después de pensarlo un poco, llegaste a la concusión que, si un humano podía derrotar a Ren frente a todos, le quitaría peso a su ideología y se separarían. Pero necesitabas a los humanos correctos. Y que mejor que un par de detectives que resolvieran el caso de Joseph.

Pusiste tu volante promocional junto a nuestro correo gracias a tu ave compañera, además de enviarla a comprobar que tu plan estaba en marcha. Ahora, solo tenías que esperar a que el plan de Ren se pusiera en marcha.

Por último, los hechizos defensivos que nos enseñaste son de muy bajo nivel, no podrían ayudarnos en contra de la magnitud de los ataques de Ren, por lo que estoy seguro que nos brindaste una capa extra de defensa de manera sutil. Viendo todo el trabajo que hiciste, ¿no hubiera sido más sencillo si desde el principio nos pedías ayuda?

Terminé mi deducción y volví a mirar a Violet. Luego de unos momentos, aplaudió.

- En serio no me equivoqué con ustedes – respondió – Lo único que te faltó fue lo de Joseph.

- ¿Qué con él? – preguntó Claire

- Sencillo - continué – Ahora te conozco un poco más y se que no serías capaz de enviar a la muerte a alguien. Tenías un plan para fingir su muerte. Era lo único que me fallaba en mi deducción, pero es porque no conozco todos los hechizos.

- Hay un ritual para poder crear un gólem que sea una copia exacta de una persona. Le comenté a Joseph todo mi plan y decidimos ponerlo en práctica soltando el gólem mientras se intercambiaba con él. Como Ren no se dio cuenta de eso, el día del evento el atacado fue la copia y no el verdadero. Lo más seguro es que ahorita esté regresando y presentando que todo está bien.

- Todo está claro. Entonces, ¿por qué no nos pediste ayuda directamente?

- ¿Quieren saber la verdad? – dijo Violet – No tenía fe en que me creyeran. Debía introducirlos a mi mundo primero. Y no tenía que ser obligado, sino voluntario. Por eso tanta complejidad con todo.

Ante esas palabras, Claire y yo solo nos pudimos reír.

- ¡No lo malentiendas! No nos estamos burlando de ti – le dijo Claire – Lo que pasa es que la curiosidad de mi compañero es muy grande. Entonces, cualquier cosa que nos hubieras dicho habría sido suficiente para estar en tu plan. Puede que seamos detectives y nos basemos en la lógica, pero nunca dejamos un caso o problema sin resolver, no importa lo loco que parezca al principio.

- Aunque admito que fue muy divertido deducir el plan detrás del plan. Así que te lo agradezco mucho Violet. ¿Podremos continuar con nuestras lecciones de magia un poco más tranquilos?

- ¿Todavía quieren aprenderla?

- ¡Claro! Es la experiencia de toda una vida.

De esta manera, termino el caso de Joseph y pudimos continuar con nuestras lecciones. A pesar de no poder manejar magia, toda la experiencia que tuvimos de esta aventura fue increíble. E hicimos una gran amiga. ¿Qué más magia podemos pedir?

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 11 "La aventura de la gran hechicera - Cuarta parte"

La biblioteca del mundo mágico se podría considerar uno de los lugares más sagrados, incluso más que la propia escuela. En ella, se dan cita tanto alumnos como investigadores, expertos y aprendices, para compartir y aprender sobre la magia. O mínimo eso es lo que nos había contado Violet durante nuestras clases.

Pero al ver el lugar con nuestros propios ojos, entendimos completamente el sentimiento. Bellamente decorado y organizado al detalle, la biblioteca transmitía una sensación que no se encontraría en otro lugar.

De nuevo, Claire y yo fuimos el centro de atención al poner un pie dentro, pero como Bash nos estaba acompañando, los magos y hechiceras dejaron de mirarnos al poco rato.

- ¿Y cómo vamos a encontrar el libro entre tan gigantesca colección? – le preguntó Claire a Bash.

- Bueno… Creo que la mejor forma será revisar el Gran Grimorio, que sería como un catálogo por secciones de la biblioteca. Luego, en la sección, está el Pequeño Grimorio, done tiene un índice de los contenidos de todos los libros.

Cuando Bash revisó el Gran Grimorio, vimos que, a pesar de la cantidad casi infinita de libros, se podían clasificar en unas secciones y unas pocas subsecciones. Encontramos la sección “Rastros de magia” y nos dirigimos a ella.

Ya en la sección correcta, Bash abrió el Pequeño Grimorio. Por lo que nos contó mientras recorríamos la biblioteca, se pone una pequeña cantidad de magia en los libros junto con la intención que tienes y el libro la “lee” y te responde de manera adecuada. Eso era muy conveniente, ahorraba mucho tiempo en la búsqueda exhaustiva. Así que de inmediato nos indicó el libro que requeríamos.

El libro tenía un nombre impronunciable, pero tenía lo que necesitábamos.

- Aunque se puede borrar el rastro de un hechizo anterior - leía Bash – Este conjuro tiene la desventaja de dejar una marca especial en el conjurador.

- ¿Entonces oculta una marca con otra marca? – cuestiono Claire no muy convencida.

- Si… No creo que sea un hechizo muy útil.

- Lo es, por el tiempo suficiente. Después de que Max sea declarado culpable y Ren tome el control, no importará lo que haya hecho antes – pensé en voz alta - ¿Qué marca deja este conjuro?

- La descripción no es muy clara, pero creo que se puede interpretar como un tatuaje de medialuna en el dorso de cada mano.

- Bueno, eso sí que es específico. Ahora, lo que necesitamos es encontrar a Odn y revisar sus manos.

- Creo que hay un mejor método Claire – dije pensativo – Bash, ¿Existe algún álbum de graduación de la escuela de magia?

- Claro que sí. Aunque como la escuela de magia ha existido desde hace siglos, es una lista muy larga.

- No importa. Si los Grimorios pueden encontrar la información solo con intención, será muy rápido.

- ¿Entonces qué graduación estás buscando?

-  La de Joseph – concluí.

*****

Luego de revisar los dos Grimorios correspondientes, teníamos en nuestro poder el álbum de graduación de Joseph. De inmediato, revisamos la foto de todo el grupo con sus aves y saltó a la vista una persona con un ave justo como la había descrito Max. Vimos el nombre en la foto y lo reconocimos. ¿Cómo no? Si lo habíamos escuchado mucho en tan pocas horas.

Antes de que pudiéramos decir o hacer algo más, escuchamos el sonido de un ave dejando caer un mensaje. No lo alcanzamos a ver bien, ya que voló tan rápido que solo era una mancha azul.

Aunque Bash recibió la carta, estaba dirigida a Claire y a mí. Era de Violet.

- ¿Qué dice? – preguntó curioso Bash

- Problemas – le respondió Claire – Odn ha empezado a moverse y están haciendo una revuelta en el edificio de gobierno. Exigen que Ren sea puesto al poder. Violet nos mandó su ubicación para que vayamos con ella.

- ¡Eso es terrible!

- Pero no hay de qué preocuparse – comenté – Tenemos todo resuelto. Vamos a darle cierre a este asunto.

- ¿En serio?

- Así es. Solo necesitamos pasar a otro lugar antes para confirmar un último dato.

- ¡Los acompaño! – gritó nuestro guía emocionado.

- No queremos ponerte en riesgo de manera innecesaria. Es mejor que te quedes en tu tienda por cualquier cosa.

- Yo… Entiendo. ¡Prométanme que todo estará bien!

- Por supuesto – le dijo Claire – Puedes confiar en nosotros.

*****

Después despedirnos de Bash y hacer una escala rápida en la estación de policía, Claire y yo nos dirigimos lo más rápido que pudimos hacía el edifico de gobierno.

Al llegar, vimos que Violet no estaba exagerando con su petición. El lugar era un completo caos. Los hechizos, los conjuros y los gritos volaban de un lado para otro frente al edificio. Un pequeño grupo de brujas y hechiceros, coordinado por nuestra maestra, habían levantado un escudo alrededor para protegerlos. Sin embargo, la cantidad de ataques que recibían era demasiada, su defensa no iba a aguantar.

De manera sigilosa, pudimos acercarnos lo suficiente para llamar la atención de Violet, quien nos dejó pasar al interior del escudo.

- ¿Entonces esta es la situación? – le pregunté a Violet.

- Si, un completo desastre. No es tan grande como las grandes guerras que tuvimos hace algunos años, pero si no la detenemos, puede llegar a convertirse en una.

- No te preocupes – le dijo Claire – Sabemos cómo detenerlos. Pero necesitamos tu ayuda.

- ¿Con qué?

- Busca a una persona que tenga dos marcas de medialuna en los dorsos de sus manos. O una persona que tenga guantes. Entonces, tráelo al frente. Mi compañero y yo nos encargaremos del resto.

Violet, confiando en nosotros como sus alumnos y como detectives, convocó a su ave de color azul y le pidió identificar a la persona que le habíamos mencionado. Una vez hecho esto, con un ligero movimiento de manos, la trajo al frente de todo el grupo, mientras alejaba al resto de los alborotadores.

Claire y yo nos acercamos a nuestro culpable, que, siendo sinceros y pensando en todo lo que había pasado, era la respuesta más obvia.

- Por fin nos conocemos, Ren.

martes, 10 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 10 "La aventura de la gran hechicera - Tercera parte"

Claire y yo llevábamos poco tiempo en el mundo de la magia y, aunque ya nos habíamos encontrado con varios casos extraordinarios, nos seguíamos sorprendiendo por las cosas nuevas. El callejón Dyb no fue la excepción.

El lugar estaba repleto de tiendas de lo que uno se pudiera imaginar, y todavía más. A nuestra derecha se encontraba una tienda de calderos de todos los tipos, seguido de un local que venía ingredientes para pociones y de una herbolaría con plantas que no conocíamos. A la izquierda una tienda de bastones, junto a una de libros y grimorios y, por supuesto, no podía faltar la típica tienda para el conjunto de mago, hechicero o brujo.

Incluso más curioso que las tiendas, eran las personas, o mejor dicho seres. En este pequeño lugar se concentraban seres de todo tipo: humanos, elfos, enanos, espíritus, cambia formas, hombres bestia… La lista era interminable. Y, aun así, entre tanta diversidad, Claire y yo resaltábamos.

- ¿No crees que todos nos están viendo muy raro? – preguntó Claire, observando a su alrededor.

- La verdad es que sí – le respondí – Pero no podemos hacer nada. Somos humanos sin una gran capacidad mágica en uno de sus lugares sagrados.

- Si… Pero aun así no me gusta. Siento que nos están vigilando.

- Mejor olvidémonos de eso y vayamos a la tienda de Bash.

Siguiendo el mapa, nos adentramos en el callejón.

*****

Cuando estábamos a unos pocos metros de llegar a nuestro destino, un grupo de 10 jóvenes vestidos de maneras muy raras, incluso para los magos, nos cerró el paso.

- Y, ustedes sin magia, ¿qué están haciendo aquí? – preguntó el que parecía ser el jefe.

- Estamos haciendo un encargo, así que si nos permites… - hice el ademán para que se quitara del camino, pero el jefe me hizo retroceder con un empujón.

- No no no. Parece que no estás entendiendo tu lugar aquí. Nosotros somos lo que decidimos quién puede entrar y quien debe estar fuera.

- ¿En serio? Pues no vi ningún mensaje de eso en la entrada – le respondió Claire con todo de burla.

- Siguen sin entender, ¿eh? No digan que no se los advertí.

Al ver que no podían intimidarnos, el jefe y sus matones decidieron cambiar de estrategia.

- Son tan insignificantes que no necesitaremos magia para derrotarlos.

Ni bien había terminado de decir esa frase cuando lanzó el primer ataque, seguido de todos sus lacayos.

No pudieron haber hecho una peor elección. En tan solo unos minutos, Claire y yo los habíamos vencido a todos.

Sus “golpes” eran de unos totales principiantes, por lo que no nos costó mucho trabajo esquivarlos. Como usaron toda su fuerza en los ataques, se cansaron rápidamente, y aprovechamos para derribarlos.

- Imposible, ¿cómo unos seres inferiores…? – decía el jefe desde el suelo.

- Parece que no somos tan inferiores después de todo – le respondí.

- No, no lo aceptaré. ¡Morirán aquí!

Escuchamos que empezó a conjurar algo y, por cómo se oía, iba a causar un gran desastre. Sin embargo, de la nada, salió un humo color blanco que lo cubrió todo.

- Síganme – mencionó una voz fuera del humo, seguido de un par de manos que se manifestaron en todo lo blanco.

Sujetamos las manos y nos jaló a una gran velocidad, alejándonos del peligro. Cuando nos recuperamos del repentino mareo, vimos a un joven de rojos cabellos a nuestro lado.

- Por poco – comentó mientras recuperaba el aliento – Si me hubiera tardado un poco más, serían otras víctimas de Odn.

- ¿Esas personas eran de Odn? – preguntó Claire – La verdad no parecían la gran cosa.

- Y no lo son. Pero tienen un líder que los empodera a través de sus manipulaciones y palabras bonitas. Solo son zombies con un poco de poder.

- Parece que las cosas no son tan diferentes al mundo humano – concluí – Muchas gracias por salvarnos…

- Bash. Mi nombre es Bash – se presentó el joven.

- ¡Justo te estábamos buscando!

- Lo sé. Recibí un mensaje de Violet pidiendo el favor que los recibiera en la tienda y los ayudara. Cuando sentí que ya se habían tardado mucho, salí a buscarlos.

- En serio gracias – volvió a decir Claire.

- No se preocupen, mejor, vamos a la tienda para que me cuenten la situación.

*****

La tienda de Bash estaba llena por todas partes de artefactos. Relojes, maquinas llenas de engranajes, pinzas y cajas, montañas de cajas. Era un lugar impresionante por sí solo.

- Y bien, ¿qué necesitan? – preguntó el dueño de tan loco lugar.

- Información más que nada – aclaré – Estamos ayudando a Violet a esclarecer el asesinato de Joseph. Si podemos probar que un humano no fue capaz de hacerlo, y más que nada, que fue Odn, podemos evitar una revuelta masiva.

- Pero sigo sin comprender porque venir a mí.

- Por todo lo que hemos reunido – contó Claire – llegamos a la conclusión que lo más posible es que Max, el supuesto culpable, fuera controlado de alguna manera. Sin embargo, los informes de los investigadores mágicos descartan por completo esa idea. Así que queremos saber si hay alguna magia con la que se pueda hacer algo así sin que deje algún rastro.

Dicho esto, Bash se puso a pensar durante unos minutos. Claire y yo lo observábamos cambiando de expresión momento a momento.

- Lo siento, pero no existe ninguna magia así – en su tono de voz se notaba una gran decepción – La magia o los hechizos utilizados siempre dejan un rastro por mínimo que sea: un tatuaje, una cicatriz, inmovilidad de alguna parte del cuerpo, cambio de color en las uñas, un olor distintivo…

- ¡Espera! ¿Olor? – dije, iluminándose mi mirada.

- Si. No es un rastro tan común, pero es posible que algunos tipos de conjuros dejen un olor tanto en la persona que los conjura como en su objetivo.

- ¿Incluso algo tan característico como el jazmín?

- Sobre todo los olores a flores. ¿Por qué la pregunta tan específica?

- Max, el sospechoso, tenía impregnado un ligero olor a jazmín, pero su ropa o pertenencias no.

- Entonces existe una posibilidad – pensó Bash – Cambio de auras.

- ¿Eso qué es? – cuestionó Claire.

- Es uno de los hechizos más raros de todos. En vez de cambiar de apariencia o controlar el cuerpo de otro como si fuera una marioneta, cambias de esencia o “alma”. Por un momento, eres otra persona. Y deja un olor a jazmín tanto en la persona que lo conjura como en el objetivo.

- Encaja con todo – deduje – Sé que la magia y el misterio no se deben combinar por su conveniencia para resolver todo, pero la verdad es que lo agradezco mucho para estos casos. Ahora, ¿hay alguna forma de encontrar a la persona que lo conjuro?

- Puede ser que sí, necesitaríamos ir a la biblioteca para comprobar algunos tomos ya que es magia fuera de mi área de experiencia.

- No hay tiempo que perder. ¡A la biblioteca!

lunes, 9 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 9 "La aventura de la gran hechicera - Segunda parte"

- ¿Eso es posible? – preguntó Claire a la vez que me lanzó una mirada. Ambos nos habíamos puesto en nuestro rol de detectives.

- No es imposible – respondió Violet – Pero si se acerca mucho a ese concepto.

- ¿Por qué lo dices? – cuestioné.

- Recuerden sus clases de esas semanas. Todos los seres vivos tienen una parte de magia y una cierta afinidad. Con algo de entrenamiento, o por pura suerte, puedes conjurar un hechizo. Sin embargo, esos hechizos hubieran salido de control por la incapacidad para manejarlos, causando un gran desastre y, en este caso. No fue así.

- ¿Qué fue lo que pasó?

- Será mejor que ustedes mismos lo lean.

Violet nos pasó el mensaje que le acaba de llegar. Aunque la hoja era muy pequeña, contenía una gran cantidad de información. Otra de las ventajas de la magia. Así que Claire y yo nos pasamos algunos minutos leyendo todo el documento.

De acuerdo con lo relatado, Joseph, un mago de un gran nivel y unas habilidades extraordinarias, había sido asesinado por Max, un humano sin capacidad para la magia usando un hechizo oscuro de ataque conocido como “Kugle”, el cual comprime el aire en una forma muy pequeña para luego lanzarlo como un proyectil hacía su objetivo, similar a una pistola de aire. La diferencia es que este hechizo si atraviesa la piel y causa grandes daños en el interior sin dejar alguna marca.

A Max lo habían capturado las autoridades humanas y llevado a la estación de policía, pero al identificar a la víctima, los investigadores del mundo mágico se presentaron. Por lo que hemos aprendido en nuestras clases, el mundo humano y el mágico coexisten gracias a un decreto antiguo. La norma es que cada uno vive su vida a su manera, sin interferir con el otro, a excepción de algunos eventos a gran escala, por lo que esto sin dudas era importante.

Cuando los investigadores mágicos le hicieron pruebas a Max, descubrieron que no tenía capacidad para manejar la magia. Ni siquiera con algo de aprendizaje o por error podría conjurar un hechizo. Pero, su ropa, sus manos, y el lugar donde estaba parado estaban llenos de rastros del hechizo.

El rastro de un hechizo es como una huella digital. Se puede vincular a la persona que lo lanzó y, aunque se puede manipular, siempre se encuentra un rastro que lo regresa al origen. Incluso dejando eso de lado, existían videos que mostraban el momento del ataque. Así que todo apuntaba a que Max había asesinado a Joseph.

Claire y yo terminamos de leer el informe. Había muchas cosas extrañas en este caso, obviando toda la magia y hechicería. Así que volvimos a cruzar miradas y entendimos que ambos pensábamos lo mismo.

- Necesitamos hablar con Max – le dije a Violet.

- ¿Por qué? ¿Han descubierto algo?

- La verdad es que no, y por eso mismo necesitamos hablar con él – respondió Claire – Debe haber algo que se les haya pasado a los investigadores y Max tiene las respuestas.

- Está bien. Les avisaré que los dejen pasar para investigar. Cuando lleguen a la puerta de la estación, mencionen mi nombre. Y, muchas gracias. Se que es repentino…

- No te preocupes. Es algo que nos pasa cada día.

Así, nos dirigimos a la estación central de policía.

*****

Cuando en la entrada de la estación mencionamos el nombre de Max, los agentes nos miraron de manera muy sospechosa. No nos acordábamos de haberlos encontrado antes, entonces deben ser parte del equipo de investigadores mágicos. Así que de inmediato mencionamos el nombre de Violet y su actitud cambió por completo. Se mostraron muy amables y nos guiaron a la habitación donde tenían a Max.

En el momento en que lo vimos, lo supimos: Max no era el culpable.

Después de tantos años y casos resueltos, era imposible que no detectáramos cuando una persona era sospechosa, cuando era de interés y cuando no tenía nada que ver. Max entraba en esta última categoría.

Su apariencia, su rostro, su forma de moverse… Todos signos de que era una persona tranquila. Si, pueden existir personas que saben ocultar muy bien sus intenciones, por eso necesitábamos hablar con él.

- Hola Max – se acercó Claire, teniendo más tacto para iniciar conversaciones que yo – Mi compañero y yo somos detectives y estamos investigando el asunto en el que te viste involucrado. ¿Crees que podamos hacerte algunas preguntas al respecto?

- Si, e… está bien – Su tono de voz dejaba notar su enorme nerviosismo e inquietud.

- Cuéntanos lo que sucedió – le pedí.

- La verdad todo es muy confuso – empezó Max – Estaba caminando por la calle tranquilo hasta que me choqué con otra persona. En ese momento, todo se puso negro. Cuando recobre la conciencia, estaba sentado en un banco cercano mientras escuchaba gritos de ayuda. Me acerqué y en ese momento las personas me empezaron a señalar, así que los policías me detuvieron. Y de esa manera acabé aquí.

- Espera, retrocedamos un poco. ¿Todo se puso negro?

- Si. Justo cuando pasé al lado de la persona que dicen que ataque, mi visión se puso completamente borrosa y vi todo de color negro. No sentí nada sino hasta que desperté en el banco.

- Eso es raro. ¿Tienes idea de cómo llegaste a ese banco?

- Al parecer llegué caminado.

- ¿Cómo? – preguntó Claire.

- Me mostraron los vídeos de vigilancia. Se ve que, luego de atacar a la otra persona, me voy caminando hasta el banco y me siento en él, para después levantarme.

- ¿Te habías encontrado antes con Joseph?

- No, nunca. Aunque es mi camino de siempre, era la primera vez que lo veía.

- Ok. Una última pregunta. ¿En estos días te ha sucedió algo raro?

- ¿Más raro que todo lo del día de hoy?

- Por loco que parezca, sí, más raro que el día de hoy – completé.

- Dejen pienso un momento… ¡El ave!

- ¿Ave? – dijimos al mismo tiempo Claire y yo.

- Si. Estos días he sentido que un ave de colores vistosos me ha seguido a todas partes.

- ¿Qué colores eran?

- No podría olvidarlos, era naranja con verde y amarillo. Su combinación era como si fuera magia.

*****

- ¿Qué es lo que sabemos? – pregunté. Después de un interrogatorio como el que habíamos tenido, necesitábamos organizar las ideas mientras regresábamos al local de Violet.

Habíamos revisado las evidencias y el vídeo del ataque y todo parecía apuntar a Max. Pero nuestra intuición decía que no era posible.

- En primer lugar, está el hecho de que viera todo negro antes del ataque. Lo más posible es que se haya desmayado en ese momento – murmuró Claire.

- Concuerdo. Pero si se desmayó, ¿cómo fue que atacó a Joseph y llegó al banco de manera tan tranquila?

- ¿Posesión? ¿Control mental?

- Puede ser. Sin embargo, los investigadores mágicos no lo pasaron por alto. Dentro de todos los informes de la estación había una línea que decía que no se percibían rastro de una posesión ni de control mental.

- Entonces es algo que no deja rastros en aquella persona controlada.

- Buena deducción Claire. Debemos preguntarle a Violet si hay formas de controlar a alguien sin que queden rastros en la persona. Ahora, el siguiente punto, el ave.

- Por lo que sabemos, las aves son uno de los medios de comunicación más usados en el mundo mágico. Cada mago, hechicero, bruja, tiene asignado uno para su uso personal y se los entregan durante su graduación de la escuela de magia.

- Así que debemos encontrar quién es el dueño de esa ave. Y el origen del olor a jazmín.

- ¿Jazmín? – Claire me miró consternada.

- ¿No lo percibiste? Max desprendía un olor a jazmín. Pero ni su ropa ni sus pertenencias olían de la misma forma. Parece que los investigadores mágicos no se percataron de ese asunto ya que no está en ningún informe.

- ¿Y crees que es importante?

- Puede ser. Se me hizo algo muy curioso. Aunque nos falta la pregunta más importante de todas.

- ¿Por qué atacaron a Joseph?

*****

En ese momento entramos al local de Violet y vimos que todo estaba hecho un caos. Mensajes por todas partes, libros abiertos, cajas apiladas en montañas enormes. ¿Qué había pasado en las pocas horas que nos fuimos?

- ¿Está todo bien Violet? – pregunté.

- No, nada está bien. Esto es lo que pasa cuando no me dan toda la información al mismo tiempo.

- ¿Qué pasó? – continuó Claire.

- La muerte de Joseph pasó – respondió Violet un poco entre enojada – Por la cantidad de mensajes que me han llegado, era un peso pesado en el mundo de la magia, siendo uno de los pocos que se han esforzado por mantener la paz.

Claire y yo seguíamos sin entender muy bien lo que nos estaba diciendo Violet quien, al vernos, decidió tomar asiento y empezar a explicar.

- Como en todos lados, hay gente que quiere desatar el mal y caos en el mundo. Y el mundo mágico no es la excepción. Hay un grupo llamado “Ond” que lo único que quiere es abusar de sus dones y hacer lo que quiera sin castigos. Para eso, tienen que hacerse con el gobierno. Pero Joseph se opuso a ellos en cada paso del camino. Ahora, sin él, Ren, líder de Ond, tiene carta blanca para desatar el caos. Lo que hace peor todo esto es que un humano lo haya hecho, brindándole la razón.

- ¡Eso es! Ese es el motivo por el que mataron a Joseph – dije

- ¡Y hemos reducido la lista de sospechosos! Solo tenemos que averiguar que integrante de Ond tiene el ave de colores y ese será el culpable. Así, Ren no tendrá armas para soportar sus declaraciones y todo se calmará – continuo Claire.

- No será así de sencillo – interrumpió Violet – Si, las aves están registradas, pero ni con mi autoridad será posible acceder a esos documentos.

- ¿Tu autoridad?

- ¿Creían que “gran hechicera” era un título que me había puesto yo? Al contrario, está entre uno de los 12 grandes honores del mundo mágico. Por eso mismo estoy tan atareada. Este incidente dejó muchas secuelas con las que tengo que lidiar. Así que si me permiten…

- Antes de que continúes – dije - ¿Conoces algún artefacto u objeto que permita controlar a otra persona sin que quede rastro?

- La verdad es que eso es imposible. Todo deja un rastro. Pero si están buscando algo así, lo mejor es que vayan a la tienda de Bash, en el callejón Dyb. Es un experto en la magia de control y artefactos antiguos. De nuevo, usen mi nombre y tendrán acceso libre.

- ¿Y dónde está el callejón?

- Solo pasen por esa puerta – Violet señaló la puerta de entrada – En el marco, hay una pequeña rueda para elegir el destino, solo pongan Dyb y estarán ahí de inmediato.

Violet nos entregó un pequeño mapa con la ubicación de la tienda y regresó rápido a sus deberes, que cada con segundo se multiplicaban más y más. Claire y yo ajustamos el destino y atravesamos la puerta hacia el callejón.

domingo, 8 de diciembre de 2024

Calendario de Adviento 2024 Día 8 "La aventura de la gran hechicera - Primera parte"

- ¿Por qué no aprendemos magia? – le pregunté a Claire mientras comíamos.

- ¿Eh? – respondió ella de acuerdo con lo que había imaginado.

Nos encontrábamos en un restaurante de comida argentina celebrando la resolución de un caso de robo a un banco. Entre los tantos temas que teníamos para platicar, decidí que era un buen momento para tocar ese asunto pendiente.

- ¿Magia? ¿Por qué quieres aprender eso?

- Piénsalo Claire. Hace un tiempo nos encontramos con el caso del perro de peluche donde la magia estaba involucrada. Si, lo logramos resolver por las conveniencias del hechizo usado. Pero eso no quiere decir que vaya a ser la única ocasión. Debemos estar preparados en todos los campos. Y siento que la magia es algo en lo que somos muy ignorantes.

- Bueno… Si lo pones así, tiene algo de lógica– dijo mi compañera después de reflexionar unos momentos – Sin embargo, una cosa es que queramos aprender magia y otra que seamos capaces de usarla. No hay manera de asegurar que tengamos lo necesario. Además, ¿dónde podemos aprenderla? Siento que no es algo a lo que puedas aplicar como una universidad.

- Sobre el primer punto, tienes mucha razón. Solo que nunca lo sabremos si no lo intentamos, así que debemos darle una oportunidad. Y para el segundo punto, tengo tu respuesta justo aquí.

Metí la mano al bolsillo de mi abrigo y saqué un pequeño panfleto que leía “¿Problemas con la magia y la hechicería? ¡Consulta con Violet, la mejor hechicera del mundo! Si presentas este volante, un descuento en tu visita” todo diseñado de una manera que atrapaba la mirada. En ese momento, un ave de color azul se posó en la ventana junto a nuestra mesa.

- ¿Y eso dónde lo encontraste?

- En nuestro correo basura hace un par de días – respondí.

- ¿No crees que es muy raro que justo hayas encontrado eso cuando estás pensando en aprender magia?

- Cierto, es muy raro. Lo más curioso es que estaba sobre el correo, como si hubiera sido dejado por otra persona que no era el cartero. Pero sabes como soy, no puedo resistirme a este tipo de cosas.

- Para mi mala suerte, lo sé – dijo Claire con un ligero tono de resignación – Está bien. Te acompaño a ver a esa hechicera. Lo juro… Uno de estos días tu curiosidad nos va a llevar a lugares insospechados…

En el momento en que terminamos el tema, el ave azul volvió a alzar vuelo hacia el cielo nocturno.

*****

Al día siguiente, Claire y yo nos dirigimos al local de la hechicera. Durante todo el camino, estuvimos hablando de todas las maravillas que podríamos hacer si tuviéramos habilidad para la magia: como nos ayudaría para la vida diaria y los casos, pero, más que nada, como nos divertiríamos mucho.

Llegamos a la puerta de un local muy… ¿normal? Claire y yo estábamos algo confundidos. Parecía una tienda que podrías encontrar en cualquier lugar: tenía a la venta algunos libros, juguetes, botanas, bebidas… ¿Dónde estaba la magia?

- ¿Seguro que estamos en el lugar correcto? – preguntó Claire.

- Muy seguro, seguimos el mapa del volante al pie de la letra. No entiendo…

- Ya veo. Entonces así serán las cosas – una voz resonó por todo el local.

Sin previo aviso, vimos como todo a nuestro alrededor cambiaba. Las botanas se transformaban en plantas, las bebidas en frascos de vidrio con líquidos de varios colores, los juguetes en artefactos varios y los libros en bastones.

Cuando apenas estábamos asimilando lo que acabábamos de ver, sentimos un toque en nuestros hombros. Sorprendidos, nos alejamos un paso y dimos la vuelta. Frente a nosotros, se encontraba una joven no mayor a nosotros, de cabello rubio y largo, vestida con un traje de una pieza color blanco y azul con pintas naranjas, resaltando el color de sus ojos verdes. Para completar su imagen, un sombrero terminado en punta.

- Bienvenidos a mi tienda – dijo la joven, reconociendo la voz como aquella que nos recibió – Mi nombre es Violet, la gran hechicera. ¿En qué puedo ser de ayuda?

Claire y yo seguíamos muy confundidos. Todo este ambiente y vibra era nuevo para nosotros. Pero teníamos que seguir adelante para cumplir con nuestro objetivo.

- Hola – empecé – Venimos porque queremos aprender…

- Lo sé, lo sé. Vienen a aprender sobre su futuro como pareja ¿no? Cuantos hijos van a tener y otras cosas – dijo Violet, con su voz denotando que era una petición.

- ¿Pareja? – se sorprendió Claire – No, estás confundida. Nosotros no somos pareja, somos compañeros de trabajo.

- ¿En serio? Es que ambos desprenden una vibra que va más allá de lo que es un compañero de trabajo o amigo normal.

- Bueno, después de todo lo que hemos vivido juntos Claire y yo, creo que sería raro que nuestros lazos no fueran profundos.

- Curioso. Nunca había conocido a alguien como ustedes… Entonces, ¿a que vinieron? – comentó Violet volviendo al tema.

- Queremos aprender magia y hechicería – respondí de forma firme.

Violet se quedó pensando durante mucho tiempo, observándonos mientras daba vueltas alrededor de nosotros. Fue un poco incómodo ser analizado de esa manera, pero no teníamos más opción.

- Lo siento, no creo que sean capaces de usar magia y hechicería – mencionó Violet.

- ¿Por qué? – preguntamos Claire y yo al mismo tiempo.

- Creo que me expresé mal. Dejen lo replanteo: el mundo de la magia y la hechicería es muy complejo y difícil, por lo que se requieren ciertas características para poder manejarla con una total libertad. Y ustedes no cuentan con esas características.

- Entonces, ¿no podemos usar magia? – pregunté, algo decepcionado.

- Nunca dije eso. Todos los seres tienen la posibilidad de hacer magia y hechicería, pero en diferente medida ya que no se tiene la misma afinidad. Con algo de entrenamiento, podríamos descubrir que es lo que pueden hacer.

- ¡Por favor! ¡Enseñamos! – Claire estaba muy emocionada, todo lo contrario al día anterior.

Otra vez hubo un largo silencio. Después de un rato, Violet volvió a hablar.

- Va a ser un camino algo difícil, ¿están seguros?

- ¡Claro que sí! – respondimos.

Si había la posibilidad de aprender magia, por supuesto que la íbamos a tomar. Además, no todo es práctica. El conocimiento que nos pueda compartir Violet sobre su mundo será de mucha utilidad.

- Está bien. Serán mis alumnos un mes, no puedo prometerles más.

- ¡Muchas gracias! – dijimos Claire yo.

*****

Habían pasado un par de semanas. Claire y yo asistíamos todo el día a las lecciones de Violet. Durante ese tiempo, intentamos averiguar a qué tipo de magia teníamos afinidad, sin resultado alguno. Lo máximo que logramos fue canalizar algunos hechizos defensivos de bajo nivel, lo cual era útil, pero no lo que esperábamos. Aun así, nos estábamos divirtiendo mucho.

Un día, mientras estábamos estudiando los requisitos para poder crear una poción para aumentar la fuerza, llega un ave morada con un mensaje atado en una de las patas. Violet lo lee y se sorprende. En ese momento nos voltea a ver con una mirada muy preocupada.

- Ustedes son detectives, ¿verdad?

- Si, así es. ¿Por qué la pregunta? – dijo Claire

- Voy a necesitar de sus servicios. Un humano sin capacidad para la magia ha asesinado a un mago. Lo peor de todo: lo ha asesinado usando un hechizo.